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Iván, con v de valiente: la única luz en días terribles... de niebla baja y fuego nada amigo

Dejen paso al futuro, sólo éste podrá salvar nuestro presente. Iván Martínez, joven y laureado técnico de la cantera del club aragonés, promociona desde el filial para revitalizar a un primer equipo anémico de fútbol, goles y ánimo, tras el paupérrimo y decepcionante bagaje de Baraja y su idea única. Es posible que tengamos que ser un equipo camaleónico, capaz de proponer emboscadas a medida, según el momento y el rival, y ahí se necesita una mente más creativa. Todos coinciden en que la de Martínez lo es. Quizá él sea la última luz a la que dirigirnos para salir de este insoportable túnel.

La semana ha sido corta y se ha hecho eterna. Incluso la destitución del anterior técnico se dilató sin demasiado sentido hasta la última hora de la tarde del lunes, quizá porque no se tenía demasiado claro cómo continuar. Han seguido dos días de sangrado en los intestinos, con reproches y egos cruzados, absolutamente dolientes para quienes siempre hemos entendido que el Real Zaragoza debería estar por encima de todos y, por tanto, no necesitamos alistarnos en ningún bando divisor. Porque las trincheras buscan sobrevivir y te hacen desaparecer.

En este contexto casi guerracivilista, más propio de capítulos sin estrenar de Falcon Crest que de un club que se quiere y merece, la única luminosidad la irradia Iván Martínez. Dicen, quienes más han visto a sus equipos y mejor lo pueden presentar, que se trata de un técnico valiente y detallista, capaz de ajustarse a las debilidades y fortalezas de cada rival; intervencionista e influyente durante los partidos, instalado en la búsqueda protagonista y en las antípodas de la resistencia reactiva propuesta hasta ahora.

Entiéndase la V del titular como una licencia periodística (literaria sería un exceso), que señala una posibilidad táctica. Lo más factible es que Iván reúna a los tres centrocampistas centrales que el equipo lleva semanas implorando, que Bermejo haga de enganche y Narváez afile el ataque junto al Toro Fernández. Sería más bien un rombo, pero la naturaleza hará que el colombiano se acerque a Bermejo para conectar con los centrocampistas y ahí el rombo se convertirá en algo parecido a una estructura piramidal: una V, la de Iván.

Martínez, como parece lógico, tratará de recuperar para la causa futbolística el pie de Eguaras y el fuelle de James. Y lo hará prescindiendo de un doble pivote que siempre reduce a ambos. Queda la incógnita de saber quién será el tercer pasajero. Los focos señalan a Francho, innegociable para Iván cada vez que lo ha dirigido, pero habrá que comprobar cómo se ajusta al rol de interior derecho. Lo hará él o lo hará Ros,  porque el futbol -tan valorado como unidimensional- de Eguaras le obliga a ser pivote único y a que lo escolten cuatro pulmones. Si ésta pasa a ser la idea, James deberá atender su espalda, porque el equipo va a necesitar las incorporaciones de Chavarría y Sangalli andará suelto por esa zona.

Las bajas azotan sin piedad y reducen a mínimos históricos el margen de maniobra, de inicio y durante el partido. Cristian se produjo una microrrotura, en su esfuerzo defensivo final por negarle el segundo gol al Tenerife, y será duda para dentro de nueve días, en Ponferrada. Ahí también podría estar disponible ya Vigaray, igual que debería contarse con los internacionales Vuckic, Buyla y Papu. Adrián y Jair quizá tengan que esperar algo más, mientras Atienza y Nieto no regresarán antes de fin de año.

Con esas nueve bajas, entre otras tormentas, se estrena el esperanzador Iván Martínez. Y lo hace ante un Oviedo, dirigido por Ziganda -su técnico en el Osasuna Promesas- que parece haber encontrado su camino en las dos últimas jornadas: asentado en la firmeza de Edgar, el empeine de seda de Sangalli, la rotundidad de Blanco Leschuk y las hirientes conducciones verticales de Nahuel. Siempre es un reto volver a ganar, pero estamos en manos de quien más lo ha hecho en este club en los últimos años. De un valiente, que quizá juegue con uve. La uve de Iván. La uve de victoria.

📷Alfonso Reyes

Posible 11 inicial

4 comentarios en “Jornada 12. Liga Smartbank. Real Zaragoza- Real Oviedo IVÁN, CON V DE VALIENTE: LA ÚNICA LUZ EN DÍAS TERRIBLES… DE NIEBLA BAJA Y FUEGO NADA AMIGO”

  1. Buenas tardes, ciertamente dos días son mas que suficiente para hartarse de rumores, mentiras, egos, medias verdades y las trincheras del cada vez más cansino entorno periodístico.
    Mañana hay fútbol y siempre ilusiona ver debutar a alguien de la casa. A ver que táctica y que jugadores emplea…
    Iván Martínez está ante su gran oportunidad y, más allá de la calidad de la plantilla, mejorar el nivel del Zaragoza de Baraja no parece tarea imposible. Personalmente con que se tire a puerta le daré un aprobado.

    Abrazos

    1. Javier Hernández Aguirán

      Mal se le tiene que dar para no apreciar mejoría, ciertamente. Imagino que mañana será más anímica y apreciaremos progresos más futbolísticos conforme avancen los entrenamientos, los partidos y recuperemos efectivos
      Un abrazo, Borja

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Luis!
      Quizá llevemos ocho años en Segunda siendo la quinta ciudad de este país porque estamos en manos muy mejorables en casi todos los sectores.
      No va a ser sencillo porque estamos condenados por infinidad de intereses personales, pero o empezamos a ordenarnos o terminaremos de destruirnos
      Abrazos

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