24 horas para fichar... un chamán

El conjunto aragonés firma una de sus mejores actuaciones desde que irrumpió la pandemia y sufre una derrota imposible, con autogol de Gámez

✍️Javier Hernández (@SepiaHdez)

📷 Alfonso Reyes (@Futbolgrafo)

Era previsible que, después de aquellos años de tropelías vergonzantes y recurrentes con Agapito, la probable ley de equilibrio universal nos dedicara una ardua y prolongada travesía por el desierto del infortunio y de la desesperación. Quién sabe. Pero por muy budistas que nos pongamos, es evidente que al cosmos se le está yendo la mano… Hace rato que depuramos cualquier exceso mientras el Karma se sigue ensañando, como si de una maldición eterna se tratara. Anoche el Real Zaragoza perdió un partido imposible. Lo mereció ganar como hacía tiempo que no ocurría y se sitúa donde casi no sale la pasada temporada: penúltimo, con solo un punto de nueve y llegando al último día del mercado de fichajes necesitando un refuerzo urgente. ¿Un centrocampista ofensivo? Un chamán.

Como no parece una opción que tenga demasiado recorrido, trataremos de consolar estos días después con la esperanza de que el fútbol comience a devolvernos parte de todo lo que nos adeuda. Hagamos un trato. Nos olvidamos del gol de Araujo y del de Diamanka, hasta del ascenso interruptus por la maldita pandemia. Nunca nos ha movido el rencor hacia lo sufrido y siempre tratamos de ilusionarnos con el porvenir, por muy densas que sean las cenizas de las que hemos de resurgir. Pero querido universo, danos un respiro entre tanta asfixia y -mientras seguimos soportando a unos dirigentes que ni venden, ni consiguen que nuestros Sub21 jueguen este partido…- permite que ganemos cuando lo merezcamos tanto. No pedimos más. No podemos más.

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En un tirabuzón del sarcasmo cruel que nos acosa, Fran Gámez -infatigable y emocionante por su banda- perdió la brújula apurado por Andujar y desvió hacia su propia porteria un centro lejano, sin pasado ni futuro, para alejarlo del alcance de Cristian y abofetear el alma de un equipo en construcción y de una afición que se esfuerza por no autodestruirse. Venían pasando bastantes cosas antes, casi todas positivas, y aún ocurrió alguna más después; pero el corazón se nos paró en ese minuto 70 y nos costará varios masajes volverlo a reanimar durante los próximos días.

Vayamos con el primero. El Real Zaragoza fue mejor en Valladolid que contra el Ibiza y el Real Zaragoza ha sido mejor contra el Cartagena de lo que fue en Valladolid, por más que en el Nuevo Zorilla ofreció 20 minutos magníficos al final de la primera mitad. Y aquí se cruza un camión de peros: un punto de nueve, cero goles en tres partidos, penúltimos clasificados… El fútbol y la vida son resultados, es cierto, pero si hay un momento que te permite no estar secuestrado por su dictadura es éste: al principio de la temporada, con 39 jornadas por delante y la certeza de que somos imperfectos, pero tenemos más argumentos que la temporada pasada.

Quizá ése sea el trauma: tener todavía tierna la cicatriz de la campaña anterior. Pongámonos deberes para esta semana: tratemos de olvidar de dónde venimos -de allí ya salimos-, miremos la clasificación lo menos posible -hay pocas pérdidas de tiempo mayor que fatigar la tabla de posiciones tras sólo tres partidos- y concentrémonos en no olvidar las sensaciones futbolísticas que ha dado el equipo, sus robos en campo contrario, sus llegadas a línea de fondo, una sensación de peligro casi permanente desconocida desde hace año y medio… Mucho de eso supo metabolizar La Romareda al instante y, pese a tanta frustración, rompió en una ovación espontánea a sus futbolistas en los minutos finales del partido. Quizá esa reacción resuma mejor que nada cualquier intento de crónica posterior.

Bermejo mantuvo su lugar en el once, pese a que Borja Sainz parecía ganarle el pulso, y está en la discusión del mejor zaragocista del partido. Desde el primer control, se percibió que su precisión en cada toque iba a ser incomparablemente mejor que en el estreno de la temporada, contra el Ibiza. Él y Gámez, aunque a veces se amontonaron, comenzaron a descoser al Cartagena por la banda derecha y su compromiso defensivo resulto clave en ambas mitades: con alguna cobertura salvadora en la segunda y abanderando los intentos de robo en mediocampo, donde el Real Zaragoza edificó sus mejores minutos de la primera parte.

JIM insiste con un 4141 que se le empieza a apolillar, porque James no escapa de la instranscendencia y porque Narváez, cuando se cansa de una banda izquierda que le oprime, genera unas asimetrías que sólo el Real Madrid de Roberto Carlos y Makelele era capaz de sostener. No es el caso, evidentemente. La esencia del colombiano y el diseño de la plantilla casi obligan a jugar con dos delanteros, o con un nueve y un segundo punta en un 4231, y ambos dibujos llevan también a recuperar el doble pivote en el medio de un modo casi irremediable.

Regresó Zapater a la actividad y estuvo tan excelso como durante la segunda vuelta pasada. Como le ocurrió a Francho en los dos primeros partidos, era capaz de recuperar un balón en la media luna propia y hacerle falta a un central rival en el área contraria en el mismo minuto. Conmueve, pero quizá sea un exceso, porque no siempre se puede ser ubicuo y hay veces que el ida y vuelta te impide llegar a tiempo a zona de remate o a socorrer al mediocentro cuando pierde el balón. Quizá jugando ambos al mismo tiempo, Zapater y Francho, sí podría servir esta fórmula que parece inamovible y que deja un gran damnificado: Narváez.

Quizá más que no haber marcado un gol en tres partidos, siendo que en Valladolid fallaste alguno cantado y que ayer fuiste capaz de generar multitud de ocasiones, debería preocuparte que tu presunto mejor goleador apenas lleva dos goles -un cabezazo suyo en los minutos finales estuvo a punto de significar el empate… y de elevar esta pobre estadística- desde diciembre, jugando con esta propuesta. Si se va a quedar, como así parece, hay que acercar al colombiano al área.

Eguaras, quien completó otro partido notable, parece recuperado de sus apuros físicos y supo gobernar el medio, protagonizando más de una anticipación durante los mejores momentos del equipo en la primera parte. La banda derecha zaragocista -con Gámez desdoblando a Bermejo como si fuera un canterano del improbable club Altiplano de Abisinia- era una amenaza permanente, mientras Chavarría se veía algo cohibido por la mayor debilidad defensiva por su zona. De hecho, el Cartagena comenzó con la idea de volcar sus ataques con el desequilibrante Cayarga y pronto buscó al otro lado a Gallar, porque James y Narváez ayudan mucho menos al lateral que Zapater y Bermejo.

El Real Zaragoza tocó a rebato tras el descanso y sometió al Cartagena hasta niveles prepandémicos. Álvaro Giménez, luchador y poco ganador en el primer acto, fue asomando y hasta reclamó un penalti que no pareció. Chavarría no supo encontarle en la jugada anterior, cuando sí estaba solo para rematar, y Jair cabeceó fuera un centro bombeado de Narváez. Bermejo repartía triunfos, Gámez coleccionaba pases de la muerte, Narváez no llegó a un remate con la espuela, Zapater sangraba por la ceja, el Cartagena ya no sabía cómo perder más tiempo y el gol parecía a punto de llegar. Y lo hizo. Pero donde nadie lo esperaba, en la portería de Cristian, tras una buena falta táctica de Chavarría a 40 metros de la portería… Debía ser una defensa rutinaria del balón parado y terminó de la peor manera.

Borja Sainz y Nano Mesa entraron por James, a quien se le agota ya la condición de titular, y por un grisáceo Álvaro Giménez. Sainz y Mesa aportaron vértigo, a veces desmedido, pero le dieron una revolución al ataque aragonés que llevaba muchos meses suplicando. Ais Reig castigó la desvergüenza visitante -en especial la de su delegado, enredando cada cambio- con nueve minutos de añadido pero, aunque se murió en el área rival, donde se acampó toda la segunda mitad, la fatiga envenenó casi cada intento y apenas Sainz estuvo a punto de empujar a gol el rechace del portero al cabezazo de Narváez ya comentado. El Real Zaragoza tuvo rebeldía hasta el final, pese a la crueldad del gol recibido, y ahí la mente limpia de los recien llegados fue un impulso relevante. Destacó Lluis López, atento como Francés a la espalda de Jair y capaz de asumir la salida de la pelota en el tramo final del encuentro. Alcorcón y Fuenlabrada no parecen las mejores salidas consecutivas para un conjunto que aún se construye y que no vive aliado con la fortuna. Acordémonos de los deberes que nos hemos puesto y recordemos todo lo que el equipo ha sido capaz de transmitir. Sólo nos falta cerrar hoy el fichaje de un chamán y que un milagro impida que regalemos al Real Madrid a Carbonell… ¡Qué karma el nuestro, león!

Real Zaragoza: Cristian, Fran Gámez, Lluís López, Jair, Chavarria, Eguaras, Zapater (Adrián, 84′), James (Borja Sainz, 71´), Bermejo, Narváez y Giménez (Nano Mesa, 71´).

FC Cartagena: Marc Martínez, Delmás, Andújar, Alcalá, De La Bella (Gastón Silva, 87′), Bodiger (Boateng, 81′), Tejera (Neeskens, 73´), Clavería, Gallar, Cayarga y Rubén Castro (Ortuño, 88′).

Árbitro: Ais Reig (Colegio Valenciano). Amonestó a James y Nano Mesa, por parte del Real Zaragoza; y a Cayarga, Clavería y Ortuño en el Cartagena.

Goles: 0-1, min.70: Fran Gámez, en propia puerta.

Incidencias: Partido correspondiente a la tercerca jornada de Liga, disputado en La Romareda ante 10.800 espectadores.

10 comentarios en “Jornada 3. REAL ZARAGOZA 0- CARTAGENA 1. 24 horas para fichar un chamán”

  1. Luis Pasamón Delgado

    Buenos días
    Lo único que nos queda es unirnos todos al equipo y darles nuestro apoyo. A la propiedad el más absoluto de los desprecios. Me gusto mucho el central y Nano Mesa que tiene algo innato y que casi nadie de la plantilla parezca poseer …. Un carácter capaz de comerse a tres rivales, o al menos esa sensación me dio. Un partido menos para que escribas la primera crónica de una victoria . Un abrazo .

    1. Javier Hernández Aguirán

      Narváez es un asunto delicado…
      Piensas que conforme avance el mercado llegará una oferta más alta, pero la economía y su nivel real impiden que esa predicción se cumpla. Los clubes interesados van encontrando oportunidades de mercado, de un nivel igual o superior y de un precio igual o inferior.
      Creo que el club ha hecho bien exigiendo más de los dos millones y medio iniciales (dos millones finales, tras restarle el 20% que hubiera ido al Betis), pero ahora el reto es considerable: recuperar mentalmente a un futbolista que se imaginaba esta temporada jugando en Primera y acercarlo al nueve, con un nuevo sistema que le recupere como activo goleador. Desde que jugamos con el 4141 apenas ha marcado un par de goles
      Abrazos

  2. Javier javierg.forcada@gmail.com

    Desgraciadamente el Zaragoza tiene que cambiar la mentalidad. Juega como si se tratara de un entrenamiento o un partido de pretemporada. Esto es ya una competición, y competir es ganarle al otro. Meter más goles que él. Una jugada desgraciada siempre puede ocurrir en 90 minutos, pero 270 minutos sin marcar, no. Tienen que salir con un único objetivo: meter goles en la portería contraria. Todo lo demás, son estériles elucubraciones. Lo siento, pero es así.

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Javier!
      A mi me da la impresión de que lo ha hecho. Anoche se fue a por la portería rival durante todo el partido, practicamente, y en Valladolid fue muy parecido.
      Creo que el equipo ha cambiado la mentalidad, le queda cambiar el sistema y sumar algún triunfo que nos ayude a los de fuera a cambiar la nuestra
      Abrazo grande

  3. Como ya dije ayer durante el directo de Twitch, admiro tu positivismo Javier. Porque sinceramente, yo ya no sé por dónde coger esto… Parto de la base de que siempre es más fácil alcanzar la victoria cuando se juega bien… pero es que esto no consiste en merecer, esto consiste en marcar un gol más que el rival (dicen que cuando en una frase se introduce un «pero» se invalida todo lo anterior…). Llevamos casi una década de buenas intenciones y de merecimientos y de tantas cosas a las que agarrarnos, que ya no tenemos uñas ni casi dedos con los que agarrarnos a algo…
    Hoy se cierra el mercado, y me temo que las únicas sorpresas que nos podemos encontrar son algunas negativas, que esperemos que no se produzca. ¿Os imagináis que nos encontramos hoy con que vendemos a Narváez?
    Entiendo perfectamente que acabamos de empezar, que esto es muy largo… todo eso es cierto. Pero nada va a garantizar que el karma o el dios del fútbol nos devuelva todo lo que nos ha quitado; si eso sucediera, seguramente ascenderíamos matemáticamente a finales de noviembre, pero creo que eso no va a suceder. Quizá estoy muy negativo, pero estoy muy muy preocupado.

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, David!
      Yo me fui muy preocupado la noche del Ibiza, anoche sólo me invadió la frustración. No es poco, pero prefiero que así sea, porque indica que dimos muestras de ser capaces. La década ha tenido de todo, casi nada bueno es cierto, pero me parece que nos está afectando el no sumar un triunfo que nos corte el cordón umbilical con la insoportable temporada anterior.
      Aguante, Hann! Hemos remado mucho para dejarlo ahora

  4. Carlos Lorenzo Muñoz Urcola

    Tres partidos sin marcar, sí, pero en los tres se ha crecido en juego y dominio. Creo que el camino es bueno y me genera confianza. Los goles llegarán porque éste es el aspecto que falta por mejorar. Soy optimista (tal vez no en el ascenso, pero si en no pasar los apuros de la anterior temporada) como tú, Javier. Quedan 117 puntos…
    En cuanto a lo del chamán, ya lo tenemos: Christian Álvarez. No olvidemos su sueño…
    Paciencia

    1. Javier Hernández Aguirán

      Toda la razón, Carlos!
      Me alegro de que lo seas
      Además de que es una opción de vida más saludable, me parece que es un acto de justicia con lo que el equipo ha ofrecido en los dos últimos partidos
      Abrazo grande

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