Un Zaragoza bipolar se inmola en Vallecas tras firmar su mejor primera parte de la temporada

📷Archivo Alfonso Reyes

El golpe ha sido bajo, de ésos que dejan sin respiración y sin estar seguro de cómo será la vida un minuto más tarde. El mejor Real Zaragoza del curso -durante 40 minutos- dejó escapar dos goles de ventaja para sufrir una derrota impactante, que deberá metabolizarse con cuidado o despertará un alud de emociones negativas en el instante más inoportuno: cuando llegan tres partidos decisivos -Mirandés, Logroñés y Cartagena- para la suerte de la temporada, que puede ser la suerte de una vida nacida en 1932.

Podemos afeitarnos las venas o darnos de cabezazos hasta tirar un tabique, pero ningún lamento -por legítimo que sea y justificado que esté- va a evitarnos ya esta última derrota. Desde ya, por más que queden todavía diez días, estamos empezando a jugar el partido contra el Mirandés y, según qué relato fabriquemos e interioricemos, estaremos más cerca de ganarlo o de perderlo antes de empezar a jugarlo. Son muchas ya las cicatrices y demasiados los años, pero no hemos resistido tanto en alta mar para soltar el tablón de madera justo ahora.

El Real Zaragoza firmó una primera mitad primorosa, impropia de esta temporada. Ordenado en un 4-4-2 -con Eguaras por James-, Narváez arrancó en trance y Zapater gobernando el medio. Escapó de un primer intento de rebelión del Rayo -disparo cruzado de Álvaro García en el área pequeña- y comenzó a someter a su rival progresando con triangulaciones que podían lucir en el escaparate de cualquier joyería. ¿De verdad estamos jugando tan bien? Se susurraba al de al lado, con la prudencia propia de quien no quiere interrumpir tanta inspiración.

Entre susurro y susurro de feliz y nerviosa incredulidad, Zapater le devuelve una pared en profundidad a Vigaray por banda derecha, para que éste supere a su marcador en una muy buena maniobra, se adentré en el área y su centro, con todas las ventajas, sea despejado por Catena en primera instancia. No es una acción defensiva rotunda y Narváez descerraja una volea con el empeine derecho para ganarle el interior de la red a la portería de Dimitrievski. Gol. ¿Qué gol? Golazo. Por el disparo y por la jugada completa.

No era momento de cuidar ningún tesoro, como se intentó sin éxito alguno -con Iván en el banquillo- tras el afortunado gol de James en el partido de la primera vuelta en La Romareda. Vallecas es, además, el campo donde menos valor puede tener un marcador parcial -como comprobamos dramáticamente en la segunda mitad-, ya que se ronda y pisa el área con mucha más frecuencia que en cualquier otro feudo.

El Zaragoza, a lomos de un Zapater que volaba por el terreno de juego como en sus primeros años como profesional -a lo que añadía un criterio y una precisión con los pies poco conocida-, siguió con su cuidado plan de bailar a un atónito rival. Narváez y Alegría estuvieron a punto de conectar en sendas contras, pero se sabe que nuestra delantera no es de imponerse en una carrera de medio fondo.

Bermejo no aparecía demasiado, Chavarría ya apuntaba que éste tampoco iba a ser el partido de su recuperación, Jair tuvo una mano descontrolada fuera del área que anticipaba una noche poco rigurosa, Eguaras mostraba su naturaleza intermitente… Y, sin embargo, el equipo era capaz de salir con la pelota jugada y de progresar combinando con una superioridad excitante. Incluso si se intentaba en largo, como en un preciso envío de Francés, Alegría era capaz de pincharla entre dos defensas y de asistir con un caño a Narváez. Por centímetros, esa acción no dejó mano a mano al colombiano ante el portero.

Convenía seguir apretando para hurgar en las dudas de un Rayo que venía de sumar apenas tres puntos en cinco partidos… Se hizo. Zapater recupera la pelota en la frontal propia, cede a Bermejo y le acompaña. Bermejo conduce en estampida el tiempo exacto para fijar defensas y para que los desmarques cuajen. Elige abrir a derecha a Zapater, cuando Nieto entraba con ventaja por izquierda, pero el capitán se las arregla para poner un preciso centro cruzado y raso. Cuando Nieto tenía todo a favor para fusilar el 0-2, Álvaro García exprime su esfuerzo defensivo para despejar… hacia su propia portería. Gol. La victoria no se cantaba, porque todavía quedaba una hora de partido, pero comenzaba a silbarse.

El Rayo empezó a coleccionar faltas cerca del área aragonesa, alguna más clara que otra, pero todas ejecutadas con igual desacierto. Hasta que llegó la bomba inteligente de Bebé, en el libre directo en apariencia menos peligroso, por situarse a más de 30 metros de la portería de Cristián. El disparo resultó una coz endemoniada, de violencia y dirección imparables, que devolvía al Rayo a un partido del que el Zaragoza lo había sacado sin piedad hasta entonces.

En otro fogonazo, esta vez con un centro desde la banda izquierda que Guerrero le gana a un tibio Jair y Catena se adelanta para batir a quemarropa a Álvarez, el Rayo empató el encuentro apenas unos minutos después de volver del descanso. Lo celebró tan poco su autor que pareció estar en riesgo de anularse, incluso el VAR valoró y desestimó un posible fuera de juego posicional de Saveljich. Pero se concedió, con buen criterio, y la cabeza explotaba: ¿Cómo podemos ir empate, con los 40 primeros minutos que hemos jugado y los dos goles de ventaja que teníamos?

Comenzaba un desafío mental supremo y el equipo lo resolvió mucho mejor de lo temido. Se sentía el peligro del rival a balón parado, donde nos mostramos menos seguros que en partidos anteriores, pero el Zaragoza recuperó el mando del partido. Narváez se rebelaba contra la aspereza de los defensas, Alegría se esforzaba por seguir influyendo tras una muy buena primera mitad, Bermejo trataba de canalizar, Nieto se multiplicaba… Los tres se juntaron en una acción que comenzó ganando Narváez sobre la línea lateral, cerca del banderín, Nieto superó en conducción a un adversario para doblar la esquina y adentrarse en el área y Bermejo llegó anticipando para rematar su pase de la muerte, pero con tanto apuro que no fue capaz de dirigirla pese a encontrarse en el pico del área pequeña rayista.

JIM intuyó que en el refuerzo del mediocampo estaba la suerte del choque y dio entrada a James -quien quizá debió repetir en el doble pivote con Zapater de inicio- por un grisáceo Chavarría, para pasar al muy conocido 4141 con Narváez por izquierda. No hubo ocasión de juzgar el efecto de la modificación porque, en ese mismo minuto, Vigaray quiso ceder a Cristian de cabeza, con la levedad e imprudencia necesarias para que Álvaro García se pudiese adelantar y superar, con una perfecta vaselina, al meta argentino. 2-3. Vivir para ver, ver para creer.

JIM llamó a Peybernes y a Azón y, cuando se intuía un cambio a un sistema de tres centrales, sustituyó a un desajustado Jair y a un Zapater de memorable primera parte. Sorprendieron ambos, ya que se seguía con línea de cuatro y se perdían las coberturas responsables de Zapater, en un final que se preveía de ida y vuelta. Los dos últimos, ya en los minutos finales -Tejero por Vigaray y Fernández por Bermejo-, resultaron algo decepcionantes por la simpleza reduccionista de buscar el empate acumulando nueves -como se acumularon centrales para proteger el triunfo en el partido anterior-, sin atender a opciones intermedias -Adrián, Vuckic, Zanimacchia- una vez más.

Esta crónica ha querido prestarle más atención de la habitual a la película del partido -a lo que ya todos habíamos visto- con la intención de que no se nos olvide lo que todos hemos visto. Sé que lo más importante es el resultado, hace tiempo que lo es, pero el Real Zaragoza de la primera parte es el que nos va a permitir alcanzar la permanencia. Necesitamos saber que existe, que es capaz de jugar así, que debe volver a hacerlo, y que lo hará si no se le entierra entre tanta frustración que genera una derrota así.

Se llegaba a Vallecas con la duda algo forzada de cómo respondería el Zaragoza de JIM ante un candidato al ascenso, deslizando una cierta sospecha en el mérito de haber sumado 17 puntos de 30 -un equipo que arrancó con 13 de 54…-, porque se trataba de un calendario amable y de rivales asequibles. Como si para el Real Zaragoza de esta temporada hubiesen calendarios amables y rivales asequibles… La duda se despejó en clave negativa, salvo que razones que lo perdiste tú. No fuimos inferiores -se diría que hasta superiores- al sexto de la categoría y debemos serlo -porque lo acabamos de demostrar-, al menos, en los ocho partidos que nos restan ante equipos peor clasificados. Tres de esos ocho vienen ahora, en un tramo de suprema importancia. El primero, contra el Mirandés -si no los tres, si es convocado por la sub 21-, habrá que jugarlo sin Francés, quien fue amonestado por protestar y cumplirá sanción. Jugará Peybernes con Jair y volverá Francho, presumible e injustamente, por Zapater. Necesitamos no inmolarnos más allá de esta noche bipolar y recuperar la mejor versión de Chavarría. Volvamos a ver la primera parte, una vez al día hasta el próximo partido, olvidando el resultado final. Éste ya no se puede cambiar. Importan los 13 que quedan y seguir abrazados al tablón hasta alcanzar la orilla.

Rayo Vallecano: Dimitrievski; Mario Hernández, Catena, Saveljich, Fran García; Óscar Valentín, Trejo (Advíncula, 88); Bebé (Isi Palazón, 78), Andrés Martín (Mario Suárez, 78), Álvaro García; y Guerrero (Yacine Qasmi, 66).

Real Zaragoza: Cristian Álvarez; Vigaray (Tejero, 89), Francés, Jair (Peybernes, 78), NIeto; Zapater (Iván Azón, 78), Eguaras, Bermejo (Gabriel Fernández, 89), Chavarría (Igbekeme, 69); Narváez y Alegría.

Árbitro: Milla Alvendiz (Comité Andaluz). Amonestó a Catena (37), Óscar Valentín (55), Fran García (60), Nieto (64), Narváez (81), Mario Hernández (86) y Francés (90).

Goles: 0-1, min. 11: Narváez. 0-2, min. 29: Álvaro García, en propia puerta. 1-2, min. 41: Bebé. 2-2, min. 48: Catena. 3-2, min. 70: Álvaro García.

Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimonovena jornada de Liga disputado, a puerta cerrada, en el estadio de Vallecas.

@Sepiahdez @Leonsepia

8 comentarios en “Jornada 29. Liga Smartbank. RAYO 3- REAL ZARAGOZA 2. Un Zaragoza bipolar se inmola en Vallecas tras firmar su mejor primera parte de la temporada”

  1. Solo quiero apuntar que lo de los cinco cambios no quiere decir que se tengan que hacer cinco cambios.
    Y que los cambios fueron lamentables
    Como puedes quitar al 21? Como? Desde ese minuto fue todo un desastre
    Seguiremos como dices
    Un abrazo y ánimo a todos

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Luis!
      Es cierto. Que se pueda no quiere decir que se deba, pero nos cuesta disociar ambas ideas. Por ejemplo, que se pueda salir de la provincia este fin de semana no quiere decir que se deba invadir el Pirineo y pocos lo cumplen.
      En realidad, está bien hacer los cinco cambios si los haces bien, porque te permite proponer otro partido dentro del mismo partido, involucrar a más jugadores para darle profundidad a la plantilla y reducir el riesgo de lesión de los más habituales.
      A Víctor también le sentó mal esta medida, no estamos teniendo suerte desde que se instauró.
      Abrazo grande

  2. Miguel Domingo Tolon

    Tenemos dos opciones, lamentarnos por el resultado con el consiguiente daño para nuestra moral o por el contrario quedarnos con esos primeros cuarenta minutos del partido, yo sin duda opto por lo segundo. Estoy seguro que jugando así nos vamos a salvar incluso con menos apuros de los previstos.
    Creo que una buena opción sería que JIM no haga los cambios, la verdad es que le salen siempre mal y a destiempo.
    Por último quiero destacar el partido jugado por Zapater, recordando que quien tuvo retuvo. Digno de todo un capitán del REAL ZARAGOZA.

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Miguel!
      Te felicito por la decisión y comparto tu elogio a Zapater. Impactante partido el suyo para ingresar, además, en el Top-10 de jugadores con más partidos en el Real Zaragoza
      Los cambios hay que hacerlos. Quizá antes y seguro, mejor. Con once jugadores (aunque vayan alternando) completando los 90 minutos nos vamos al hoyo seguro
      Abrazo fuerte

  3. Me agarro a 2 cuestiones:
    1. Si doblegamos al Rayo durante medio partido, podemos ganar a casi todos.
    2. Los de debajo tienen que hacer más puntos que nosotros.

    Respecto a los cambios que suelen ser erróneos…hay que ser conscientes también de lo que hay en el banquillo.

    1. Javier Hernández Aguirán

      Me gustan ambos argumentos, Alberto!
      En cuanto a banquillo, es mejor de lo que nos empeñamos que parezca partido tras partidos. Tenemos al mejor asistente de la categoría hace dos temporadas (Tejero), a un central más que dominante en Segunda (Peybernes), un nediapunta llegador con una trayectoria notable que aún aguarda minutos en su posición (Adrián), a un segundo delantero que marcó 12 goles en la Primera holandesa el curso pasado (Vuckic), un Zanimacchia que no era tan bueno para jugar tanto antes ni tan malo para no jugar nada ahora, el juego valiente y expansivo de Azón, las zurdas constructivas de James y Sanabria, el poderoso renacimiento de Zapater…
      No somos el Bayern de Múnich, ni siquiera estamos cerca de lo que éramos hace 12 meses, pero la plantilla tiene más potencial de lo que aún pensamos. Ojalá seamos capaces de exprimirlo en lo que queda.
      Abrazo!!

  4. Julio José Esteban Ferrer

    Gran crónica, como siempre, de Javier. Bipolar estuvo el equipo y bipolar el entorno zaragocista ( periodistas, afición, etc). Después del partido me asome a las RRSS y , en general, ya nos damos por descendidos cuando en la mayoría de los análisis prepartido se daba como posible la derrota al jugar en casa de un aspirante a PO en crisis pero mejor equipo que nosotros. No podemos pasar del blanco al negro en cada jornada, quedan 13 finales y habrá que jugarlas y sabiamos que se perderían partidos y el de ayer era uno de los probables. 13 partidos son un mundo.
    Aúpa el Real Zaragoza!

    1. Javier Hernández Aguirán

      Gracias, Julio José!
      Nos espera una montaña rusa de emociones de aquí a final de temporada y los equipos -y sus entornos- que las sepan gestionar con mayor inteligencia tendrán mucha permanencia ganada.
      No somos especialmente fuerte en ello como aficionados, y mi gremio tampoco aporta demasiado -salvo honrosas excepciones-, pero todo puede aprenderse y esta web hace todo lo posible para ir musculando esa cultura emocional
      ABRAZO

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