Fuera de foco

Gladiator

El Real Zaragoza volvió a competir bien, esta vez contra uno de los equipos más en forma de la categoría. Y lo mejor: demostró que sabe ganar cuando sólo vale ganar.

Viernes noche. Llevas un buen rato tirado en el sofá del salón, haciendo zapping, con el pijama puesto y una manta zamorana cubriéndote los pies. Los párpados empiezan a pesar demasiado, y la programación, lejos de seducir, provoca rechazo. Además, tu idea es madrugar al día siguiente e ir a correr al parque, para quemar alguna porción de esa pizza —familiar y barbacoa— que aún crepita en las profundidades de tu estómago. Entonces lo oyes: LO QUE HACEMOS EN VIDA TIENE SU ECO EN LA ETERNIDAD. Abres el ojo y ves a Russell Crowe peleando contra un maromo gigante y cuatro tigres tamaño XXL. La película la has visto nueve veces, y te sabes los diálogos de memoria, pero, aun así, subes el volumen. ¿Cómo te vas a perder Gladiator? Te acomodas en el sofá, abres otra cerveza y borras de un plumazo los planes de mañana, running incluido. A muerte con Máximo. Un escalofrío recorre tu cuerpo cada vez que retumba por los altavoces la música de Hans Zimmer. En el último duelo ni parpadeas: Máximo apenas puede mantenerse en pie, tras haber sido acuchillado a traición por el malvado emperador Cómodo, justo antes de saltar a la arena del Coliseo. Toca sufrir, piensas.

Al Real Zaragoza le tocó jugarse la vida en la Romareda contra el equipo revelación de la temporada, la Ponfe, cuya intachable trayectoria en lo que va de Liga le permite presentarse a los combates relajado y con la cabeza despejada, como el alumno empollón que se presenta al examen de repesca para subir nota: sabe que el notable ya lo tiene, pero quiere el sobresaliente. A los nuestros les pasa lo contrario. La nefasta primera vuelta ha obligado al león a pelear mermado desde el primer minuto de cada partido (igual que Máximo en su última batalla), sabiendo que todo lo que no sea ganar multiplicaría por mucho sus problemas y lo alejaría del objetivo de este año: salvar la categoría. Ayer se sufrió y se ganó un partido muy complicado, ubicado en un entorno lleno de adversidades: la derrota en Albacete, la angustiosa situación en la tabla y la calidad de un rival sobrado de confianza. Fue clave ponerse por delante en el marcador, para liberar tensión, y fue normal y comprensible, dadas las circunstancias, dedicar la última hora del choque a defender el valioso tesoro obtenido en la primera mitad con el gol de Narváez. La línea defensiva, Cristian incluido, ofreció un nivel altísimo, con Jair y Francés disfrazados de gladiadores; y en ataque, aunque con cuentagotas, volvimos a vislumbrar talento en jugadas puntuales: apenas pinceladas de lo que este equipo parece capaz de ofrecer una vez haya salido de la arena… movediza.

1 comentario en “FUERA DE FOCO. ‘Gladiator’”

  1. Buen símil el de Gladiator con el Real Zaragoza. Lo que fué, lo que es y lo que quiere ser. No sin dificultades, zancadillas y mala gestión por parte de los dueños (Cómodo) esperemos que al final como sucede en muchas «pelis» el bueno (Real Zaragoza) gane al malo (…………..) lo dejo a vuestra elección.

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