Vuckic será el nueve, por cuerpo y rol, aunque su fútbol, gregario y conectado con su alrededor, sigue dando la impresión de celebrar un delantero centro a su lado. Sería el Toro, porque Narváez tampoco lo es, pero el Toro aún se encuentra en su particular tercio de varas. La entrada de Bermejo por Larrazabal, para proponer ideas por dentro y multiplicar a Tejero, se antoja ya inaplazable.