Pablo Díaz Stalla

REAL ZARAGOZA 98-04. CAMPEÓN COPAS DEL REY 01, 04

DOS MENSAJES CON LOS QUE QUEDARSE

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Un prólogo irrespirable,  más propio de una película de suspense

Hacía mucho tiempo que el Real Zaragoza no llegaba a un partido en La Romareda en una situación tan delicada, con tanto ruido de sables alrededor. La protesta masiva de una afición que merece más y ya no puede más, una plantilla reducida por las salidas -que todavía triplican en número al único refuerzo-, el runrún de nuevas bajas, la visita de un gigante que -por si fuera poco- vivía sus mejores semanas de la temporada, y la pérdida de competitividad y de capacidad para generar ocasiones mostrada desde el soberbio triunfo ante el Eibar. Reconozco que, en la víspera de enfrentarnos al Real Valladolid, tenía muchas dudas sobre el resultado que seríamos capaces de conseguir. Este irrespirable prólogo parecía más el de una película de suspense que el de un encuentro de fútbol.

En Gijón, con el Sporting, me tocó vivir un episodio muy parecido

Sí tengo claro, por experiencia propia, que el jugador no es ajeno al sentir de la afición, incluso en los momentos más duros. Estando en el Sporting de Gijón -la temporada en la que sufrimos uno de los descensos más duros de la historia-, viví una protesta parecida, con las gradas semivacías al comienzo del encuentro. Es una situación extraña: no ves a la afición y la oyes gritando fuera del estadio. Lo único que deseas es que entre, aunque sea para protestar, buscando así recuperar algo de la normalidad perdida. No siempre -últimamente, casi nunca- sucede el cuento feliz que un futbolista imagina durante la semana: juegas bien, marcas, ganas y tu gente se divierte y marcha feliz a casa. Cuando pasa el tiempo y cuesta recordar la última vez que te diste una alegría -además del evidente deterioro con los actuales propietarios-, se genera una situación de hartazgo incontenible. Y existe la necesidad de expresarlo, como sucedió con rotundidad el sábado.

El equipo fue capaz de competir por encima de mis temores previos

El Real Zaragoza, pese a tantos factores adversos, firmó ante el Valladolid un partido mucho mejor de lo que mis temores previos me infundían. El equipo estuvo a la altura del desafío. Supo competir y demostró que quiere rebelarse ante la actual situación deportiva -la institucional poco la pueden arreglar…-, que comprende que la afición espera más de ellos y que tienen que dar ese paso adelante sobre el césped que se exige. Volvimos a ver al león de uñas largas de las 19 primeras jornadas: intenso en la presión, solidario, compacto y difícil de herir. Por desgracia, le sigue costando demasiado marcar un gol; aunque el sábado si generó alguna buena ocasión en los pies de Nano Mesa y, sobre todo, en aquella protagonizada por Borja Sainz. A ambos les faltó la pausa y claridad mental que se tiene cuando todo fluye y se vive una buena dinámica de resultados.

¿Qué nos deparará esta semana de tantas incógnitas por resolver?

La actualidad nos sigue atropellando ansiosamente esta semana de mensajes cruzados. El Consejo volvió a pronunciarse el viernes, en la víspera de la protesta convocada por el zaragocismo, anunciando una posible venta que nunca llega. El cambio de propiedad, y la supuesta inyección económica que traería aparejada, se convierte en el mejor plan de viabilidad para el club, una vez que la otra opción -el ascenso- se ha alejado demasiado a día de hoy. Otro mensaje lo envía la dirección deportiva: adelgazando la plantilla a la espera de incorporaciones, reconociendo implícitamente que la planificación no ha resultado como se esperaba. El equipo, ya lo hemos comentado, envió uno muy positivo y dijo presente en un momento más que delicado. Y el último -el principal- lo lanza la afición: de claro hartazgo, porque es demasiado el tiempo que la entidad lleva navegando en una cierta deriva deportiva, sin llegar a ningún puerto. A la espera de otras novedades, que sólo dependen de unos cuantos, yo me quedo con estos dos últimos mensajes: un equipo que quiere levantarse y una afición que siempre ha estado y estará apoyando a su Real Zaragoza.

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