ALFONSO REYES @futbolgrafo

MR. POLTERGEIST NOS GUIÑÓ UN OJO

Este decimoquinto álbum FUTBOLGRAFÍAS de la temporada comienza con esta imagen, que resume cómo aterrizó el Real Zaragoza en el encuentro. Creo que el conjunto aragonés está dando una lección de cómo empezar los partidos, aunque es cierto que suele faltarle capacidad para navegar por ellos. Sirva esta captura para valorar el grado de concentración inicial, con hasta cuatro futbolistas asfixiando a la principal ameneza rival: el muy talentoso Jonathan Viera, quien apenas pudo trascender a lo largo de los 90 minutos de juego.

Sabin pudo hacer un partido poco vistoso para los grandes titulares, pero su puesta en escena, como delantero referencia ante el Las Palmas, mejoró mucho su rendimiento, respecto al de su debut ante el Málaga, como delantero por izquierda. Y además de progresar en la comparación consigo mismo, lo hizo también si lo proyectamos a las últimas actuaciones de sus competidores naturales en ese puesto. Ganó casi todas las disputas, controló y dio buena continuidad a muchos balones recibidos de espaldas, ofreció constantes desmarques de ruptura al espacio; especialmente hacia la banda derecha, coordinándose con las rutas hacia dentro de Bermejo y permitiendo llegar a Narváez a atacar el área en diagonal desde la banda contraria. Cierto es que no marcó y que firmó un disparo de zurda en la segunda mitad, que se perdió por el lateral…, pero yo acabé muy conforme con su rendimiento y con cómo el mismo afecta muy positivamente al engranaje colectivo.

Jaume Grau no estaba en el radar de la alineación -entró porque el estado del tobillo de Francho empeoró por forzarlo en Leganés- y, aún menos, en el de las previsiones de quién sería el goleador. Pero lo logró y lo celebró con este salto eufórico, que le hizo mirar a los ojos a los aficionados de la tercera fila. Su tanto temprano liberó al Real Zaragoza de mucha de la tensión acumulada y evitó que el paso de los minutos añadiera presión a la olla. Su zurdazo, tras pase atrás de Jair, fue tan quirúrgico que no se le ha dado demasiado valor al gesto técnico. Quizá porque sólo cuando se es preciso técnicamente en el disparo, la portería parece lo grande que realmente es.

Ya que hablamos de fichajes, destaquemos otro, aunque sea porque se ha terminado quedando y no yéndose al fútbol chino… Sergio Bermejo, en mi opinión, fue el mejor jugador del partido contra el Las Palmas y la noticia de su permanencia en la plantilla es una importante alegría. Acaso demasiado poco valorada, porque es un futbolista que lleva tiempo bajo la lupa del aficionado y de la crítica, pero recordemos que es un chico joven, que llegó todavía en proceso de formación y dando el salto desde Segunda B. Sus últimos tres o cuatro partidos, como segundo punta por dentro y el sábado también por banda derecha, pueden estar entre sus mejores desde que llegó a la disciplina aragonesa, en el verano de 2020.

Venimos de valorar el partido de Sabin Merino, dejando a un lado la portería rival. Y ese análisis siempre es incompleto cuando se trata de tu delantero centro. Apenas necesitó unos minutos para vivir en primera persona esa absoluta tragedia que nos envuelve esta temporada: las porterías de La Romareda miden lo mismo -se confirma antes de cada encuentro-, pero nuestro desamor con el gol hace que siempre nos parezcan más pequeñas de lo que son. Esta composición de varios jugadores del Real Zaragoza lamentándose de una ocasión fallida, con la red rival al fondo, se ha convertido en un -doloroso-clásico de nuestros álbumes caseros.

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Cruce de nueves. Y de miradas. La de Sabin, contrariada, más por no haber podido contribuir con un gol en un partido que se había complicado mucho a esas alturas que por ser sustituido; y la de Álvaro, mirando determinado adelante, al futuro, sin sentirse afectado por una pitada. que quizá aludía a la alergía de JIM por reunir dos referencias arriba y que también pudo entenderse como una desaprobación puntual al delantero que entraba; por llevar -en ese instante- apenas cuatro goles en la temporada y por no haberse estrenado todavía en La Romareda.

Elijo esta FUTBOLGRAFÍA por dos motivos. Narváez volvió a firmar otro partido notable y va camino de convertirse -junto con Bermejo– en dos de los mejores fichajes -sin serlo, claro- de cara a lo que queda de temporada. Y, por otro lado, la actitud de Giménez, que es la que todo delantero debe tener: seguir mirando y concentrado en el balón, sin desconectarse de la acción, por más que el rival intente agarrarte.

Hablábamos de los fenómenos paranormales que rodean las porterías de La Romareda esta temporada, normalmente en contra del equipo local… Aquí el señor Poltergeist nos guiñó un ojo y quizá nos salvó de precipitarnos acantilado abajo. La foto es un cuadro del Museo del Prado en sí misma. Jaume Grau no creyendo lo que acababa de ver, Cristian renaciendo en directo y Hernani ofreciendo ese clásico de hoy y siempre, de mirar al suelo con cara desencajada por haber fallado lo metafísicamente imposible. Si nos terminamos salvando, que lo haremos, recordaremos esta acción durante mucho tiempo.

Está bien lo que bien acaba y el partido no pudo finalizar de mejor manera: con el Real Zaragoza sosteniendo, durante más de 20 minutos, el 2 a 1 de Álvaro y sumando tres puntos vitales para intentar llegar cuanto antes a la orilla. El equipo lo celebró con la unidad que lleva teniendo toda la temporada y delante de una afición indesmayable y responable: activo principal en la recta final para resistir una victoria que no se podía negociar.

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