Una hora de suspense y media de drama

El Real Zaragoza resiste hasta una descoordinación fatal entre Francés y Cristian a los 60 minutos, que Sadiq no desaprovechó, y termina desmadejado y goleado, por Pozo y Ramazani, en la derrota más abultada del curso

✍️ Javier Hernández (@SepiaHdez)

📷 Archivo Alfonso Reyes (@Futbolgrafo)

Han tenido que pasar 20 jornadas para encontrar un rival que nos superara sin paliativos en un terreno de juego esta temporada. Se admite la conversación de si ya lo hizo el Leganés, hace cuatro jornadas en La Romareda -ambas derrotas nacieron a partir de un grosero error defensivo, además-, aunque ahí el rival lo aprovechó para acomodarse en su escenario preferido -por delante en el marcador- sin haber acumulado apenas méritos para ello y el Almería, en cambio, ya había rondado en numerosas ocasiones la portería aragonesa antes de que la imponente figura de Sadiq nublara el juicio de Cristian y de Francés, para errar entre ambos el despeje de un balón sin aparente veneno y para que el interminable nigeriano apenas tuviera que empujarla a puerta vacía.

El golpe supuso una conmoción, por más que el Real Zaragoza intentó recuperarse durante un apreciable cuarto de hora. JIM, desacertado casi con cada cambio en este encuentro, decidió retirar al mismo tiempo a Francho y a Petrovic a falta de diez minutos, cuando el Almería coleccionaba flechas para atacar espacios, y la brecha táctica que nos abrimos derivó en una aparatosa hemorragia de goles en contra que inflamó la sensación de inferioridad. El Almería fue superior durante todo el encuentro, incluso antes del afortunado gol de Sadiq, pero el conjunto aragonés trató de competir siempre -con un exceso de osadía en alguna ocasión incluso, como la de retirar a James y sacar a Nano Mesa en el descanso- y, salvo en el suicida desorden final, nunca mostró la inferioridad que esculpe el resultado.

¿Eres abonado a leonsepia.com y no ves la crónica completa? No olvides estar logueado en la web, con tu usuario y contraseña, para poder leerla. Si no lo eres, puedes abonarte AQUÍ.

JIM volvió a dejar al Juego del Sepia a un acierto del pleno. Narváez recuperó su chapa de titular, en detrimento de Borja Sainz, aunque lo más sorprendente fue que el primero lo jugó todo pese a su intrascendencia y el segundo -en un momento de forma más que apreciable-, nada. El Almería salió como lo acostumbra a hacer en su campo en líder destacado de cualquier categoría: pisando el acelerador y tratando de intimidar al visitante. Al conjunto aragonés, atrapado en un rondo gigante, le costó diez minutos hacerse con la pelota. Antes de conseguirlo, James -de conducciones temerarias en campo propio- perdió un balón que Cristian tuvo que anticipar a Samu Costa tras un impreciso pase de Sadiq. La primera mitad del argentino -y el inicio de la segunda- recuperó su versión más brillante, con varias intervenciones de absoluto mérito. Lástima de su desencuentro fatal con Francés a la hora de partido.

Petrovic, quien fue marcando su territorio conforme avanzaban los minutos y siempre trató de proyectar a Giménez y Narváez a la espalda de los defensas rivales, filtró un muy buen pase profundo a Gámez y éste retrasó en exceso el centro al área pequeña -quizá creyendo que Álvaro Giménez estaba en fuera de juego- y una ocasión más que clara se redujo a un córner a favor. Giménez, acaso impulsado por la desazón de no haber sido asistido por su compañero, atacó el centro desde la esquina como si estuviera sujeto a una liana y su esfuerzo a punto estuvo de significar un inesperado -por lo visto hasta ese instante- 0 a 1.

El encuentro comenzó a accidentarse. Petrovic y Samu Costa chocaron sus rodillas y el serbio pareció cerca del nocaut. Por suerte, pudo recuperarse. Sadiq también encendió las alarmas, cuando un pisotón involuntario de James le lastimó la base de algún metatarso y un escalofrío recorrió la espalda de toda la afición. También se sobrepuso rápido y pudo protagonizar varias de las mejores ocasiones locales antes del descanso.

Arnau aprovechó la atracción, casi pánico, que genera Sadiq en toda una línea defensiva para presentarse en un par de ocasiones delante de Cristian: en la primera le falló el control y en la segunda el argentino sacó un pie derecho prodigioso. Sadiq, en el tramo de mayor apuro aragonés, desperdició la tercera tratando de picar una pelota imposible: sin ángulo, ni distancia. El nigeriano, que condiciona al rival como puede hacerlo Tavares en el baloncesto, daba algún síntoma de encontrarse incómodo. El embrujo envolvente de Francés a todos los ogros de la categoría parecía surtir efecto de nuevo.

Bajó algo la marea hasta el descuento, Bermejo sangró por un impacto anaranjado del codo de Costa en su nariz y Chavarría sintió unas molestias que hicieron calentar a Nieto -se recuperó con el mismo sigilo que aparecieron-. Giménez pudo contribuir menos al desahogo del equipo, incluso cuando la presión del Almería daba un cierto respiro, y Narváez mostró las mismas dificultades que durante casi toda la temporada para marcar las diferencias que se le presuponen. Sin amenaza al espacio, más allá de las esporádicas incorporaciones de los laterales -con Mesa y Sainz en el banquillo al mismo tiempo-, el Real Zaragoza no lograba que el Almería diese un par de pasos atrás que le permitieran plantearse gobernar el mediocampo.

Los cuatro minutos de añadido se hicieron más eternos que los que sufres subido al Dragon Khan. Sadiq se internó en el área, recortó a Francés, superó a Jair, evitó la salida de Cristian con un toque atrás con la punta de la bota y Gámez corrigió a tiempo antes de que Portillo pudiese gritar el primero de la noche. Aun quedaba otra antes del descanso. James perdió otro balón, el espumoso Arnau llegó a línea de fondo y Lazo disparó fuera con todo a favor.

El nigeriano olía a sustitución a ambos lados de Despeñaperros. Llamó la atención el rapto de valentía de JIM, quizá en el partido y en el momento menos esperados. Es cierto que James venía naufragando y que hemos comentado que el Real Zaragoza necesitaba amenazar al espacio para poder hacerse con un cierto control en el mediocampo, pero sonó a atajo temerario unir ambos puntos con un solo cambio. Sin Vada y aún con un positivo empate en el marcador, Zapater parecía la decisión más académica, para darle cuerpo y oficio al medio, mientras que Mesa podía ser el recambio de un transparente Narváez. Entró el canario por James y Bermejo jugó de interior -si la memoria no me traiciona- sus primeros minutos de la temporada. Quizá en el escenario menos recomendable y con un resultado provisional que no animaba a tal atrevimiento.

Un cordon umbilical invisible pareció unir el inicio de la segunda mitad con el final de la primera. No arrancó el Almería con el mismo nivel de acoso, pero Portillo envió alto un disparo tan claro como el anterior de Lazo. Arnau y una contra supersónica, que sólo una estirada sobresaliente de Cristian y una negligencia de Sadiq -desconectándose en una bronca a su compañero y despistando un remate con toda la ventaja posterior- enseñó las costuras de que sea Francho quien saque los córners… Sin él liderando la cobertura, el repliegue del resto nos hizo palidecer. Una imprecisión de Bermejo en su nueva posición -que se esforzó por corregir, siendo justos- fue la genesis del ataque sorpresivo del Almería que acabó en la falta de entendimiento de Francés con Cristian y en el muy doloroso gol de Sadiq. 

Quizá Cristian no debió salir, sino confiar en que su compañero le había ganado la posición al rival y ofrecerse como pase de seguridad atrás; quizá Francés, por más que sintiera el helado aliento del gigante nigeriano en el cogote, tuvo que confiar en la decisión ya tomada por Álvarez y limitarse a proteger la pelota hasta el despeje del portero. Y seguro que si se opta por intervenir, por no creer en la acción del compañero, hubiera sido recomendable enviarla a córner y así anular cualquier opción de que interceptara Sadiq el balón, con la portería deshabitada y en una posición de jaque mate. Hasta los mayores héroes pueden villanear en algún instante, pero seguirán siendo nuestros héroes o los villanos pasaríamos a serlo nosotros.

Con el marcador en contra, JIM se desdijo y reforzó el mediocampo con Zapater por Bermejo: un cambio que hubiera sido mucho más oportuno mientras duraba el empate. El equipo se rehizo y llegó a dominar, sin amenazar la portería contraria. Pasaban los minutos y, cuando parecía que Borja o Yanis podían ser alternativas interesantes para encontrar un empate que se hubiera celebrado casi como un triunfo, el técnico completó su desafortunada noche sacando del terreno de juego al mismo tiempo a dos vigas maestras, como son Francho y Petrovic. A los cuatro minutos de su salida, el Almería -a lomos de su velocista Ramazani- sentenció con Pozo para, ya en el 90, abusar de nuestra debilidad sobrevenida. Ha hecho falta casi una vuelta completa para que un rival se muestre rotundamente superior al Real Zaragoza y ha sido quien gobierna la competición con puño de hierro. Pese a la inferioridad reconocida, se resistió una hora y se empezó a perder por un error impropio de dos seguros de vida. Ojalá sólo perdamos otros cuatro partidos en los próximos 20  y sigamos sumando 13 puntos cada 21 en disputa. Fueron menos de 30 minutos de drama, no hagamos de ellos una semana.

ALMERÍA. Fernando; Pozo (Villar, 89), Chumi, Babic, Centelles; De la Hoz, Samu Costa; Portillo (Dyego Sousa, 81), Arnau (Robertone, 62), Lazo (Ramazani, 62); y Sadiq (Juanjo Nieto, 81).

REAL ZARAGOZA. Cristian Álvarez; Gámez, Francés, Jair, Chavarría; Petrovic (Eguaras, 81), Francho (Azón, 81), Igbekeme (Nano, 46); Bermejo (Zapater, 67), Narváez; y Álvaro Giménez.

ÁRBITRO: Hernández Maeso (Comité Extremeño). Amonestó a Samu Costa (37) y Babic (58).

GOLES: 1-0, min. 61: Sadiq. 2-0, min. 85: Pozo. 3-0, min. 90: Ramazani.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vigésima jornada de Liga, disputado en los Juegos del Mediterráneo.

2 comentarios en “Jornada 20. ALMERÍA 3- RZARAGOZA 0. Una hora de suspense y media de drama”

  1. No vi el partido ni había leído ningún dato del mismo pero leer que cambio al mismo tiempo a Francho y a Petrovic resume el caos final. Cada día que pasa veo más incongruente sacar más delanteros para intentar remontar, pero claro a ver que entrenador se atreve a poblar el centro del campo con jugadores como Adrián con llegada y toque y dejar solo un delantero centro… los iluminados llenarían sus panfletos mediáticos…
    Sigamos creciendo.
    Abrazos

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Luis!
      Sí, en ese momento nos asomamos a la cornisa… y terminamos cayendo
      No sé si para Adrián. Podía ser una opción, pero ya estaban Zapater y Mesa sobre el campo, y no era fácil su entrada sin retirar a Francho.
      Yo hubiera apostado por Borja o Yanis por Narváez en la última ventana.
      Sigamos!!
      Abrazos

Deja un comentario

Ir arriba