Fuera de foco

Captain Fantastic

El Real Zaragoza vuelve a triunfar en el enésimo combate a vida o muerte. Un barrigazo de Peybernes nos coloca líderes del pelotón de cola y da aire ante el doble duelo decisivo que llega: Logroñés y Cartagena

¿Se puede educar y vivir al margen del sistema? Sufrimos a diario el incesante y ruin bombardeo de los medios, empeñados en enfangar el ambiente con porquería barata y sálvames deluxes, en lugar de centrar el debate en nuestro verdadero talón de Aquiles: la educación, pilar básico sobre el que se sustenta cualquier sociedad que quiera progresar y crecer. Esta película habla de eso. Viggo Mortensen es un hombre que cree y lucha por un mundo mejor, de ahí que se devana los sesos a la hora de elegir cómo educar a sus seis hijos menores. Lo que tiene en la cabeza nada tiene que ver con las disyuntivas convencionales de cualquier padre/madre de este siglo: colegio público o privado, alemán o francés, natación o piano… El tipo va un pasito más allá y decide criar a sus vástagos en el bosque, alejado del sistema capitalista y de una sociedad de consumo que detesta y no pretende comprender. Los niños se entregan a una lectura ininterrumpida de libros y a un programa de entrenamientos que les permita sobrevivir en plena naturaleza. La utopía funciona hasta que la familia se ve obligada a abandonar su hábitat natural y regresar a la civilización. Es entonces cuando su mundo fantástico se desvanece, arrollado por una realidad mucho menos romántica e idealista.

El Real Zaragoza parece condenado a sufrir de lo lindo de aquí a final de temporada. Dulce condena que curtirá al hincha joven, ávido de emociones fuertes, y provocará más de un cortocircuito en el baipás de aquellos aficionados más longevos, quienes se resisten a acostumbrarse a nadar en aguas tan turbulentas. Decía dulce porque auguro un final feliz, visto lo visto. Este equipo tiene una virtud enorme: se siente extremadamente cómodo chapoteando entre pirañas, cosa inusual en el bañista corriente. La semana pasada, en Vallecas, ganaba dos a cero, dominando y jugando al fútbol como los ángeles. Mal asunto. A quien no está acostumbrado no lo metas en una tienda de perfumes, que se te deprime rápido. El Real Zaragoza necesita sentir el abismo acechando bajo sus pies. El lunes le tocó correr una panzada de kilómetros detrás del balón, muchas veces en balde. Le visitaba el Mirandés, un equipo joven plagado de jugadores cedidos y talentosos que, con el objetivo de la permanencia ya cumplido, salieron al escenario a mostrar sus encantos y a dejarse querer por sus clubes de origen. Los chavales consiguieron su objetivo prioritario. El otro, rascar algún punto de La Romareda, hubiese puesto la guinda a un pastel muy sabroso; pero los burgaleses sabían que semejante botín era misión casi imposible. En noches tan hostiles como la del lunes, llenas de cierzo, dudas y malas vibraciones, los nuestros no suelen defraudar.

2 comentarios en “Fuera de Foco. CAPTAIN FANTASTIC”

  1. Bueno Antonio, yo estoy entre los que tú calificas de «aficionados longevos a punto de cortocircuitar el baipás».
    Os he visto a todos debutar, crecer y hasta retiraros. Y me aferro a tu opinión de que esta condena es dulce porque tendrá un final feliz, pues tu punto de vista al haber estado en el meollo del vestuario tiene ese valor que calma a los que estamos fuera.
    Leeré tus artículos aquí con la ilusión añadida de saber que detrás está aquel chaval rubico de fino juego que tanto nos gustaba ver en La Romareda.
    Tu carrera como futbolista no cabe duda que ha sido un éxito.
    Escribir también requiere talento, que seguro que te sobra.
    Hasta pronto

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