El Real Zaragoza y su altísima tasa de dudas: victoria ante el colista... o estado de alarma

Hemos escogido la foto de Alfonso Reyes (todas lo son) a Cristian Álvarez como portada de esta previa, para significar su regreso a los milagros en Leganés y porque muy poco más puede darse por seguro en cuanto a los inmediatos planes de Baraja contra el Sabadell: un colista que ha competido mejor contra los mejores y que podría detonar un importante estruendo si estrena, en La Romareda y después de cinco intentos, su puntuación de este campeonato

No hablamos de que nada pueda saltar por los aires todavía. Por supuesto, no lo deseamos.  Y tampoco creemos que sea recomendable, ahora que la temporada apenas amanece. Sirva el contexto como termómetro de un presente triplemente afectado: por un duelo, ante el fracaso del último no ascenso, todavía no superado; por una propuesta demasiado áspera para el paladar del lugar y por las dos derrotas consecutivas de las que se viene.

Ganar al colista siempre es una obligación y aquí ya se trata de una urgencia. Nos hemos adentrado en un nuevo carrusel endemoniado, de tres semanas de partidos cada otros tantos días, y el calendario invitaría a una rotación que rozara lo masivo. Mirandés, Mallorca y Girona -los dos últimos en casa- esperan en fila a una plantilla que va a convivir con bajas de peso durante el próximo mes – Adrián, Jair y, algo menos, Vigaray- y que no consigue descargar de minutos a sus futbolistas, teóricamente, principales.

Si atendemos a las palabras de Baraja en sus dos últimas ruedas de prensa previas a un partido, el campo que sostiene esta previa, donde tratamos de anticipar el once con el que arrancará el partido el Real Zaragoza, debería presentar muchas más novedades. Quizá lo haga. Confesamos estar aún a unos cuantos cientos de abonados de poder permitirnos manejar más información que intuiciones en una previa… Pero el momento y la querencia mostrada por el técnico, hasta ahora, anima a pensar lo contrario.

Guitián regresará seguro, ante la lesión muscular de Jair -casi inédito en esa faceta antes de pisar Zaragoza. Otro más-; Chavarría apunta al lateral y Francés podría ser un oxígeno necesario, ante lo que viene para Tejero y, sobre todo, para Atienza. Sin embargo, la encrucijada no es poca cosa: por cuidar de inconvenientes físicos el presente del equipo, puedes acabar con tu propio futuro.

El continuismo, en el mediocampo, señalaría la vuelta de Ros, la insistencia indesmayable con Eguaras, seguir disfrutando de las luces encendidas de Bermejo y especular con el regreso de dos olvidados: Zanimacchia y, especialmente, Buyla, cuyos dos primeros partidos van pareciendo más estimables conforme pasan las jornadas, sigue sin jugar y el equipo va acumulando disgustos. Algún día jugará Francho en ese doble pivote y celebraremos su fútbol equilibrado y equilibrante.

James disputará sus primeros minutos y se espera que lo haga por izquierda, aunque no da la impresión de que las fibras le permitan hacerlo de inicio todavía. Y arriba, sería una gran ocasión para meter en dinámica al Toro mientras Narváez y su tobillo respiran. Pero teoría y práctica tienen aquí difícil maridaje. Llega el colista y si no se le gana, lamentablemente, no será necesario ningún Consejo de ministros para que entre en vigor otro estado de alarma.

📷Alfonso Reyes

Posible 11 inicial

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