El Zaragoza, impotente y desdichado, apenas pierde por una escuadra en casa del Leganés

📷Alfonso Reyes

El Real Zaragoza de esta temporada ha nacido en un trapecio y cada paso en falso puede resultar fatal…, para el ánimo de una afición deprimida y como armamento de un periodismo enredado en unas trincheras que dinamitan ascensos. Nadie va a tener paciencia y cada derrota, aunque sea en casa de un recién ascendido y por una bomba tan inteligente como imprevista, será juzgada con una aspereza que sólo servirá para cocinar una temporada de turbulencias, quizá trágicas.

El conjunto aragonés no hizo casi nada para ganar, especialmente desde que Arnáiz resolvió, con golpeo externo de otra categoría, un córner que buscó su soledad en la frontal del área. Bermejo se desdobló para intentar taponar, pero nadie pudo hacer nada… una vez decidiste hundir a todos tus efectivos y desproteger esa zona. Y habrá que ser justos diciendo que también hizo entre muy poco y menos para perder.

Casi todas las acciones de peligro del Leganés fueron reactivas, llegaron a través de resbalones y de imprecisiones en la entrega o en el despeje del conjunto aragonés. Ahí el catálogo fue intenso, aunque contenido en el tiempo: apenas en los minutos iniciales del choque y en los que perimetraron su descanso. El Leganés, presunto monstruo en este lodazal, se mostró incómodo y desarmado el resto del tiempo. Pero encontró un gol que limpió la escuadra y se cerró con cinco atrás. Como si fuera necesario.

El Zaragoza vive instalado en el mensaje que repetían las tapas de los yogures cuando éramos niños los que ya hace rato que no lo somos. Sigue buscando. Y necesita ir acumulando hallazgos, al mismo ritmo que puntos, si no es mucho pedir, o la tóxica impaciencia que rodea al proyecto, adelantará su fecha de caducidad de un modo impiadoso.

No escribe aquí un enamorado de Baraja, ni quien no encuentre disonancias en sus decisiones, como esta crónica no tardará en señalar. Incluso, si cometo la injusticia de pensar en voz alta, creo que Pacheta y Ramis, ambos ahora sin equipo, han firmado trayectorias más brillantes en la categoría; pero no podemos nombrarle heredero único de toda nuestra frustración acumulada y exigirle, desde las tribunas principales, eficacia tras la primera derrota (ahora ya lleva dos). Eso se llama exigir infalibilidad o tener ganas de lo contrario.

Ojalá hubiéramos sumado siete puntos de quince tras el confinamiento, porque nos costó ocho partidos -y no cinco- sumarlos…, y porque sólo nos habrían hecho falta siete más, en los seis duelos finales, para estar ahora en Primera. Que cada uno pase el duelo como mejor pueda, pero no carguemos sobre los hombros equivocados las frustraciones que le precedieron.

Hecho el alegato, quizá impropio de una crónica, Baraja tuvo que improvisar su dudoso gusto por la difícil pareja que forman Eguaras y Adrián, debido a una inoportunísima lesión muscular de éste en el calentamiento previo al partido. Zapater, casi inédito hasta la fecha y de perfil más próximo a Ros que a Adrián, fue el recambio. El doble pivote siguió siendo la parcela más sufriente, una vez más.

Eguaras lleva casi un año siendo verso. La temporada pasada firmó un encuentro sobresaliente en Miranda, su jardín, y estuvo imponente en la vuelta de la promoción contra el Elche. Justo ahí, en su segundo gran partido del año -quizá hubo un tercero, disculpen la memoria-, Víctor hizo lo que se había resistido a hacer durante toda la temporada: sustituirlo. Poco después, marcó Nino y se nos vino un verano que fue un drama.

Esperemos que Baraja no sea tan inoportuno y espere a sentarlo cuando su nivel consiga alcanzar a su amable leyenda. De momento, insiste con él con el mismo empeño, mientras su ratio de errores no forzados va en aumento y desangra cualquier esperanza de fútbol combinativo. Quizá no sea que el estilo perjudica su juego, sino que su actual juego nos reduce a este estilo. Y para jugar a esto, mejor hacerlo con hormigón en esa parcela. Acabó mejor de lo que empezó, todo sea dicho.

No sería justo centralizar en Eguaras todas las cenizas actuales. Zapater, de muy difícil desafío, por tener que asumir una titularidad repentina, evidenció un cierto óxido, físico y futbolístico, que generó algún susto. Nieto se empeñó en patinar antes y después del descanso. Y Jair parecía un mariscal o un central de fútbol laboral, según en que minuto lo mirases.

Imponente en la anticipación bien medida y en los duelos a cielo abierto, evidenció falta de ritmo y ausencia de pie en no pocas acciones. En el minuto 60, por lo que parece una sobrecarga, lo sustituyó Guitián. Ojalá no añada más cicatrices a la derrota, porque vivimos un carrusel de partidos de aquí a final de mes.

En una torpeza del central portugués, al filo del descanso, volvió la magia de Cristian. El argentino, humanamente incapaz de negarle nada al disparo triunfal de Arnáiz, le detuvo un mano a mano muy improbable a Santos y, nada más comenzar la primera parte, abrillantó su guante izquierdo para desviar a córner un disparo venenoso de mi tocayo, de perversas intenciones, en Leganés.

No me hubiera perdonado que mi nombre y apellido le marcara un gol a nuestra portería, como nunca deberíamos perdonarnos -quien lo haya hecho- dudar de Álvarez, apenas porque parecieron agotársele los milagros tras el confinamiento. Somos de errarle a los debates. Y no hay pocos por delante… Busquemos cómo alicatar la zona central y no pensemos que sentando al mejor portero que un par de generaciones recuerda vamos a progresar en algo.

Si lo logramos -acertarle a la pareja de medios, convirtiéndola en un falso trío, por ejemplo-, accederemos a la pista de despegue. El equipo va conociéndose y, por momentos, tuvo al Leganés tan ocupado como preocupado. Narváez asumió el liderazgo que se le supone, Bermejo es un conejo con chistera, Vuckic libera y potencia… Pero no somos capaces de meterle una marcha más al partido cuando éste lo pide…  Y si el rival se adelanta, nos falta talento, en campo y banquillo, para remontar a cualquier candidato a algo.

Quizá la solución esté en recuperar la idea original, la que ayer mostraba nuestro probable once inicial. Ocupar la banda izquierda con un centocampista de alma equilibrada, que auxilie a un doble pivote incapaz de gobernar, ni de gobernarse, y que potencia el filo ofensivo de Chavarría, quien parece purgar todavía en la cabeza de Baraja su mala tarde defensiva contra el Albacete. James parece que será ese hombre, pese a su último año y medio invisible; ya que Buyla sigue en el patíbulo, tras su roja en Alcorcón, y a Zanimacchia se le está pasando más factura que a nadie por la primera parte ante el Málaga -cuando no fue, ni mucho menos, el peor-. Sigamos buscando y tengamos paciencia constructiva. O terminaremos por no tener nada.

CD Leganés: Cuéllar; Palencia, Tarín, Omeruo, Javi Hernández; Rubén Pérez, Shibasaki (Bustinza, 84); Ojeda (Sabin Merino, 58), José Arnáiz (Eraso, 65); Michael Santos (Pardo, 58) y Borja Bastón (Perea, 84).

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Tejero, Atienza, Jair (Guitián, 58), Nieto; Eguaras, Adrián González; Bermejo, Chavarría (Larrazabal, 66); Narváez y Vuckic.

Árbitro: Milla Alvendiz (Comité Andaluz). Amonestó a Omeruo (51), Eraso (86) y Guitián (91).

Goles: 1-0, min. 57: José Arnáiz.

Incidencias: Partido correspondiente a la séptima jornada de Liga, disputado en el estadio de Butarque, a puerta cerrada.

@Sepiahdez @Leonsepia

10 comentarios en “Jornada 7. Liga Smartbank. LEGANÉS 1 – REAL ZARAGOZA 0. El Zaragoza, impotente y desdichado, apenas pierde por una escuadra en casa del Leganés”

  1. Un partido sin alma, como el equipo. Errores impropios del futbol profesional, jugadores que no estan en forma ( la carrera de Zapater hacia atras en el.min 1…es muy clarificadora). Ni se crea juego, ni se destruye. Gran falta de talento y calidad…y el problema de las lesiones que ya son dignas de estudio y no achacables a la mala suerte. El empecinamiento de Baraja en el sistema y en algunos jugadores puede condenarle. Lo peor ya no es el resultado, ni las impresiones, lo peor es que empiece a reinar la indiferencia..y de ahi ya no se sale.
    GRACIAS SEPIA!!

    1. Javier Hernández Aguirán

      Gracias a ti, Josevi!
      Creo que siendo muy mejorables, no fuimos peores que un claro favorito al ascenso, incluso sufriendo el inconveniente medular de la lesión de Adrián en el calentamiento…
      Hay que resolver el agujero negro en la zona central, ser más permeable a los buenos y malos momentos individuales y aprender a navegar en un océano muy revuelto por el último fracaso. Hoy, porque este entorno nuestro es así, el entrenador del Real Zaragoza debe acertar mucho, hacerlo rápido, fatigar la autocrítica, empatizar con una afición muy castigada y saber desde dónde y por qué le van a llover las balas. Es difícil, mucho más que elegir entre Kagawa y Raí, pero debe hacerlo hoy mejor que mañana o será triturado por una picadora, frívola por desigual, que ha sido activada demasiado pronto.
      Un abrazo

  2. Julio José Esteban Ferrer

    Para mi, lo más decepcionante es el análisis del partido que hace Baraja. Cero autocrítica. Y también es decepcionante el que, así como el equipo de Natxo dejaba entrever una idea de juego y que los resultados llegarían, este equipo no transmite nada, de momento.

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Julio José!
      Gracias por tu reciente suscripción. El equipo necesita la autocrítica de Baraja y el propio Baraja la necesita, si quiere ganar algo de tiempo en un proceso que le va a exigir muchos más aciertos de los que ha demostrado hasta ahora.
      Con todos los desajustes y mejoras pendientes descritas en la crónica, a mí me decepcionó más el Leganés que el Zaragoza. Poco debe importarme si se pierde y, aún menos, al resto. Pero siempre me ha llamado la atención que quienes (y no lo digo por ti, por supuesto) más pesimistas son con el equipo, menos le reconocen unos méritos mínimos. Parecería coherente, aunque a mí me resulta contradictorio.
      Si ya asumen una temporada sin esperanza y luchando por la permanencia, algún valor debería tener no mostrarte inferior, pese a un cambio de plan sensible en los minutos previos, en la visita a un ex Primera y favorito al ascenso.
      Abrazo grande y gracias por comentar

  3. Este equipo y este entrenador me transmiten las mismas sensaciones que cuando estuvo Alcaraz. Sería un error enterrar esto tan pronto pero cuando casi todo el mundo está de acuerdo en no estar de acuerdo con uno, habrá que pensar que es ese uno el que puede que vaya en la dirección equivocada. Yo sacaría a Nieto del 11 ya y trataría de reforzar el centro que es un gran problema…¿James, Buyla, Francés?, Habrá que probar a la gente o estamos condenados a volver a tropezar en las mismas piedras de los últimos 4 años. Y arriba es fácil poner a jugadores desde el sofá pero si necesitamos algo diferente ¿Porque nunca le damos minutos a Rai? ¿Porque no juntamos a tres obreros con tres «pillos»? Mientras las bandas no funcionen habrá que apostar por los jugadores que se asocien. En fin, muy cansado de ver siempre la misma película. Un abrazo.

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Sergio!
      El pesimismo tóxico reinante tiene una base inobjetable en las prestaciones del equipo, incluso en el diseño imperfecto de la plantilla, y está potenciado porque así hemos optado pasar el duelo del último gran disgusto y de tantos años en Segunda. Pero o nos construimos de nuevo o nos destruimos, quizá para siempre
      Hay que buscar soluciones, a un ritmo mayor y más preciso que el actual, pero ningún entrenador empezará a darle volantazos a su idea principal en apenas cinco jornadas. Habrá que empezar acertando con los once que mejor están, y para eso habrá que atreverse con todos, y ahí ajustar el sistema que mejor mezcle con las distintas virtudes que se reúnan.
      No creo que James vuelva de inmediato a su versión de hace dos años, por el perogrullesco motivo de que lleva dos años lejos de él, y me sorprende (sin querer decir que el principio y fin de nuestra permanente ausencia en la zona central) el castigo de desconfianza de Buyla tras su roja en Alcorcón, cuando venía de jugar un par de partidos apreciables, incluso en banda, permitiendo proyectar a Chavarría y auxiliando al doble pivote en tareas de intendencia. Detecto también desconfianza en Chavarría como lateral, tras la mala tarde del Pilar que le procuró Álvaro Jiménez; que se ha señalado (injustamente) a Zanimacchia más que a nadie tras la pésima primera parte contra el Málaga; y que ni se tiene en cuenta a Francho cuando, al menos, debería ser un recurso en una zona que, ahora mismo, se parece mucho a un solar.
      Hacía tiempo que Bermejo pedía la titularidad, en algo vamos avanzando
      Muchas gracias y abrazo grande

  4. Borja Duque García

    Buenas tardes, estoy seguro de que Baraja no se iría tan satisfecho como le dijo al micrófono. Si pudimos «competir» todo el partido fue gracias a Cristian y a los deméritos del Leganés que, para el dinero que maneja, no me dijo gran cosa pero arriba tiene goles como para optar a puestos altos. Un 2-0 tampoco hubiera sido raro.
    Futbolísticamente yo no aprecio ningún avance. Se reclutan unos jugadores (Jair o Bermejo) y se extravían otros (Raí, Zanimacchia, Buyla, Francho), nada raro en los primeros partidos de un entrenador.
    Baraja necesita tiempo pero haría bien en darle una vuelta al 4-4-2 cerrado, a la salida con Eguaras de central izquierdo y al sistema en general. El equipo parece más «plano» de lo que es, los jugadores no se escalonan, no se ofrecen y muchas jugadas acaban en los pies de los centrales. Aún no sabemos si alguno de los nuevos tiene buen tiro a media distancia.
    No dudo de las muchas bondades del 4-4-2 si tienes los jugadores adecuados para hacerlo. Como aquel Valencia de Benítez o zaragocistamente el de Marcelino en segunda que tenía a Jorge López, Gabi, Ponzio, Ewerthon… casi nada. No parece el caso de nuestra plantilla actual.
    Tengo tan claro que es pronto para la depresión como que si no se gana al Sabadell se encenderán todas las alarmas. El mucho o poco aire que tiene Baraja se ha agrandado con el estadio vacío. A ver si lo aprovecha.
    Abrazos

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Borja!
      Yo estoy más preocupado por el paupérrimo nivel de Eguaras, y del doble pivote en general, que del sistema y de Baraja.
      O elevan ya su rendimiento o tendremos que empezar a jugar, con especialistas en ello, a lo que mucha gente piensa que estamos jugando y ya se ha convertido en tonadilla
      El domingo es un partido frontera, como bien dices. Todo lo que no sea ganar, y hasta jugar bien… (solemos ser difíciles de saciar), declarará un estado de alarma muy temprano y de difícil conveniencia. Ojalá se venza y no suceda
      Abrazo

  5. Miguel Domingo Tolon

    Lo que tengo muy claro es que hay que confiar en Baraja, pero éste debe darse cuenta que quizá no tiene los jugadores ideales para jugar con este sistema, sobre todo en el centro del campo. Su idea está condenando a Eguaras, ya que este sistema acentúa sus carencias y esconde sus virtudes. Siempre he creído que los entrenadores tienes que adaptar su sistema a los jugadores de los que disponen, creo que la solución pasa por jugar 4-2-3-1.
    El otro día se perdió por defender muy mal un balón parado, pero es cierto que si entra la falta de Zapater empatas. El Leganés no fue superior, hay que ganar al Sabadell e ir ganando en confianza. Es muy pronto para encender alarmas y hablar de finales. Paciencia la primera vuelta con Natxo Gonzalez fue mala y con confianza se mejoro mucho hasta merecer el ascenso.

    1. Javier Hernández Aguirán

      Eso es, Miguel!
      Seamos constructivos en la crítica y no destructivos en la desesperanza
      La depresión por el final de la temporada pasada sólo intoxicará las opciones, por pocas que ahora parezcan, de ésta.
      Un abrazo y gracias por tu mirada positiva

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