RUMBO AL NORTE

El Real Zaragoza cabalga sobre su orgullosa racha de 13 jornadas sin perder, gana donde nadie lo había hecho y se acuesta séptimo, a cuatro puntos del playoff. Marcaron Bermejo y, por partida doble, Giménez

✍️ Javier Hernández (@SepiaHdez)

📷 Archivo Alfonso Reyes (@Futbolgrafo)

Mucho enterrador prematuro va a pasar la tarde de domingo buscando cursos de reciclaje y formación. Sólo les pedimos que no acepten la guitarra de regalo si no van a ser capaces de componer temas constructivos e inspiradores. El Real Zaragoza, al que muchos analistas anclados en el pesimismo daban por muerto hace diez días -porque parecía incapaz de ganar a nadie- y que en verano lo catalogaban como el proyecto menos ilusionante de toda esta travesía interminable por Segunda, es ahora un Pegaso que galopa y vuela a golpe de triunfo -tres al hilo-, capaz de ganar donde nadie lo había hecho esta temporada, con las ausencias que toquen y encontrando soluciones donde sólo se preveían problemas. El día después moverá el tablero, pero el conjunto aragonés se acostó anoche séptimo -a cuatro puntos del playoff- y alargando a 13 su histórica y orgullosa racha de encuentros sin perder. 

Se esperaba visitar una fortaleza y pasamos la tarde subidos a una montaña rusa. El primer gol del Las Palmas -a los 23 minutos-, cuando Raúl Navas peinó con la punta del flequillo una falta envenenada por Jonathan Viera, pareció liberar la autopista de fútbol de los locales; pero el león se rehizo, supo empatar antes del descanso, adelantarse nada más reanudarlo, resistir en pie tras una dolorosa nueva igualada, volver a golpear y celebrar un triunfo que envía un estruendoso mensaje al resto de la categoría: ¡Somos el Real Zaragoza y ya llegamos!

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El romance entre JIM y el Juego del Sepia continúa, aunque en este boleto había muy pocas variantes. Arriesgamos con Azón y ahí se nos escapó el pleno; si bien celebramos el error quitándonos la camiseta y lanzándosela a la grada, porque Álvaro Giménez se ha puesto a gritar goles tras su obra de arte en Burgos y ayer marcó otros dos. El segundo, justo antes de que lo sustituyera el canterano y gracias a que el juego estuvo un rato largo sin detenerse. Vamos a ponernos narrativos rápido: hubo tantas ocasiones en el partido que quizá nos falten párrafos para recordarlas todas.

Eguaras, el arquero que encontró a Gámez para el empate de Bermejo, tardó en carburar y entró al partido con esa frialdad tan suya que, en ocasiones, cuesta distinguir de la displicencia. Fabio y Jesé le robaron la pelota en la frontal del área propia a los dos minutos de comenzar el partido, cuando sólo Cristian estaba detrás suyo, y el exceso de confianza no se convirtió en un disgusto de milagro. Si contra el Leganés regresa Petrovic, veremos cómo los rivales son mucho más conservadores a la hora de presionar al serbio en el inicio de cada jugada, porque saben que hay muchas menos opciones de recuperar.

El Real Zaragoza prefería atacar con la pelota en lugar de defenderse con ella. No le peleó la posesión al Las Palmas, sino que pretendió ser vertical tras cada recuperación, o cuando se superaba el primer acoso y el balón llegaba a nuestros jugadores ofensivos. Borja Sainz, cambiado a banda izquierda con la nueva titularidad de Bermejo, y Chavarría comenzaron amenazando por izquierda, antes de que Gámez hiciera un surco por la banda derecha -a partir de la media hora de juego- y el equipo fuera más profundo por ese sector.

Viera caía por banda izquierda cuando el conjunto amarillo atacaba y ahí trataba de generar sociedades con Jesé y Kirian, mientras las piernas de Francés, Francho y Petrovic parecía que iban a echarse demasiado de menos. En una maniobra por la zona central, Kirian disparó sin oposición y opositó a ganar un torneo de billar en la isla… La pelota dio en un palo, luego en el otro y Lluis pudo despejarla a córner, medio segundo antes de que nos alcanzara el infarto colectivo. Minutos más tarde, antes de que llegara el ya descrito primer gol local, Cristian supo despejar un inocente disparo de Viera, con toda la ventaja, desde el punto de penalti.

Sin un cambio de tendencia en el dominio del partido sobre el que apoyarse, Eguaras teledirige una de sus exquisitas diagonales que le permite firmar amplios contratos profesionales, mientras Gámez la alcanza con la bravura de un purasangre y la deja de tacón con una clarividencia impropia de semejante esfuerzo para que Bermejo, habitualmente impreciso en esta suerte, gane ángulo -acomodándosela a la zurda- y bata sin remisión a Raúl Fernández. El Real Zaragoza había cortado una racha de cuatro encuentros abriendo el marcador, pero volvía a ser capaz de reaccionar tras un primer golpe en contra.

El gol aterrizó al conjunto aragonés, apenas sostenido hasta ese momento por un preciso y solidario James, y mejoró a Bermejo. El madrileño ganó línea de fondo y puso un balón atrás, que Borja Sainz amasó a la perfección, pero prefirió apostar por la dureza en el golpeo -antes que por la colocación- y el balón no encontró portería… Una pérdida de Eguaras en el mirador del área rival desató una conducción febril del Clemente canario, que Cristian despejó a córner. Y ahí cayó al suelo Chavarría, aquejado de una lesión muscular en el aductor derecho. Pese a estar en la frontera del descanso, JIM decidió no especular con las ventanas de las sustituciones y dio entrada inmediata a Nieto. Evitar un segundo gol antes del descanso importaba más que cualquier otra consideración. Se logró.

Consumida una de las tres ventanas y todavía con cuatro posibles cambios por hacer, la astucia invitaba a aprovechar el descanso -donde no se agotan ninguna de las dos que quedaban- para hacer alguna modificación. Fueron dos. Vada, a quien se prefirió no arriesgar contra el Sporting, y Narváez. Sorprendió el ingreso del colombiano por temprano: toda una segunda mitad por delante podía resultar un exceso para su salud física. Nada que ver, afortunadamente. Salieron por Borja y James y el Real Zaragoza se reordenó en un 4231 -442 sin balón-, que parece la evolución natural de este equipo en su futuro próximo, con Francho y Petrovic a los mandos. En ese momento, me dio la impresión de que podían haber sido mejor sustituidos Bermejo y Zapater, pero el primero siguió creciendo en el partido y el aragonés regaló una segunda mitad de absoluta perfección táctica y posicional.

Viera y Jesé seguían liderando la revuelta canaria y obligaron a Cristian a una frecuencia de intervenciones más propia de otras temporadas. Pepe Mel quiso taponar las incursiones de Gámez, dejando a su equipo con un único pivote, y la sensación era que el Real Zaragoza podía crear mucho peligro cada vez que pisase campo contrario. Sin embargo, el 1-2 llegó de la manera más improbable: en un saque de esquina. Centro pasado, que Fernández apenas manotea, Narváez la duerme y la devuelve al interior del área pequeña con un golpeo seco y cruzado, de arriba abajo, que Giménez supo desencriptar y llevar al fondo de la red. Un par de minutos más tarde, Narváez no pudo superar por elevación la -aquí sí- rápida y eficiente salida del guardameta rival.

Faltaba todavía media hora y se sabía que había mucho por sudar todavía. Si inesperada fue la vía de llegada al uno-dos, aún más resultó el del empate siguiente. Un centro raso de Jesé supera a Sadiku y a Jair; parecía una estirada rutinaria para Cristian, que detiene la pelota con la mano izquierda en el suelo, pero no la atrapa con la derecha y Ramírez factura el error del rosarino. A los tres minutos, Álvarez -que ayer cumplió 36 años y aún tuvo otro sobresalto ante Sadiku, tras un mal golpeo sin oposición con el pie- ya estaba volando por su escuadra derecha, para negarle el gol a un poderosísimo disparo de Jesé. Como ocurrió en la primera mitad, cuando más agobiado se sentía el Real Zaragoza -y con Azón y Clemente esperando a que el balón saliese para poder entrar-, llegó el gol a favor: Bermejo pone un centro con su pierna buena -muy buena ayer- y Giménez lo remata en el corazón del área, con toda la ventaja. 2-3 y ya sólo un cuarto de hora para sostener un triunfo que nos acercaba a la pomada prometida.

Clemente y Azón entraron por los goleadores y el Real Zaragoza se acomodó con una defensa de cinco, donde el central canterano jugó su primeros minutos de la temporada. Nadie lo hubiera dicho. El futuro cercano le pertenece si todos tenemos paciencia y el club sabe valorarlo. Gámez vio su quinta amarilla y obligará a Francés -si vuelve sano de la sub21- a ser lateral derecho contra el Leganés, partido que también se perderá Chavarría con casi total seguridad. La marea bajó en los minutos finales y Azón estuvo a punto de provocar la expulsión del central Álex Suárez en una acción optimista y esforzada marca de la casa. Este Real Zaragoza que no le ganaba a nadie, ya lleva tres victorias seguidas y dos meses y medio -13 jornadas- sin perder. Este Real Zaragoza sin  delanteros con gol ya los ha encontrado y ayer marcó tres tantos donde ningún visitante había vencido esta temporada. Este Real Zaragoza, que siempre se ha sentido apoyado por su gente y que ha enviado a sus afanados enterradores a revisar su triste vocación, galopa -feliz y poderoso- rumbo al norte, donde se cocinan los ascensos. Soñemos. No hay nada más irresponsable que no hacerlo.

LAS PALMAS. Raúl Fernández, Ale Díez, Álex Suárez (Clau Mendes, 81), Raúl Navas, Cardona, Fabio (Benito, 45), Jonathan Viera, Óscar (Sadiku, 64), Loiodice, Kirian (Maikel Mesa, 76) y Jesé.

REAL ZARAGOZA. Cristian Álvarez, Gámez, Jair, Lluís López, Chavarría (Nieto, 44), Eguaras, Zapater, Igbekeme (Vada, 45), Bermejo (Clemente, 79), Borja Sainz (Narváez, 45) y Álvaro Giménez (Azón, 79).

ÁRBITRO: Moreno Aragón (Comité Madrileño). Amonestó a los locales Álex Suárez y Jonathan Viera y a los visitantes Fran Gámez (cumplirá ciclo contra el Leganés) y Lluís López.

GOLES: 1-0, min. 23: Raúl Navas. 1-1, min. 33: Bermejo. 1-2, min. 54: Álvaro Giménez. 2-2, min. 66: Benito Ramírez. 2-3, min. 75: Álvaro Giménez.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la decimosexta jornada de Liga, disputado en el estadio Gran Canaria. 15.000 espectadores.

6 comentarios en “Jornada 16. LAS PALMAS 2- REAL ZARAGOZA 3. Rumbo al norte”

    1. No solo eso, esos mismos ahora casi ya te dirán que vamos hacia el ascenso directo, después si volvemos a pinchar volveremos a estar en 2B. Cambiando de tema, hay mucho positivo que resaltar ayer pero yo me quedo con la contra del Zaragoza que menciona Javi en la crónica. No recuerdo tanta verticalidad y peligro del Zaragoza en mucho tiempo. Ayer dominamos en las areas, ellos tuvieron más ocasiones pero el peligro lo creamos nosotros. A seguir partido a partido

      1. Javier Hernández Aguirán

        Hola, Norberto!
        Es importante tener varias pieles, para poder elegir la que cada rival y cada momento del partido te demanda
        Y esta plantilla, como venimos diciendo desde que Torrecilla la cerró, te lo permite
        Seguimos!

    2. Javier Hernández Aguirán

      Sin duda, Jorge
      Quienes ofician funerales que no son, también se piden ser los curas en los bautizos…
      Nosotros seguiremos intentando mirar, con espíritu constructivo, más allá de cada resultado. Si el periodismo se limita a señalar los marcadores, pierde cualquier utilidad
      ABRAZOS

  1. Solo añadir que al disparo de billar de carambolas apareció rápido y preciso Lluis López… Y como gritaba Javi Ros con todos sus compañeros al finalizar el partido… Pequeños detalles que hacen a un equipo grande.
    Abrazos de gol…. 3

    1. Javier Hernández Aguirán

      Buenas, Luis!
      Qué bien sienta este trple abrazo!!
      Por cierto, he tenido que releer la crónica, porque a esas horas de la madrugada bien puedo pensar cosas y luego no escribirlas… Hago alusión a Lluis en la carambola a dos bandas y hasta le dedicamos la imagen del párrafo 😉
      Javi Ros, me temo, está para ponerle pegamento y buen ambiente al grupo. Se agradece, por supuesto, que lo haga. Es un muy buen capitán para la plantilla, juegue o no juegue.
      Sigamos!!

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