Fuera de foco

Seven

El Real Zaragoza aguanta las embestidas del líder y sube otro pequeño peldaño en su huida hacia delante, tras empatar un partido que duró setenta minutos. El león, que sigue alimentándose de migajas, viajará a Canarias con la intención de propinar el mordisco definitivo

Somerset es un veterano detective del departamento de homicidios, a punto de jubilarse y ser reemplazado por el joven y ambicioso policía David Mills. Juntos deberán investigar el asesinato de un hombre obeso que ha sido atado y obligado a comer hasta que le explota el estómago. Las muertes se suceden mientras los dos detectives muestran sus talantes opuestos: uno, paciente y racional; el otro, más impetuoso. Pronto averiguan que los crímenes son obra de la misma persona, al dejar el asesino numerosas anotaciones como pistas, procedentes de diversas lecturas de una serie de libros de temática religiosa. De este modo, Somerset y Mills no tardan mucho en descubrir que la serie de asesinatos está inspirada en los siete pecados capitales. La pareja de detectives, pese a sus grandes diferencias, tendrá que trabajar duro para conseguir detener a un asesino fanático y meticuloso que siempre parece ir un paso por delante de ellos. Los asesinatos no dejan de sucederse y la lista de pecados se va acortando dramáticamente. El genial director David Fincher echa mano de Brad Pitt y Morgan Freeman para filmar uno de los mejores thrillers de todos los tiempos y nos recuerda, de paso, los siete pecados inherentes a todo ser humano: gula, avaricia, soberbia, lujuria, pereza, ira y…

… Envidia. En vísperas del vigesimosexto aniversario del gol de Nayim, un histórico de la Liga celebra sobre el césped de La Romareda su regreso a la máxima categoría del fútbol español. Truena el himno zaragocista por los altavoces del estadio, caldeando todavía más una maravillosa tarde veraniega de principios de Mayo. “…azul y blanco es el color del campeón”, dice la letra… y canta Puado, que se la sabe de memoria, mientras comparte brincos, abrazos y lágrimas con el resto de compañeros. Pero algo falla. No hay cachirulos en las gradas, ni palmadas al viento; la Romareda no vibra y Puado viste una camiseta rara, irreconocible. Diez meses le ha durado la tortura a los pericos. A veces, cuando se dan los pasos adecuados desde el principio, el fútbol se vuelve generoso y te reembolsa todo aquello que te robó aquella tarde aciaga de domingo. Te devuelve la felicidad, multiplicada por diez. Es verdad que el presupuesto influye y que ayuda a despejar la mente a la hora de tomar decisiones importantes —’con perricas, chufletes’, que dicen en mi pueblo—, pero no se le puede quitar un ápice de mérito a un equipo que ha gobernado la categoría con mano de hierro casi desde el minuto uno, gracias a unos jugadores que supieron salir de la depresión en tiempo récord. Enhorabuena al Espanyol, que vuelve al Olimpo. Pronto regresaremos también nosotros.

1 comentario en “FUERA DE FOCO. Seven”

  1. La envidia es el peor, siendo fuente de los peores crímenes públicos u ocultos y origen del dolor que infligen las malas personas sobre las más puras.
    Es traicionera, y peligrosa por impune. Anida en todas partes y nos rodea a diario.
    También la llaman maldad.

Deja un comentario

Ir arriba