ALFONSO REYES @futbolgrafo

LOS LEONES DE ARAGÓN

La primera mirada de la tarde, antes de que el partido comenzara, era obligada: el palco. Después de la firma del pasado viernes, donde la familia Alierta vendía su paquete accionarial -51% de la entidad- al grupo internacional liderado por Jorge Más, había un cierto interés por comprobar si aparecían quienes llevan toda la temporada sin acudir a los asientos que les corresponden y todavía no venden sus acciones. Tampoco lo hicieron en esta ocasión y siguió dando la cara Sainz de Varanda -máximo responsable en funciones tras la renuncia de Lapetra-, pese a ser parte de quienes sí han cumplido su palabra y ya han rubricado su salida de la entidad, en cuanto se certifique la permanencia matemática y el CSD autorice la operación.

Ser suplente en el fútbol actual, con hasta cinco cambios durante un partido, es mucho menos castigo que hace no tanto tiempo. Valga como ejemplo esta imagen distendida y feliz de dos futbolistas con vitola de titular: Narváez y Sabin. El ambiente que se vive en un banquillo antes de comenzar un encuentro siempre es un muy buen termómetro del clima del vestuario y, como venimos diciendo durante toda la temporada, éste es inmejorable y una de las claves de haber podido superar todos los inconvenientes deportivos que se han acumulado desde septiembre.

Podría parecer una imagen cualquiera de JIM, animando o corrigiendo, a lo largo de un encuentro. Hay dos elementos que nos indican que se trata de un momento inicial del choque: el rotulador todavía entre los dedos de su mano derecha y la pizarra aún sin aterrizar por completo sobre el césped. Seguramente, todos nos hemos dado cuenta ya de que el entrenador del Real Zaragoza anota la disposición de los jugadores rivales nada más empezar los 90 minutos. Por ese detalle y por la dirección de su reacción, el técnico estaría animando a Azón y a Vada tras la primera gran ocasión que tuvo el conjunto aragonés en un choque que lo reafirmó en sus todavía legítimas aspiraciones.

Jair es un central diferencial en esta categoría cuando es capaz de mantener la concentración durante los 90 minutos -más de 100, en este caso…-. Lleva casi toda la temporada lográndolo y manteniendo un nivel sobresaliente. Contra el Girona, ante Stuani en especial, no puede haber un momento de desconexión. No lo hubo. Ni medio. Sirva esta FUTBOLGRAFÍA, quizá no la más artística, como reconocimiento y homenaje a su rendimiento.

Otro futbolista que jugó cada minuto del encuentro -hasta que fue sustituido a falta de diez, en su caso- fue Borja Sainz. El extremo, cedido por el Alavés, sostiene su mejor momento de la temporada y, pese a jugar durante la primera hora en banda izquierda, fue un constante demonio para la el entramado defensivo del Girona. Aquí vemos cómo deja sentado al central uruguayo Bueno, picando la pelota y preparado para otra carrera vertical hacia la portería contraria.

En una de ellas, Borja le gana una disputa a Jairo en el círculo central, tras el despeje de un córner en área aragonesa, y enfila una carrera imparable hacia Juan Carlos. Su definición enmudeció la grada por unas décimas de segundo… hasta que la vaselina cayó dentro de la portería del Girona, La Romareda explotó de felicidad y Sainz corrió hacia la cámara de televisión para celebrarlo, con dedicatoria incluida; mientras Francés, Vada y Azón trataban de detener su trance para festejarlo juntos.

Zapater ha regresado con la primavera, como ya hizo la pasada temporada, para sostener al Real Zaragoza en un momento muy comprometido. No tanto como hace 12 meses, claro, cuando el conjunto aragonés se jugaba la vida sin paliativos. La permanencia lleva semanas asegurada, pero aún se sueña con una gran remontada que permita alcanzar la sexta plaza final… justo cuando las ausencias simultáneas de Francho, Petrovic y Grau han abierto un socavón en la zona central que parecía fatal… hasta que el capitán, brazalete en bíceps, ha vuelto para firmar una nueva operación especial y agigantar su leyenda.

Eugeni firmó su segunda casi obra de arte desde que llegó al Real Zaragoza en enero. Después de aquel excelso disparo de rabona contra el Fuenlabrada, ante el Girona trató de sorprender a Juan Carlos con un disparo desde 60 metros, que no se marchó tan desviado…  y que no le sentó demasiado bien a su rodilla derecha, maltrecha tras un fortísimo golpe anterior contra la de Aleix García. Valderrama no pudo más, pidió el cambio y vivió la media hora final en el banquillo, con hielo en la articulación. Ojalá no sea nada.

Iglesias Villanueva dejó abundantes pistas, a lo largo de la segunda mitad, de que el añadido iba a ser más que amplio. Apenas cinco ventanas de cambios y un par de atenciones no daban para tanto. Este gesto es desafortunado, porque lo hizo nada más Eugeni abandonaba el campo junto a los servicios médicos, con una posible lesión de rodilla a cuestas. Seis minutos de añadido hubiera sido ya un cierto exceso, pero un escalofrío nos recorrió a todos la espalda cuando confirmamos que el cuarto árbitro no había levantado el cartelón al revés y, en lugar de seis…, ¡tenían que jugarse nueve más todavía! El Real Zaragoza supo resistir este injusto castigo y fortaleció, más si cabe, su vinculo con la afición.

La peor noticia de que Azón sea titular es que te quedas sin el efecto de un azón recién entrado al partido para el tramo final. El canterano, ante tres centrales como tres robles, cuajó un gran encuentro, lleno de desgaste y esfuerzo solidario. Le tocó desempeñar el rol más desagradecido que muchas veces ha asumido Álvaro Giménez y demostró estar también capacitado para ello, especialmente si el plan va a ser protegerse y tratar de hacer daño a la contra.

La Romareda, en un horario y con una temperatura óptimos, estuvo conectada con su equipo durante todo el encuentro y lo terminó abrazándolo, en una comunión que demuestra creer en lo que los agnósticos más convencidos siguen considerando imposible. No hay nada imposible, mientras siga siendo probable, por complicadísimo que resulte. Lean las bufandas, incluso las menos enfocadas. Sí se puede y Zaragoza no se rinde. Los lemas sólo tienen sentido si se tiene el coraje de aplicarlos. Y este equipo lleva tiempo haciéndolo. Honor a su convicción. Vuelven a ser los Leones de Aragón.

Deja un comentario

Ir arriba