¡Gracias por existir, Cristian Álvarez!

Han pasado ya unas horas y el pulso sigue agitado. Cuesta acertar con las letras y se sabe que costará ordenar los recuerdos. La explosión ha sido atómica y casi ninguna emoción está todavía en su sitio. Cristian Álvarez, la navaja suiza de los milagros, protagonizó el único que todavía le quedaba por obrar: cabeceó, en la última acción del encuentro, un buen centro de Bermejo para rescatar al Real Zaragoza de una derrota tan cercana y lesiva como inmerecida. Qué bueno que fuiste a ese remate, arquero: ¡Gracias por existir!

Elevaremos a titular la última frase y venceremos la tentación de hacer con ella un ‘copia-pega’ que escriba toda la crónica. De verdad, la trascendencia de la acción lo merecería: gracias a que él lo hace es muy probable que el Real Zaragoza siga existiendo. Pero nos exigiremos un poco más, como debieron hacerlo quienes plantearon su suplencia como solución a no se sabe muy bien qué entrado el invierno. Al final, en su temporada menos madrugadora, ha llegado a tiempo para tres acciones que serán clave si hay permanencia: el penalti detenido en Fuenlabrada, la estirada imposible a remate de Djuka y su impensado golazo en Lugo.

✍️Javier Hernández (@SepiaHdez)

📷 Archivo Alfonso Reyes (@Futbolgrafo)

Cuando se planteaba en la previa el juego de que el partido -según su resultado final- supondría elegir nuestra propia aventura de aquí al final del campeonato, ni se podía sospechar la que el propio encuentro incluiría… Empatar y seguir reptando punto a punto hacia la salvación, decía en esta opción intermedia la tarjeta, sin tener en cuenta cuánto el cómo afecta al qué. Por milagroso que haya resultado el gol de Cristian no permite sumar más de un punto, es cierto, como lo es que el equipo debe salir impulsado anímicamente tras sobrevivir a lo que pareció una fatal emboscada.

¿Cómo puede perderse un encuentro donde, sin alarde alguno, se ha sido superior al rival? ¿Quizá el fútbol nos está haciendo pagar facturas atrasadas y toca devolver el inexplicable triunfo en Fuenlabrada? ¿Quién hace entender ahora que ni siquiera en estos últimos minutos, tras el 2-1 del portugués Venancio, el Zaragoza ha capitulado y ha dado la sensación de equipo derrotado? ¿Seremos capaces de mantener la calma en nuestro inestable entorno y no descendernos antes de tiempo? Todas esas preguntas se agolpaban en la cabeza mientras el tiempo se agotaba y Cristian se acercaba, fuera de plano, al instante en el que toda una pasión iba a rugir en un único grito.

JIM se animó con Azón el día que debía hacerlo, aunque la sorprendente elección del Lugo de mantenerse a la expectativa descubrió menos a sus centrales y el impacto del canterano -más allá del vital penalti que forzó en la segunda parte- terminó siendo algo menor del esperado. Tuvo, incluso, una ocasión clara, tras un magnífico centro enroscado de Zapater, pero pareció saltar alguna décima antes de lo necesario y sin la compañía de su descomunal potencia. Pudo contactar con la pelota, pero su cabezazo nació sin futuro.

La intuición general era que los locales, acosados por su desesperada situación en la clasificación, iban a plantear un inicio de partido agresivo, subiendo líneas y enseñando colmillo. JIM también pareció imaginar ese guion. Francés y Francho arrancaron con la misión ofensiva de buscar a Azón con balones en largo, pero pronto hubo que recalcular ruta, porque el 4141 local prefería esperar en zonas intermedias y ahí desaparecían los espacios a la espalda que pretendían castigar los sedosos envíos de los canteranos.

Vigaray y Bermejo recuperaron su titularidad perdida en banda derecha -en detrimento de Tejero y Sanabria– y fueron las otras dos novedades que presentó JIM en su once. El lateral regresó pletórico y quizá fue el mejor futbolista del Real Zaragoza, Cristian al margen. Devoró defensivamente a Ramos en una desafiante primera media hora entre ambos y no dejó de proyectarse en ataque el resto del choque.

El primer susto, en todo caso, lo dio el Lugo. Francés erró la anticipación sobre Barreiro en campo rival, éste pudo darse la vuelta y conectar con Juanpe para que lanzara la carrera al espacio de Ramos por izquierda. El equipo replegó sobresaliente y hasta tres defensas pisaron primero el área propia, pero el extremo centró atrás y Rama disparó sin marca en la medialuna. El balón quiso encontrarse con el talón de Nieto y se desvió lo necesario para salir a córner.

De otro saque de esquina -éste más dudoso, ya que no terminó de quedar claro si Francés había contactado con el balón antes o después de que éste superara la línea de fondo- llegó el insospechado primer gol gallego. El Zaragoza decidió defender  la acción en una zona algo imprudente y varios jugadores del Lugo entraron al remate en estampida. Barreiro, su mejor valor en estas acciones, encontró el balón arriba del todo, pasó por encima de Azón y batió sin remisión a Cristian.

Con la película terminada, parece hasta poético cómo ambos equipos se intercambiaron papeles dramáticos, en el final de cada tiempo y en dos acciones casi gemelas, pero una hora antes de que Cristian nos devolviera a la vida, ese 1-0 fue un puñetazo en la boca del estómago. Costó respirar durante todo el descanso y empezó a recordarse la primera mitad peor de lo que había sido. Sin terminar de imponerse ni de ajustar sus circuitos combinativos, el Zaragoza había sabido progresar por banda derecha y Zapater tensaba centros peligrosos a balón parado. Un minuto antes de ese fatal córner, Bermejo buscó una suave rosca al palo derecho del novedoso Varo. Se fue por muy poco.

No había que perder la calma. Si nosotros sentimos que nos cuesta varias epidurales ganar, y veníamos de dos victorias y tres empates en seis partidos, imaginemos cuánto se le resiste a quien llega a este momento después de seis derrotas consecutivas… JIM no hizo ningún cambio al descanso, prueba de que la sensaciones sobre el terreno no estaban siendo malas, y el Lugo apenas permitió que se jugaran unos minutos del primer cuarto de hora tras la reanudación. Entre abusivas prácticas del método Stanislavski por parte del rival, el Zaragoza comenzó a pisar el acelerador. Adrián remató forzado de zurda, Narváez voleó con violencia desde la frontal, Vigaray y Nieto apuraban con sus centros desde línea de fondo. El empate comenzaba a sentirse.

El penalti de Varo por manotear la cara de Azón a la hora de juego -buscando una pelota que Venancio había convertido en una granada de mano, tras fallar en su despeje con un escorzo difícil de entender- tuvo un ensayo general diez minutos antes con Peybernes como víctima. Ahí el guardameta del Lugo no le manoteó la cabeza, sino que -en su impuntual salida al centro de Zapater– castigó con sus puños el mentón del francés. No se entendió que no se considerara penalti, ni que el VAR tampoco lo hiciera, pero pasó a niveles de enigma cuando el de Azón -mucho menos impactante- sí se lo pareció.

Primer penalti a favor de la temporada con Adrián sobre el campo. Quien no los falla nunca tampoco lo hizo esta vez y demostró por qué no lo hace. ¡Qué dominio de la suerte! Carrera tranquila y, hasta que el portero no se vence eligiendo sitio, no se golpea al lado contrario. Empate a uno y media hora por delante. ¿Qué haría el Zaragoza: daría por bueno el empate, como en Logroño, o se iría a por el triunfo? A los pocos minutos entraría Eguaras por Zapater. Íbamos a por el partido.

El Lugo achicaba agua de cubierta con los cambios, pero su hundimiento parecía inminente. Narváez cabeceaba cruzado un buen centro de Bermejo, Venancio se redimía sacándole bajo palos un disparo cercano a Adrián. Y el propio Venancio, de nombre Frederico, encontraba un 2-1 que nadie esperaba rematando solo, en el segundo palo, un balón en un córner que muchos disputaron, nadie ganó y se despistó quien tuviera que marcarle.

Francés casi la saca y su rostro desencajado no se contagió entre su compañeros. James y Chavarría entraron de inmediato, por Adrián y Nieto, y JIM pronto corrigió la pérdida de altura dando entrada a Alegría y Vuckic. Eguaras le exigió a Varo la mejor parada de la noche y ahí pareció que tendría que ser en otra ocasión, porque el duelo parecía gafado. El árbitro añadió seis minutos y Vuckic no desperdició ninguno. Una muy buena maniobra suya fue talada por Juanpe sin ningún miramiento y ahí Cristian, pese a que podía ponerse en riesgo el average, comenzó a correr hacia el área rival. Quien no suele ser valorado por dominar el espacio aéreo propio, se impuso en el ajeno: le ganó el salto a un especialista recién ingresado al campo, como Xavi Torres, y lo celebró con la calma de los más grandes. Brazo arriba, dedo levantado y dejando abrazarse por todos. Porque todos, en cuanto se pueda, deberíamos vivir abrazándole.

LUGO: Varo; Alende (Pedro López, 89), Venancio, Pita, Luis Ruiz; Juanpe, Seoane (El Hacen, 68); Chris Ramos (Gerard Valentín, 73), Hugo Rama (Xavi Torres, 89); Cristian Herrera (Puma Rodríguez, 73) y Barreiro.

REAL ZARAGOZA: Cristian Álvarez; Vigaray, Francés, Peybernes, Nieto (Chavarría, 82); Zapater (Eguaras, 70), Francho (Vuckic, 87); Bermejo, Adrián González (Igbekeme, 82), Narváez; e Iván Azón (Alegría, 87).

ÁRBITRO: Arcediano Monescillo (Comité Castellano-manchego). Amonestó a Varo (61), Peybernes (67), Azón (77) y Juanpe (95).

GOLES: 1-0, min. 44: Barreiro. 1-1, min. 64: Adrián González, de penalti. 2-1, min. 81: Venancio. 2-2, min. 97: Cristian Álvarez.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la trigésimo séptima jornada de Liga disputado, a puerta cerrada, en el Anxo Carro.

@Leonsepia

11 comentarios en “Jornada 37. Liga Smartbank. LUGO 2- REAL ZARAGOZA 2. ¡Gracias por existir, Cristian Álvarez!”

  1. Miguel Domingo Tolon

    Sigo emocionado desde anoche y tu crónica me ha hecho revivir ese remate y momento de locura, que para siempre quedará en nuestra retina y que ya forma parte de la historia de nuestro REAL ZARAGOZA.
    Nunca un portero había hecho tanto y cuando consigamos la permanencia se la deberemos a Cristian en un porcentaje muy alto.
    Ser zaragocista es muy grade y siempre tiente sorpresas, vives cosas que ningún otro club puede ofrecerte.

  2. Siguen valiendo los empates, pero… ¡cuánto desahogaría al entorno una victoria cercana!
    Pues mientras ello no ocurra seguiremos de reojo lo que hagan los demás, con otra jornada decisiva para colocarse en la «pole» a 5 partidos del final: el Cartagena en Fuenlabrada y ese Castellón-Logroñés, para mañana el Sabadell recibir al Rayo y un Albacete-Alcorcón.
    El lunes por la noche se podrá aventurar casi con seguridad por dónde va a estar el corte. Es decir, los imprescindibles que hay que sumar a los actuales 43.
    El Espanyol llegará ascendido el sábado, sea real (según resultados) o virtualmente valiéndole el empate o incluso la derrota. Pero si no baja el pistón es imbatible para este RZ.
    Saludos

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Ramiro!
      Al entorno -a nuestros medios de comunicación- es difícil desahogarlo, porque ven siempre el vaso medio vacío. Y esta bien ser exigente, por supuesto, pero si también se cumple con la otra parte y se es constructivo. Hasta ahora, la única línea editorial general era que Azón fuera titular. Y ya vimos que Azón mejora, pero no es una pócima mágica.
      La derrota en Lugo hubiera sido injusta -igual que lo fue la victoria en Fuenlabrada- y lo tenebroso, más allá de hasta dónde hubiéramos caído en la clasificación, era cuánto íbamos a herirnos en la crítica periodística.
      Sólo espero que ésta sea igual de afilada y valiente con quienes gobiernan el club cuando la temporada acabe que lo está siendo con quienes juegan y quien entrena durante las últimas semanas.
      Ojalá el Almería no gane en Tenerife el viernes y al Espanyol le dé todo igual el sábado. Ganar al líder (un nuevo empate también valdría, claro) nos dejaría la permanencia a tiro de uno o dos puntos.
      ABRAZO

      1. Por tanto tu apuesta para darse por salvados son 47 ó 48.
        Tras los encuentros de hoy te afino la mía, como te he dicho. Me tomaré esta ventaja, pero (por jugar) a cambio aventuraré una cifra exacta (no binaria).
        A plantar firme

  3. Otra vez leyendo tu crónica el lunes… que largo se hace desde el partido… Sensación de que el Lugo era incapaz de nada y casi se encuentra con todo, y que nosotros que eramos capaces de más y nos encontramos con todo cuando y con quién menos hubieramos apostado. Solo una apreciación, Vuckic es tan malo que no ha merecido un minuto hasta ahora? La competencia que tiene le hacía más fácil que probaran con él algún partido, parece que tiene más técnica que la mayoría … en fin, supongo que serán otras cuestiones que solo se dominan dentro del vestuario. Aguanta minero que ya queda poco.
    Un saludo

    1. Hola Luis:
      De momento me tomo la libertad de expresarte mi opinión.
      Vuckic ha tenido bastantes minutos más que, por ejemplo, Azón. Y éste, a mi juicio, ha demostrado de sobra que es mejor.
      Entre Alegría, Fernández y Vuckic no me atrevo a decir quién prefiero. Para mi gusto no me quedo con ninguno de ellos visto su desempeño. Y los tres han jugado bastante ¿Vuckic menos? Más al principio y poco con este entrenador, que para eso su jefe le trajo a Alegría.
      Que salga y provoque la falta del gol del empate, pues bueno, bienvenida sea. Seguramente le pueda valer para ir convocado la semana que viene, y ojalá juegue más y lo haga bien.
      El asunto es que durante la temporada los tres delanteros fichados han fracasado. Y que ésto lo están salvando, entre otros pero principalmente, el portero y los tres chavales de la base. Es decir, nada se sabe del ataque que se planeó al inicio.
      Y menos mal que también está Adrián, pues conoce las dimensiones de la portería así como su coincidencia espacio-tiempo con el planeta llamado balón. Universo desconocido para la media docena de expertos que en su día llegaron para desentrañarlo.
      Saludos.

      1. Javier Hernández Aguirán

        He tenido que revisarlo, porque mi memoria es un drama, pero Vuckic ha jugado 467 minutos en 15 partidos (5 titular) y Azón 751 en 25 partidos (6 titular). Alegría está en 900 y pico llegando en enero y el Toro en mil ciento y algo
        A mi me parece un absoluto misterio que, en una temporada donde no tienes nada de gol, prescindas de un internacional absoluto que viene de marcar 12 goles en la primera división holandesa. No será la última Coca cola del desierto, pero a mí todavía me lo tienen que explicar con calma. Por lo que trasciende, además, no se trata de un tema disciplinario porque su comportamiento es siempre profesional.
        Un 4-3-3, con Narváez de punta derecha y Vuckic de punta izquierda, con tres mediocentros y Azón de nueve podría hacerle brillar y aumentar la capacidad goleadora del equipo.
        En cuanto a la salvación, hace un mes que me refiero a los 48 como cifra que puede asegurarnos la salvación. Quizá termine siendo necesario menos, pero hay que seguir apuntando a sumar cinco puntos más todavía.
        Abrazo grande

      2. Por supuesto Ramiro, un placer. Yo no digo si uno es mejor que otro y quién merece jugar y quién no. Para mi, Azón – Alegría – Toro son más parecidos entre sí en su estilo de juego, a cada uno le parecerá mejor uno que otro, pero que Vuckic no haya jugado nada hace meses es muy, muy sorprendente. Esperemos que el sábado ganemos con un gol de Azón aunque me gustaría que lo metiera Francho para que creciera en autoestima porque se lo merece.
        Saludos y un placer «hablar» contigo.

    2. Javier Hernández Aguirán

      Gracias, Luis!!!
      No sabes el trasnoche que me dedico tras el partido para que lo leas el lunes, jejeje
      Creo que no jugamos un mal partido, al contrario, pero no podemos ser tan laxos en la defensa de los saques de esquina. La zona es un riesgo, porque permite al rematador atacar el centro en carrera. En la segunda lo corregimos, pero despistamos fatalmente a Venancio en el 2-1.
      A mi Vuckic me gusta más que bastantes, ojalá siga teniendo minutos (más) en lo que queda
      Abrazo grande

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