Cristian salva, Azón fuerza y Tejero dispara: JIM vende un cuadro abstracto por una auténtica fortuna

Disfruten de leonsepia y denlo a conocer mientras duremos, porque no podemos garantizar que nuestro organismo vaya a ser capaz de reciclar en energía verde tanto sufrimiento. Cualquier día recibimos una notificación de la Seguridad Social apiadándose e informando de que resuelve jubilarnos a la edad del minero, para evitar que se nos colapsen los vasos cerebrales… ¡Qué partido más chivo ganó anoche el Real Zaragoza, qué lejos pareció casi siempre de lograrlo y cuánto se necesitaba! La desatada celebración final, sobre el campo y en cada casa, supuso un terremoto de alegría responsable. Nada está hecho, pero la permanencia vuelve a parecer posible. 

Con este triunfo, insospechado durante la primera media hora y difícil de imaginar antes de que Pulido golpeara con torpeza a Azón dentro del área del Fuenlabrada -al minuto de salir el canterano al campo-, el conjunto aragonés pone al día sus cuentas tras las deudas contraídas ante el Logroñés y el Cartagena. 38 puntos, cuatro sobre el descenso, y decimoquinta posición, a falta de nueve jornadas. Tejero anotó el penalti con un temple magistral y Cristian nos rescató al cuarto de hora, desde ese mismo lugar, deteniendo una pena máxima a Salvador. A nadie le sentaría mejor ese nombre en la camiseta que al argentino.

✍️Javier Hernández (@SepiaHdez)

📷 Alfonso Reyes archivo (@Futbolgrafo)

JIM merecería ir encargando bronce para dedicarle una estatua en La Romareda, por habernos hecho sumar ¡25 puntos en 15 jornadas! Pero sus decisiones son un enigma: no se le entiende ni fatigando el google translate… Ayer ensayó una alineación con sorpresas mayúsculas -la del Toro Fernández, la mayor- y de muy improbable equilibrio. Eguaras, Adrián y Bermejo -sin Sanabria ni Francho-, con apenas la protección de Zapater, ante un rival poderoso en lo físico y desesperante en cada disputa. O se monopolizaba la posesión o se iba a sufrir. Y se sufrió como nunca durante los primeros 30 minutos.

El temor a que el antojadizo VAR pudiese considerar penalti una mano pegada al cuerpo del Toro en el arranque pareció desestabilizar a un Zaragoza que pasó a perder todas las pugnas, a ser anticipado en cada acción, a acumular balones parados en contra, a respirar cuando Garcés cabeceó fuera un córner, sin marca en el área pequeña y con todo a favor; y a suspirar tras el mal control de Cissé, que le impidió un mano a mano con el portero… Los sobresaltos se sucedían y la tormenta descargaba.

Sotillos se despegó un segundo de la espalda de Narváez para madrugarle un pase algo laxo de Nieto, conducir tras robo y ser derribado con torpeza por Jair dentro del área. Nada que reclamar a nadie y mucho a nosotros mismos. La avalancha era imparable y el plan de partido resultaba un fiasco. Salvador le puso seda al golpeo de zurda del penalti y se dejó la fuerza suficiente para darle la opción de llegar a una muy buena estirada de Cristian. Tejero, futuro protagonista principal, se coló en esta escena como mejor secundario y envió el balón a córner.

Unos minutos después, Salvador le aplicó toda la energía antes despistada a un disparo desde fuera del área y Cristian -a quien hoy quizá no pongan en duda los más desmemoriados y menos agradecidos- volvió a responder de manera magistral. Algo empezó a cambiar ahí, aún a años luz de pensar en aspirar a algo más que rascar otro empate, quizá insuficiente pese a la entidad del duelo. El acoso menguaba y el Zaragoza comenzaba a asomar en campo contrario, oxigenado por un Toro que peleaba y ganaba como nunca.

De un par de acciones esforzadas de Fernández, mucho más vigente en el partido que Narváez, llegó el único peligro del equipo aragonés durante la primera mitad. Zapater delineó sendos envíos de rosca precisa, el Toro cabeceó cerca del palo el primero y Jair rozó adelantarse a Belman en el segundo. Un par de carreras al espacio por banda derecha de los delanteros fueron las únicas aproximaciones medianamente reseñables.

JIM estuvo mucho más exacto en las correcciones que en el diseño inicial. Francho sustituyó al descanso a un errático Eguaras, quien nunca le encontró el ritmo al encuentro y firmó un par de pérdidas de innecesario peligro. El doble pivote de Zapater y Francho -a quien se le nota lejos de su mejor versión- suturó a un Zaragoza que todavía pedía algo más de pegamento en el medio y de amenaza arriba.

Sanabria, a quien se le esperaba en el once, entró por Bermejo en el minuto 70. Se ubicó en banda derecha, quizá la última zona del mediocampo que le faltaba por probar, y su dinámica fue vitamina para el tramo final. JIM se resiste a apostar de inicio por el uruguayo, pero su expansivo momento de forma obliga a hacerle un hueco: con la ventaja añadida, además, de que es capaz de adaptarse al que más convenga.

Bermejo atraviesa una luna nueva similar a la de Chavarría. Dos de las apariciones más refrescantes de esta árida temporada han entrado en un valle de rendimiento al mismo tiempo. Quizá haya que darles tiempo y espacio para que puedan recuperarse y ser de nuevo influyentes en los últimos cinco o seis partidos. Cuando insistes y exprimes a quien demuestra no estar, debilitas su figura y retrasas su recuperación.

Adrián supuso la segunda gran sorpresa del once, ex aequo con Tejero. No podía sospecharse que fuese a ser titular quien apenas contaba para los minutos de añadido… Tampoco conspiraba a su favor el rival, asfixiante en la marca y apremiante en la toma de decisiones. Adrián piensa rápido y se mueve lento. Siempre ha sido así. De naturaleza diésel, sólo la acumulación de minutos y partidos le acerca a su mejor forma. Necesitamos hacer esa inversión, porque su liderazgo tiene que ser un factor decisivo para asegurar la permanencia.

Liberado del pánico de terminar perdiendo ante un rival directo, JIM se animó a buscar el triunfo en los diez minutos finales, ante un Fuenlabrada ajeno al más mínimo peligro en la tabla. Azón y Alegría, quienes parecían disputarse la titularidad, ingresaron al mismo tiempo y, apenas un minuto más tarde, Alegría peinó un envío en largo, Azón maniobró hábilmente con el cuerpo y el defensa le golpeó dentro del área sin demasiada necesidad. ¿Qué hubiera ocurrido si hubiésemos juntado a ambos en la media hora final de Logroño y, en casa, contra el Cartagena? Seguro que no hubieran forzado un penalti a los 60 segundos, porque la frecuencia es insostenible, pero necesitamos dos delanteros -siendo Narváez fijo- en punta casi tanto como los tres centrales.

Habrá que seguir esperando para ello como propuesta de partida, porque continúa reducido a un recurso táctico para partidos que se llega con ventaja a los minutos finales. Anoche Francés entró por Narváez en el descuento y el Real Zaragoza acabó con el 532 -352 ó 3412 en momentos de menos apuro- tan demandado. Conociéndonos como nos conocemos, podemos imaginar que los dueños actuales del club no autorizarán el pago que permita a Peybernes jugar ante el Almería, y aún menos tras esta victoria. Como pronto, podríamos verlo contra el Girona, siempre que Jair -ahora apercibido- no vea una nueva amarilla el domingo.

Es difícil lanzar un penalti mejor que como lo hizo Tejero. No fue al lateral de la red, ni limpió ninguna escuadra, pero el momento era de una tensión máxima -ganar daba un impulso incalculable- y el árbitro se puso interesante. Una charla de café con el árbitro del VAR, mientras el Fuenlabrada presionaba desde banquillo y grada, y cuando ya había dado la orden, y Tejero estaba tomando carrerilla, mandó parar y volver a empezar… Nada descentró al sorprendente lanzador: pequeña paradinha, el hijo de Belman se vence hacia su izquierda y golpea suave al otro lado. Diríamos que hemos encontrado lanzador, pero no parece que vaya a sentar a Vigaray, ni a imponerse como interior derecho. Curiosamente Adrián, el gran especialista de la plantilla, siguió esquivo a la suerte: acababa de ser sustituido antes de la acción.

Zapater aguantó el partido completo y el equipo agradece que esté presente en los instantes finales. De inicio también, claro, pero se sintió una cierta orfandad en los últimos partidos cuando fue retirado. Sanabria no entró por él, sino por Bermejo, y el trío que formaron con Francho podría ser una alternativa a los resistidos tres centrales. Peybernes volvió a resultar impasable y Nieto cerró mucho mejor su lateral. Puede decirse que hemos recuperado el terreno perdido con los dos empates anteriores y afrontamos el triple esfuerzo próximo -Almería, Girona y Sporting- con mucha menos inflamación. Los empates nos vuelven a valer y es una gran noticia dado el potencial de los rivales. Se insiste en que hacen falta tres triunfos más para salvarse. Bien elegidas, podrían bastar con dos -Lugo y Castellón- y tres o cuatro empates. Puntuar contra el Almería tiene premio doble, ya que ampliaría su desventaja con los dos primeros y podría jugarnos a favor de cara a los partidos aún restantes ante Espanyol y Mallorca. Esperamos durar muchas temporadas, no se preocupen. Si mañana llega un correo certificado a casa, por si acaso no abriremos la puerta. Nos jubilaremos en Primera y volviendo a ser lo que siempre fuimos. ¡Aguante, León!

Fuenlabrada: Belman; Sotillos, Juanma, Pulido, Glauder; Jano (Mula, 64), Cristóbal (Diéguez, 88), Ciss; Ibán Salvador (Pol Valentín, 75), Espinosa (Aldaír Fuentes, 75); y Garcés (Kanté, 75).

Real Zaragoza: Cristian; Tejero, Peybernes, Jair, Nieto; Eguaras (Francho, 46), Zapater, Bermejo (Sanabria, 71), Adrián González (Alegría, 82); Narváez (Francés, 91) y Gabriel Fernández (Iván Azón, 82).

Árbitro: Ais Reig (Comité Valenciano). Amonestó a Jair (19), Juanma (45) y Jano (48).

Gol: 0-1, min. 85: Tejero, de penalti.

Incidencias: Partido correspondiente a la trigésima tercera jornada de la Liga Smartbank disputado, a puerta cerrada, en el Fernando Torres.

@Leonsepia

4 comentarios en “Jornada 33. Liga Smartbank. FUENLA 0- REAL ZARAGOZA 1. Cristian salva, Azón fuerza y Tejero dispara: JIM vende un cuadro abstracto por una auténtica fortuna”

  1. Buenos días. «Nos jubilaremos en primera»… A cinco minutos del final mi mensaje iba a ser que me aplicaras la subida de cuota por miedos lo que quisieras… tenía todos y mas, ahora por lo menos podemos respirar. Analizar futbolistas y entrenador será para otro momento. Solo recalcar que los delanteros no pueden meter goles si no les llegan balones y no debemos ser injustos con ellos, con todos ellos…
    A seguir cotizando.
    Un abrazo

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Luis!
      Y si juntas a dos, además, pueden aprovechar mejor los que les mandes.
      Muy de acuerdo en no reducir a ellos todos nuestros males. Está siendo una práctica periodística bastante habitual y creo que se queda demasiado superficial
      Seguiremos cotizando, otros 20 años, calculo 😉
      Abrazos

  2. Una única observación. Con lo que apremia sacar puntos, ¿todavía nos podemos permitir dar minutos a Adrián para que coja la forma?

    Y otra cosa: Un día tendréis que hacer un monográfico sobre Don Alberto Zapater, porque esta resurrección muy pocos la esperábamos, y ha llegado cuando más se necesitaba.

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Alberto!
      El último mes de Zapater me parece lo más conmovedor y emocionante que le ha ocurrido al Zaragoza en los últimos años. Su firma presidirá el libro de la salvación, si se consigue
      Adrián, su personalidad y liderazgo, tiene que ser clave eh lo que queda. Debemos permitírnoslo, aunque sólo sea porque no lo habíamos hecho hasta ahora…
      Abrazo grande

Deja un comentario

Ir arriba