El Girona, impulsado por una mano invisible, golpea en exceso y reduce nuestra brecha con el descenso

El partido necesita un peritaje cuidadoso, para delimitar lo ocurrido y ayudar a que nada de lo construido se derrumbe. El Girona fue superior -no tanto como golpea el marcador- y vivió con ventaja incluso antes de demostrarlo. El árbitro López Toca, de ridículo cuarto de hora inicial, vio mano en un escorzo algo torpe de Jair dentro del área y señaló, a los cinco minutos escasos de juego, un penalti que nadie sospechó. El inocente centro de Couto toca primero el muslo del portugués, quien no puede tener el brazo más pegado al cuerpo y con menos intención de golpear el balón… si es que en algún momento contacta con él.

Quizá el exceso de cuidado del central, enredado en un tirabuzón más propio de un langostino, para que la pelota le tocase la pierna o el hombro -pero nunca en el brazo- jugó en su contra. López Toca creyó ver algo poco natural y lo descodificó como mano -una mano invisible para el resto- y penalti, con una seguridad que la acción no merecía. Ningún rival intuyó nada y tiene su mérito en un fútbol donde se pide mano y pena máxima por cualquier cosa. Aún quedaba la esperanza del amparo del VAR, que decidió inhibirse porque algún frame mostraría que  el balón contacta con el brazo de Jair en algún momento. Demasiado poco para un castigo tan influyente, demasiadas dudas para ni siquiera ir a revisarla al monitor. 

✍️Javier Hernández (@SepiaHdez)

📷 Archivo Alfonso Reyes (@Futbolgrafo)

Stuani tampoco dudó y superó a Cristian por el mismo lado donde el argentino le detuvo al Fuenlabrada un penalti que quizá dé una permanencia. Aquí el delantero golpeó con mucha más potencia y la estirada de Álvarez no llegó a tiempo. El golpe se sintió, por artero y abusivo, y el conmocionado Zaragoza apenas supo encontrarse durante la primera media hora.

JIM alineó el once que intuimos en la previa -algún día tenía que ser-, con Peybernes por Francés como único cambio, y hasta ajustó al equipo en el 4312 que se le pedía. Todo parecía más en su sitio: Narváez, Adrián, Francho… Sólo Zapater -por izquierda- y Sanabria -por derecha- parecían jugar en la mejor posición del otro. No se entiende el empeño del entrenador por situar a Sanabria como interior diestro, cuando ahí el capitán se desempeñaría con soltura y cuando todos los indicios apuntan a que su fútbol poliédrico volaría por izquierda.

Pese a estar confinado en ese sector derecho, el charrúa se las arregló para ser el mejor jugador del Real Zaragoza durante la primera mitad. De hecho, el conjunto aragonés comenzó a rearmarse a partir de que Sanabria creciera en el partido mejorando cada balón que por él pasaba. Un pase profundo a la carrera vertical de Narváez, que amenazó al Girona por esa banda antes del descanso, quizá fue la mejor firma de un futbolista en absoluto cuarto creciente y al que habría que intentar prorrogar su cesión una temporada más.

Narváez equivocó el centro en esa acción y buscó atrás a Zapater, cuando el Toro se desmarcaba con puntualidad y ventaja al primer palo. Nunca fue la noche del colombiano, precisamente cuando el sistema de juego conspiraba a favor de su libertad. Un descontrol con la punta de su bota derecha, en lugar de con la cara externa del pie, desperdició una exacta asistencia de gol de Tejero desde campo propio. ¿Qué crónica estaríamos leyendo ahora si duerme la pelota con la calidad que le sobra y supera la indefensa salida de Juan Carlos?

En la irrefutable verdad de que los partidos -la mayoría de ellos- se deciden por detalles descansa la huelga de esfuerzo reflexivo de no pocos cronistas. Aquí se resolvió por dos o, según cómo se mire, por la falta de ambos: porque el árbitro pudo tener el detalle de no querer hacerse el interesante y Narváez pudo tener el detalle de controlar bien esa pelota.

El partido le pasó por encima a Adrián y estuvo cerca de atropellar a Francho en la primera mitad. El canterano, quien está sufriendo su posición natural por no encontrar todavía su mejor versión tras el Covid, logró entonarse en la segunda mitad. Quizá le perjudicó que lo interiores jugaron demasiado abiertos en un sistema que les pide abrigar a su mediocentro. Adrián apenas trascendió en su hora de juego, fuera de foco y de tacto con la pelota: la entrada de Bermejo mejoró la mediapunta del equipo.

El Toro Fernández repitió como titular y fue sustituido por Azón al descanso. La entrada del canterano viene avalada por los méritos acumulados, que darían de sobra para probar con él en el once en alguna ocasión, pero la salida del uruguayo dejó la impresión de que podía estar programada y pactada antes del encuentro. No se entiende si no. Fernández destacó por su trabajo y su acierto fuera del área durante toda la primera mitad. Daba la impresión de tener un buen puñado de minutos valiosos todavía por aportar y que el ir por detrás en el marcador podía incluso animar la posibilidad de hacer convivir a dos nueves en el terreno de juego.

El Real Zaragoza fue capaz de sostener en el inicio de la segunda mitad sus buenas sensaciones del final de la primera, como si el descanso no hubiera interrumpido nada. Francisco, que volvió a su apreciado 352, sintió que la noche refrescaba y quiso proteger su carril izquierdo con el más defensivo Luna. Aday venía de ver una amarilla -que debió ser la segunda, porque dio un notorio manotazo a Sanabria poco después del penalti de Jair– y el trabajo se acumulaba a su espalda desde que Narváez decidió explorar esa zona.

Bustos ingresó al mismo tiempo y lo hizo por un Stuani en un cierto ocaso. Lo que pareció un alivio, por el distinto peso de ambos apellidos, se convirtió en el golpe de gracia, cuando apenas unos minutos más tarde el Girona saca un córner en corto, Gumbau la templa al segundo palo con su pierna buena y Bustos -con la marca demasiado despistada- remata sin oposición casi sobre la línea de gol. Poco que reclamarle a Cristian, mucho más a la tensión defensiva.

Eguaras y Bermejo salieron de inmediato -ya estaban preparados- por un transparente Adrián y por un Zapater menos brillante que de costumbre. Bermejo entró como entran quienes no quieren volver a salir. Pidió todas y supo influir en el juego, aunque el partido ya se sentía demasiado cuesta arriba y su querencia a asomar por el balcón derecho del ataque lo solapó, por momentos, con Sanabria y terminó por hacer imposible la comprensión de que el uruguayo juegue ahí y no por izquierda.

James y Alegría lo sustituyeron a él y a Francho, tratando que de la reunión de tres delanteros pudiera llegar un heroico empate sobre la hora, emulando el milagro de la primera vuelta que alargó alguna jornada la destitución de Baraja. Lejos de eso, un minuto más tarde, Sylla descerrajaba un disparo raso que hacía justicia con la dimensión de delantero que apunta, pero inflamaba demasiado el resultado final.

El golpe ha sido duro, pero son días para tener alto el nivel de plaquetas y ser capaces de cicatrizar rápido. Se puede perder en casa del Girona y más si se viene de dos triunfos. Duele el cómo, porque al rival se le puso el partido de cara demasiado pronto y en una aparente injusticia. Evitémonos barricadas que aún no dividen pero sí restan: Francés será titular contra el Sporting, a Azón le terminará llegando el once inicial… Y vivamos desde fuera lo que aún queda con la responsabilidad de lo que nos estamos jugando.

Fuenlabrada y Sabadell, sin ser el óptimo, firmaron el mejor resultado de la tarde para el Real Zaragoza: un empate a dos que deja a los catalanes a todavía siete puntos -y siete jornadas- de distancia. Veremos qué tal se porta el fin de semana. Castellón y Logroñés reciben al Mallorca y al Rayo, respectivamente. El Oviedo visita al Sporting para el derbi asturiano, mientras que el Cartagena será el anfitrión del Tenerife. Lugo y Alcorcón se enfrentan hoy -14 horas- en un duelo dramático. Quizá, desde la óptica zaragocista, interese más la victoria local que el empate: un desahogo del Lugo podría facilitar que a ambos nos parezca bien el empate en nuestra visita de dentro de dos jornadas. Volvemos a hacer demasiadas cuentas… Ganando al Sporting el próximo viernes dejaremos de hacerlas y las plaquetas habrán logrado cicatrizar la herida de anoche.

Girona: Juan Carlos; Yan Couto, Bueno, Juanpe, Arnau, Aday (Luna, 60); Cristóforo (Terrats, 74), Gumbau (Kebé, 74); Monchu, Sylla (Bárcenas, 86) y Stuani (Nahuel Bustos, 60).

Real Zaragoza: Cristian; Tejero, Peybernes, Jair, Nieto; Zapater (Eguaras, 65), Francho (Igbekeme, 82); Sanabria (Alegría, 82), Adrián González (Bermejo, 65), Narváez; y Gabriel Fernández (Iván Azón, 46).

Árbitro: López Toca (Comité Cántabro). Amonestó a Gabriel Fernández (17), Aday (52), Bueno (57), Tejero (59), Gumbau (66) y Luna (77).

Goles: 1-0, min. 6: Stuani, de penalti. 2-0, min. 64: Nahuel Bustos. 3-0, min. 83: Sylla.

Incidencias: Partido correspondiente a la trigésimo quinta jornada de Liga disputado, a puerta cerrada, en el estadio Montilivi de Gerona.

@Leonsepia

6 comentarios en “Jornada 35. Liga Smartbank. GIRONA 3- REAL ZARAGOZA 0. El Girona, impulsado por una mano invisible, golpea en exceso y reduce nuestra brecha con el descenso”

  1. Jesús Martínez Barea

    Que le pasa a jair fuera de la romareda??
    Los últimos 3 penaltis cometidos por el real Zaragoza, en las 3 últimas salidas de la romareda, ( casualidad o no) tienen el mismo denominador común, jair Amador (casualidad o no) en los últimos 5 partidos jugados por nuestra entidad, menos mal que solo jugo en 4 encuentros ya que contra el Cartagena no jugó.
    Si recordamos los 2 últimos partidos antes de los ya mencionados con penaltis, fuera de nuestro estadio contra el rayo 3-2, el empate sucedió a partir de un balón ganado ante jair y contra el Oviedo volvimos a perder por un gol de cabeza dentro del área a la espalda de nuestro defensor, que nos da mucho en defensa pero me empiezo a cuestionar si fuera de casa lo que le sucede a este jugador es casualidad o no.

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Jesús! Gracias por escribir
      Tienes razón con la irregularidad de Jair.
      No creo que haya nada científico detrás de que acumule sus imprecisiones fuera de casa (me acuerdo de Castellón también), aunque llama la atención la coincidencia ciertamente.
      La reflexión de fondo es cuál debería ser el rol de Jair en la próxima temporada. Con su nivel de ésta habría que contar con él como tercer o cuarto central y ahí habría que intentar mantener a Francés, por supuesto, y a un defensor de la rotundidad y experiencia de Peybernes.
      Aseguremos primero la permanencia y luego exploraremos reflexiones de ese tipo.
      Abrazos

  2. Vaya exhaustiva disección del partido, Javier.
    Negativa es la victoria del Alcorcón en Lugo, el cual vendrá muy necesitado. Bien por la victoria del Albacete. La jornada no ha sido favorable, lógico, unas lo serán y otra no.
    Están (estamos) abajo del todo en un pañuelo . Es bueno porque entre ellos quedan enfrentamientos, aunque ya pocos. Pero es malo porque basta con que uno o dos de ellos se despeguen para que al RZ le haga falta sumar y sumar para no ser cuarto por la cola.
    Es momento de mirar más que nunca a lo que depende de uno mismo. Y ahí, con la mirada larga y con la responsabilidad que el cariño al equipo implica, me uno a ese genial movimiento que dicta aquello de «Evitémonos barricadas que aún no dividen pero sí restan».
    Tiempo habrá (ojalá) de hablar del futuro. El presente es el viernes (perogrullada al canto).
    Hasta pronto

    1. Javier Hernández Aguirán

      Eso es, Ramiro!
      La crónica es larga y obliga a analizar el encuentro con cierta profundidad…
      Yo también prefería que ganase el Lugo, para que el empate pudiera parecerle un buen resultado a ambos, pero su molicie parece imparable. Ojalá seamos capaces de ahondar en ella y certificar virtualmente allí la permanencia. Muy buen triunfo del Albacete, porque lo resucita teniendo todavía que enfrentarse al Alcorcón y al Lugo.
      Concentrémonos en llegar a los 48 y ya dará tiempo a pensar en otras cosas entonces
      Abrazo grande

  3. Hola, casi una semana después leo tu crónica…
    Se te queda un cuerpo después de ver semejante espectáculo que dan ganas de seguir la liga de curling y dejar de sufrir. Que ganas de terminar… Que poco futbol al que agarrarse… Si los jugadores no tuvieran cara y no los identificaras seguramente ninguno lo ficharíamos en nuestro equipo. Vamos a continuar y terminar de la mejor manera posible.
    Animo a todos.

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Luis!
      Se agradece el esfuerzo de leer la crónica de una derrota y, aún más, cinco días más tarde de haberse jugado el partido, con la sensación de herida reabierta que debe de suponer.
      Esta siendo una temporada muy dura en todos los sentidos y sólo tenemos ganas todos de salvarla y de que termine cuanto antes… Ojalá lo logremos pronto y nos espere un futuro en el que volver a ilusionarnos, aunque sea minimamente.
      Desde leonsepia, sólo podemos daros un abrazo a tod@s los que compartís viaje con nosotros!!
      GRACIAS

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