Fuera de foco

El indomable Will Hunting

El Real Zaragoza se atasca de nuevo, pero consigue el premio de consolación gracias a los deméritos de un rival que tampoco está para grandes fiestas. El miedo se adueña de un partido romo y el cerocerismo impide a los aragoneses adelantar a un Lugo que se adentra en el infierno con entrada VIP

Finales de los noventa. Dos actores veinteañeros, amigos de la infancia, deciden escribir una historia que les permita relanzar sus carreras cinematográficas. Lo hacen con múltiples restricciones y un presupuesto muy bajo. Por eso no hay efectos especiales en El indomable Will Hunting. No hay acción, disparos ni muertos; pero hay drama. Tampoco hay sexo, ni comedia; pero la calidad y el ingenio de los diálogos logran tatuarte una amplia sonrisa en la cara desde el principio de la película. Matt Damon y Ben Affleck componen esta obra maestra a partir de un brillante guion, con escenas y conversaciones inolvidables, y con un Robin Williams en estado de gracia. Will es un joven rebelde con una inteligencia asombrosa, pero en lugar de explotar su talento para conseguir una vida mejor, opta por lo fácil: un trabajo sencillo y mal pagado que le permita seguir emborrachándose con sus amigos en el pub de la esquina. Aspiraciones demasiado pobres para un coco tan brillante, pero suficientes para un chaval cuyo carácter ha quedado marcado por las terribles secuelas de una infancia tortuosa. Sean Maguire, psiquiatra y profesor de universidad, será la única persona capaz de adentrarse en la mente de Will y el responsable de liberar al chaval de ese miedo tan angustioso que le impide avanzar y disfrutar de una vida plena.

El Real Zaragoza lleva varios partidos jugando con miedo. El calendario agoniza y las cuentas cada vez resultan más sencillas. No es lo mismo ocupar puestos de descenso en la jornada diez, con un mundo por delante y miles de balas en la recámara, que verte en el fondo del abismo a falta de diez finales, cuando ya no necesitas la calculadora para hallar la solución a tu problema… Te sirven los dedos de una sola mano. Echas cuentas y entran sudores fríos. En el vestuario, el mensaje ya no es el mismo que hace cuatro meses y menos cuando te enfrentas a un rival con el que compartes objetivo. Se escuchan los mismos gritos de siempre —«A ganar, chavales, sólo vale ganar»—, pero por las esquinas empiezan a florecer susurros que invitan a jugar con el freno de mano echado, por si las moscas: «tampoco nos volvamos locos, que ellos están peor que nosotros…». El miedo bloquea la mente de muchos jugadores que, al no sobrellevar bien la presión, prefieren pasar desapercibidos y firmar una actuación intrascendente, antes que aparecer señalados en la portada de los periódicos por improvisar y correr riesgos innecesarios. El miedo mata el espectáculo y convierte partidos como el del jueves en un suplicio de difícil digestión.

2 comentarios en “FUERA DE FOCO. El indomable Will Hunting”

  1. César García Lahoz

    Hola amigos:
    Está claro que RoJIM Williams tiene tajo en ese vestuario de Will Huntings, pero no todos son jovenzanos, así que lo de pasar desapercibidos en las portadas ya se lo pueden pensar mejor… Es mejor no salir en los papeles por errores en un Real Zaragoza en segunda o cosechar grandes crónicas en 2ªB? Algunos como Zapater o Narváez se resisten a eso… Les seguimos? Yo digo sí!
    Aúpa Zaragoza!!!

  2. De Robin Williams me gustan todas sus actuaciones, desgraciadamente no habrán ya más. Por experiencias propias de la vida me quedo con «El club de los poetas muertos» y «La duda».
    Sobre Matt Damon unas veces me ha gustado más y otras menos, pero yo lo califico de buen actor.
    Ben Affleck lo debe ser a tenor de la reputación que tiene en su profesión, pero a mí nunca me ha gustado. Le salvo en esta que comenta Antonio: «El indomable Will Hunting»

    Del Real Zaragoza siempre me han gustado Zapater, Álvarez, Francés, Chavarría, Narváez y, en lo poco que se le ha visto, a Azón.
    A veces me han gustado Vigaray, Jair, Peybernes, Nieto, Francho, Eguaras, Igbekeme, Ros y creo que me gustaría Adrián y no sé si Sanabria también.
    No me gusta como titular Bermejo. El resto de la plantilla ni como reservas.

    Leo a Antonio algo menos optimista que hace unos días, como convergiendo con el aficionado medio.
    Queda el pequeño consuelo de estos días de descanso… para quienes aún tenemos la suerte de tener trabajo. Eso sí, a la espera de que el lunes no sea otro dramático día porque se remate la vuelta al mismo con otro mazazo con el que irse a dormir.
    Por eso, tal como John Keating nos recuerda desde el cielo,
    Carpe Diem

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