CARCEDO PINTA UN ECCE HOMO
El Real Zaragoza se empeña en perder y lo logra -tras una salida fallida de Cristian- en el añadido de un partido pésimo. Un ataque de entrenador desfigura al equipo desde la alineación. Simeone marca tras mano de Gámez
🐾 Javi Hernández (@SepiaHdez)
Alfonso Reyes (@Futbolgrafo)
El Real Zaragoza hizo todo lo posible por perder ante un limitadísimo Lugo, en especial en una segunda parte que fue un pasaje del terror, y lo terminó consiguiendo en el último minuto de un largo añadido -siete-, extrañamente celebrado por una grada que ya había asistido a tres inauditos indultos por parte del ataque visitante. La derrota sí sorprendió por el cómo y el quiénes: los tres activos más seguros de este equipo descoordinaron su encuentro en el extrarradio de la frontal del área para que Chris Ramos, un clásico azote, rematara desde el suelo a puerta vacía. El balón entró con crueldad, pegado al poste izquierdo de la portería de Cristian. El argentino, tantas veces héroe, aquí midió mal y colaboró directamente en que el marcador terminara con tanto dolor como justicia.
El maltratado Juego del Sepia se plantea muy seriamente su dimisión si Carcedo vuelve a sufrir otro ataque de entrenador tan lesivo para su equipo. Se entiende que Barreiro y Chris Ramos supongan una amenaza aérea que haya que tratar de sofocar, pero se nos fue la mano. Tres centrales, con Francés jugando de lateral y Gámez por delante suyo; Eugeni y Bermejo alternándose en una banda izquierda más pálida que de costumbre; y Simeone abandonado a su suerte en punta, como si en vez de recibir al Lugo, estuviéramos visitando el Bernabéu o el Camp Nou.
En el fútbol, los más grandes someten con su propuesta, los medianos buscan competir de la manera más óptima con ligeros ajustes, según cuál sea su rival; y los pequeños plantean el encuentro mucho más preocupados por el adversario que por sí mismos. Convengamos que el Real Zaragoza previo a este partido estaba todavía lejos de ser un conjunto dominante en la categoría -ahora anda buscando diván-, y que la lesión de Azón y la falta de rodaje de los recién llegados afecta a cualquier plan que se quiera trazar; pero Carcedo hizo un diseño propio de equipo menor y lo forzó tanto que no quedó rastro de ninguna de las esperanzadoras señas de identidad mostradas durante las dos primeras jornadas de la temporada.
Sorprenden tantos recaudos ante un rival que está mentalizado para pelear por la permanencia hasta la última jornada. Y aún más cuando ante el Levante, un oponente de infinito mayor potencial -aéreo y futbolístico-, se le compitió con moderado éxito desde la audacia y el respeto por la identidad propia. ¿Cómo se podía haber ajustado la amenaza aérea del Lugo sin pintar semejante Ecce Homo? Quizá hubiera bastado con situar a Petrovic en el doble pivote y que el serbio se incrustara como tercer central cuando el Lugo pusiera centros laterales. Así lograbas la protección deseada y no te condenabas a prescindir de un jugador ofensivo -Mollejo, Puche…- por delante del balón.
Dará la impresión de que la crónica le dispara a todo, pero incluso parecieron mal ordenados los centrales; y todavía más cuando la asimetría inicial -que tuvo mucho de cinco atrás sin balón- terminó ordenándose en un 442 lleno de futbolistas fuera de posición. Sólo en defensa, Carcedo reincidió en el error de JIM de situar a Francés en el lateral derecho -la primera vez de JIM también fue ante el Lugo, por cierto, aunque en el Anxo Carro, no en La Romareda– y fue aún más allá… Durante muchos minutos, en esa línea de cuatro, Jair -zurdo- jugó de central derecho y Lluis -diestro- de central zurdo. Increíble. Si alguna vez se nos ocurre reunir de nuevo tres centrales, aquí va una propuesta: Lluis por derecha, Francés en el centro y Jair izquierda. Al revés de como se dispusieron anoche.
Bermejo burbujeaba entre líneas en el inicio y pronto sacó un centro potente de rosca, que Simeone cabeceó con valentía y sólo el cuerpo de un defensa evitó que encontrara portería. Nieto también enroscó un buen servicio y Jair empezó el salto pareciendo Santillana y lo terminó como cuando se falla un alley oop en baloncesto. Se desconoce cómo se aliaron el rival y la fuerza de la gravedad para desactivar la oportunidad. El Zaragoza no parecía cómodo, más allá de recuperar y notar a Francho en su mejor posición; pero, visto con doliente perspectiva, fueron sus mejores minutos del choque con mucha diferencia. Bermejo estaba en todo lo poco que había: exigió a Walley con un latigazo eléctrico desde la frontal y, unos minutos después, pasada ya la media hora del partido, provocó la primera semiocasión visitante -disparo alto de Ramos- tras controlar mal un servicio desde un saque de banda.
El vuelo en el segundo palo de Chris Ramos, que debió de visitar en sueños a Carcedo durante la semana, apareció en el minuto 42, para elevarse sobre Francés y cabecear en globo al larguero. Después de que el cuarto árbitro mostrara los optimistas dos minutos que se pensaban añadir a la primera mitad, Gámez ganó y controló en la esquina del área pequeña un centro desde banda izquierda, la puso atrás; Simeone remató, una multitud de tibias chocaron entre ellas, Francés no pudo disparar, el balón volvió a Giuliano y éste desenfundó entre un mar de piernas para encontar la red rival por primera vez en tres partidos y medio: evitando, por once minutos, un récord de sequía propia en el inicio de una temporada.
El VAR estuvo a la escasa distancia de que funcionara el monitor que hay entre los banquillos de -muy probablemente- anular el tanto, ya que las repeticiones parecían mostrar que Gámez, además de con el pecho, se ayuda del brazo derecho para acomodarse el control. Como la imagen competía en nitidez con la de De Blasis de la jornada anterior, el árbitro no lo había percibido en directo y tampoco estaba disponible la tecnología para revisar la acción en una repetición, se terminó confirmando el gol, más de cinco minutos después.
Vada ingresó tras el descanso por un amonestado e irrelevante Eugeni. Aunque, seamos justos, el plan de partido le era más contracultural que a ninguno. Vada mantuvo su discretísimo nivel de toda la temporada. Lo mismo que Manu Molina: presunta piedra angular del juego de creación de este Real Zaragoza y que no junta medio partido reseñable en este primer mes de competición. Se sintió el vacío de Grau y quizá haya que buscarle otro socio en el doble pivote… De repente, sin previo aviso y después de que Simeone cabeceara alto un muy buen centro de Gámez, Clavería erró feo un disparo a quemarropa en el área pequeña, Francés le devolvió el favor pifiando el despeje y Ramos se cansó de tanta imprecisión y abofeteó con un empate que entonces nadie esperaba.
Ahí ya nada volvió a ser lo mismo. Carcedo trató de afilar el once, dando entrada a Mollejo por Lluis –Francés pasó al centro de la defensa- e insistiendo con el ya clásico Larra por Gámez. Sigue sin entenderse: Larra y Gámez pueden ser una amenaza, por ser ambos profundos, si comparten banda, pero el lateral se resiente y el carril se debilta cuando uno sustituye al otro. El Lugo se convirtió en un vendaval. O quizá no tanto. Más bien, el Zaragoza se evaporó, secuestrado por sus peores fantasmas, y sólo la incapacidad visitante en innumerables y sonrojantes mano a mano ante la portería aragonesa -Cuellar, Baena…- evitó que la derrota se consumara e inflamara antes.
Gueye jugó los últimos 20 minutos y no darle tan pronto la titularidad pareció el principal -acaso único- acierto de la noche de Carcedo. El senegalés está todavía por conectar con sus compañeros y sus compañeros deben aprender que un recurso no puede convertirse en un defecto: es cierto que se trata de una buena opción para el juego directo, pero dejará de serlo si sólo se le busca de esa manera. Cuando ya parecía que el empate era poco evitable, como en Cartagena, aunque de manera postrera y mucho más evitable, Cristian interpretó mal el bote del balón y abandonó sin motivo su área, abriendo una puerta que apenas corría peligro, ya que Francés y Jair contenían a Ramos. Nadie se esperaba, todos chocaron y el gaditano Chris -acaba contrato esta temporada: en algún momento lo podríamos intentar fichar- disparó desde el suelo para declarar el siniestro total en nuestro maltrecho y ajado corazón. Carcedo tuvo un ataque de entrenador y desfiguró al equipo desde la alineación. Seguro que lo mejor está por venir, ojalá lo haga mientras nos quede algo de pelo en el flequillo. Por ahora, acabamos de colgar un Ecce Homo en el salón.
REAL ZARAGOZA. Cristian Álvarez; Francés, Lluís López (Mollejo, 62), Jair, Nieto; Gámez (Larrazabal, 62), Molina (Petrovic, 83), Francho; Bermejo (Gueye, 73); Eugeni (Vada, 46); y Simeone.
LUGO: Whalley; Loureiro, Jesús Fernández, Lozano (El Hacen, 79), Zé Ricardo; Xavi Torres,Clavería; Cuéllar (Baena, 83), Señé, Chris Ramos; y Barreiro.
ÁRBITRO: Hernández Maeso (Comité Extremeño). Amonestó a Eugeni (20), Nieto (68), Lozano (79) y Francés (85).
GOLES: 1-0, min. 45+2: Simeone. 1-1, min. 56: Chis Ramos. 1-2, min. 97: Chris Ramos.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la cuarta jornada de Liga, disputado en La Romareda. 20.372 espectadores.

Buenos días. Lo has clavado. Lo bueno de las primeras jornadas (seguridad defensiva, consistencia, organización, esquema definido,…) te lo cargas porque viene el Lugo con Barreiros y Ramos…. . Lo único que tenías que hacer era mejorar al equipo de tres cuartos hacia arriba, no variar el sistema, deshubicar a jugadores de su posición natural (varios), etc. Lo de Larra por Gamez es inaudito. Lo malo es que oyendo a Carcedo en rueda de prensa…. me parece que no vio lo que vimos todos. Un saludo.
Gracias, Fran!
En apenas un partido hemos pasado de tener que encontrar la amenaza ofensiva a perder la seguridad defensiva y que recuperarla sea ahora la primera línea del discurso. La involución sufrida se resume ahí
Abrazos
Buenos días. Lo poco que se le ha visto a Petrovic es que está mucho mejor fisicamente que el año pasado, para mi es el mejor mediocentro del equipo con mucha diferencia, aporta seriedad, defensa, calidad y jerarquía. Se que esto en estos días no es muy politicamente correcto porque se ha encargado todo el mundo de atizarle como si fuera el culpable de todos los males del equipo, cuando ya el año pasado nos sacó bastante de los apuros en los que andabamos metidos. En fin, para mi sería titular indiscutible en este equipo. Un saludo.
Hola, Luis!
Estoy contigo, la crónica lo comenta. Cada partido de Molina acerca más a Petrovic a la titularidad y al equipo a la necesidad de ordenarse en un 4312, con un sólido trío de centrocampistas por delante de los centrales
Abrazo
Ojo! Parece que no tenemos entrenador, y entonces no hay equipo. Si encima no tenemos portero. Dónde vamos? A sufrir. Así no!
Buena crónica.
Gracias, Javier!
Por suerte, pese al borrón de anoche, seguimos teniendo al mejor portero de nuestra historia ya no tan reciente. Gracias a él, en gran medida, continúa habiendo equipo profesional en esta ciudad y van pasando un entrenador tras otro por el banquillo
Abrazos
Luz en mis oscuras entendederas. Gracias por hacerme ver que lo que presencie anoche no solo estaba en mi poco entendida cabeza. Retoques tácticos para frenar amenazas vale, pero revoluciones tácticas incomprensibles para frenar a un solo jugador de un equipo como el Lugo no son de recibo. Centrales a pierna cambiada, el pequeñito en el centro a recibir a pecho descubierto los balones aéreos, el central más lento el más retrasado para corregir los errores de los demás… Un despropósito. Y no estoy de acuerdo con lo que dijo Carcedo de que Francés freno a Ramos en la primera parte, a Ramos lo anulas si tú tienes el balón. Mientras el Zaragoza mantuvo la posesión gracias principalmente a Bermejo, Ramos tuvo que defender. Esa es la forma de anularlo, teniendo el balon y no regalandolo. En fin… gracias por enseñarme tanto sobre futbol.
Gracias a ti, Óscar!!!
Abrazo de primer triunfo!
Ojalá llegue el domingo en Ponferrada…