HOMO SEPIANS (agosto)

José Mendi

HOMO SEPIANS

Nos comportamos como somos, y somos como nos comportamos. Siento llevar la contraria al refranero, pero el hábito sí hace al monje. Esta afirmación sirve tanto para las personas como para los grupos. El Real Zaragoza, que acaba de iniciar la actual temporada, ha cambiado en todo… menos en dos cosas: la afición y los resultados. Nuestro equipo se presenta este jueves ante las instituciones y ante sus devociones -espero que, al menos, por este orden-. Con la llegada en carne mortal hoy, el nuevo presidente del club habrá estado dos veces en el Pilar y una en La Romareda. No sabemos si confía más en la Pilarica que en sus jugadores. Teniendo al divino defendiendo la Puerta del Carmen, este equipo no necesita más santería. El sábado frente al Levante, eso sí, se estrenará un presidente en el palco tras tantos años de ver una marioneta. Será que me gusta llevar la contraria, pero en este club lo mejor no está por venir. En todo caso, está por sentarse el próximo sábado en sus viejas gradas. Ese día, ese trozo de plástico lleno de polvo se convertirá en mi trono de seda blanquiazul que tanto he echado de menos. Nos queda por resolver una pequeña cuestión. Si pasa lo mismo que antes, con este club empatador: ¿la vida sigue igual? La respuesta podría ser muy futbolera, “sí pero no” o “no pero sí”. Esta duda hamletiana la popularizó en el fútbol Raúl González y la actualizó, en la música, David Bisbal con la canción de ese mismo título.

El empate de la primera jornada nos dejó con el punto detrás de la oreja

El empate cosechado en Gran Canaria poco tiene que ver con los sufridos la pasada, y pesada, temporada. Pero como el resultado se parece bastante, es normal que estemos con el punto detrás de la oreja. El equipo ya había cambiado antes de saltar al campo. Lo hizo en el momento de enfundarse la nueva camiseta Tomañota. Tan tomate como maña, con ese cachirulo en el torso. A partir de ahí, a lo hecho, pecho. Los Zarachirulos deben ser los sucesores patrios de los Zaraguayos, del desaparecido Zalba. Vimos a nuestro equipo más veloz y con más presión. Desde el punto de vista de la psicología deportiva, los jugadores van asimilando una nueva forma de juego, acorde con una exigencia mental muy diferente de la del curso pasado. Lo que no vimos, todavía, es que esa concienciación individual se haya colectivizado. Los futbolistas saben cómo jugar. El equipo todavía no. Aquí está la clave de una temporada que no debe tambalearse tan pronto, por los temblores sísmicos de la rodilla de Azón.

Gracias a Cristian, comprobamos que la mano de Dios sigue siendo la izquierda

La pareja defensiva necesita una terapia de progresión y solidaridad con el centro del campo. Llevan demasiado tiempo resistiendo para que, de la noche a la mañana, juegue insistiendo. Hay que superar al JIM y pasar al Ñam. Quien más sufrió con el cambio fue Jair. Su poderío, como la respuesta, está en el aire gracias al impulso de sus botas Jair Jordan. Tiene que mirar más al frente y menos a Cristián. Además, los seres omnipotentes no quieren ser mirados -el cancerbero ni siquiera desea ser admirado-, sino observar a los demás. Gracias a él, comprobamos que la mano de Dios sigue siendo la izquierda. A Francés le faltó digerir la presentación de una camiseta, tan Agustina de Aragón, que colisionaba con su apellido. Tendrá que centrarse, en todos los sentidos, pero sin duda se acomodará antes que Amador a su nueva mentalidad defensiva. El resto estuvo más eléctrico que chisposo.

El triunfo de lo colectivo, incluso fallando el posible gol, es una alternativa mejor que la ansiada gloria en solitario.  

Narváez sigue en busca de una identidad perdida. No sabemos si es areafóbico, pero la cal de esa zona del campo le hace el mismo efecto que los ajos al bueno de Drácula. Corre como extremo, pero se ralentiza como delantero. Es lo que pasa cuando el cerebro no se acompasa con las piernas. La jugada que protagonizó Giuliano, llegando a banda con velocidad y rematando a puerta sin ángulo, fue el paradigma mental de la formación zaragocista. La opción de equipo, más eficaz en lo deportivo y en lo psicológico, era el pase atrás. El triunfo de lo colectivo, incluso fallando el posible gol, es una alternativa mejor que la ansiada gloria en solitario.  El joven Simeone triunfará si no se convierte en Sin-everyone. En este partido inaugural hubo más activación que motivación. En psicología sabemos que la intensidad es un valor que se rentabiliza cuando el objetivo se convierte en una meta accesible y colectiva. Unos famosos neumáticos consagraron esta regla de la mentalidad deportiva: la potencia sin control no sirve de nada.

Entre los empates tristes del pasado y las tablas ofensivas de un equipo que jugó sin reina, el mismo punto no es igual aunque valga lo mismo

El hábito estratégico de Carcedo puede vestir a nuestro Zaragoza de monje con ascendencia. Pero no sólo hay que saber llevar un estilo diferente. Hay que saber cambiar de ropa. Y lo más importante, tener prendas útiles y efectivas para adoptar una identidad de equipo acorde con el vestuario que exige la nueva etapa. Es posible desplegar una mentalidad ofensiva sin delanteros. Pero no es viable jugar buscando una referencia de ataque sin puntas. Eso todavía no lo ha asimilado el cuadro técnico zaragocista. El plan del nuevo entrenador tiene recorrido y posibilidades. Entre los empates tristes del pasado y las tablas ofensivas de un equipo que jugó sin reina, hay diferencias cualitativas y cuantitativas. En este caso, el mismo punto no es igual aunque valga lo mismo. La conclusión contradictoria dice que si no dispones de Azón, mejor apostar por dos delanteros. Si el Real Zaragoza sale al césped con el Hachimaki de su camiseta maña fijado en la frente, y en el cerebro, podemos ganar como bloque lo que quizás no tengamos como plantilla. Porque el ascenso no es una opción sino un camino. 

Un aficionado nunca mira un partido, lo siente. Lo mejor está por pensar

Desde esta Mendiluna escribiremos de fútbol, con psicología de cognición y corazón de león -sepia-. Debemos recordar que en el balompié hay visiones diferentes, como las de los aficionados, que van más allá del puro negocio. Emulando al poeta Paul Éluard: “Hay otros tipos de fútbol, pero están en este”. Les sugiero que nos acompañen en este recorrido de reflexión y pasión, de análisis sosegados e ilusiones anheladas. Sabemos que el deseo es una percepción que trastoca la realidad. El fútbol se juega y se vive. Un aficionado nunca mira un partido, lo siente. Los espectadores son los otros. Como somos seres racionalmente pasionales, o apasionadamente racionales, debemos vivir el fútbol con tanta emoción como cabeza. Así que, por lo que se refiere a nuestro equipo, lo mejor está por pensar. Hace casi dos millones de años los homínidos se pusieron de pie, gracias al Homo erectus. Una vez erguidos, la llegada del fútbol solo era cuestión de tiempo. Hace más de cien mil años surgió el Homo sapiens. Tras esa larga etapa, la evolución humana y la futbolística, al fin se dan la mano. Les hablo de nuestra especie: el Homo sepians.

8 comentarios en “HOMO SEPIANS (agosto)”

  1. Héctor Arruga Belloc

    Que gusto y que placer. Estáis concentrando prosa y verso, análisis y corazón de una manera tan exquisita y emocionante, que a un cincuentón como yo, que llegó a estar despegado de algo que formaba parte de su piel, le estáis injertando de nuevo los jirones que Agapito le quitó. Muchas gracias señores y enhorabuena por todo.

  2. José Luis Dieste Torres

    Una maravilla de comentario. Un placer leer,saborear y disfrutar a zaragocistas inteligentes y cultos como el Sr.Mendi. Enhorabuena a Leon Sepia por el fichajazo. Aupa Zaragoza siempre y a vencer.

    1. César cesargarcialahoz@gmail.com

      Que maravilla, me ha encantado. Enhorabuena y gracias José por venirte a LeonSepia, que dicho sea de paso, ya habían abierto la brecha de las «terapias zaragocistas» (Javier sabe algo de esto también…) con las crónicas, con las píldoras en Twitch… Para ejemplo la temporada pasada, en la que LeonSepia y su comunidad no nos permitió, no nos permitimos, hundirnos con los empates infinitos, ni la sequía de nuestros delanteros… Ni tampoco «ascendernos» después de 4 victorias seguidas. Ni que decir tiene la mar revuelta de la venta del club… Bueno pues parece que con el fichaje de José reforzamos esta línea del equipo LeonSepia, para mí pilar principal del proyecto, pienso que más gente pensará parecido. Un saludo y una gran temporada para todos LeonSepiers y Zaragocistas. Aúpa Zaragoza siempre!

  3. Buenas tardes! Flipada total nada más empezar. SOY SEPIER A MUERTE. Pero desde ya me declaro ZARACHIRULA, SEPIAN Y MENDILUNER !

    Si el Real Zaragoza sale al césped con el Hachimaki de su camiseta maña fijado en la frente, y en el cerebro, podemos ganar como bloque lo que quizás no tengamos como plantilla. R: (Es mi norma desde ni sé, si uno quiere uno puede. )
    El fútbol se juega y se vive. Un aficionado nunca mira un partido, lo siente. R: (Yo) Los espectadores son los otros. R: (Los amigos de mis hijos, con cara de que le pasa a tu madre) Como somos seres racionalmente pasionales, o apasionadamente racionales, debemos vivir el fútbol con tanta emoción R: (si es nuestro REAL ZARAGOZA) como cabeza R: (Si son los restantes, jajaja)

    Fichajazo y EQUIPAZO en LeonSepia esta temporada. GRACIAS!!

Deja un comentario

Ir arriba