ANDORRA 0 – 1 REAL ZARAGOZA. Con un pan (de hogaza) bajo el brazo

CON UN pan (de HOGAZA) BAJO EL BRAZO

Bebé descerraja un latigazo a la salida del portero, tras asistencia de Simeone, para quitarse la camiseta y celebrar un épico y accidentado triunfo en el minuto final. Mollejo y Bermejo se lesionan en la primera mitad. El León dice 33. A uno del noveno

🐾Javi Hernández (@SepiaHdez)

📷 Archivo Alfonso Reyes (@Futbolgrafo)

Un bebé es motivo de alegría, siempre se ha dicho, aunque venga de Vallecas y lo haya traído un AVE en lugar de una cigüeña. La cultura popular coincide también en que suele llegar con un pan bajo el brazo; pero el nuestro, Tiago Manuel Días Correia: nacido hace 32 veranos en Lisboa y fichado en 2010 por el Manchester United  como uno de los jóvenes con más proyección del fútbol europeo… Bebé, el nuestro, lo ha hecho con un pan que es una toda una hogaza y que ha servido para gritar victoria en el último minuto de un partido tan accidentado –Mollejo y Bermejo han caído lesionados en la primera parte- que ha rozado la épica. El león enseña los colmillos y dice 33.

Hay mucho futbolista concentrado en la acción del gol. Es cierto que Simeone ensaya una asistencia con la fuerza y la trayectoria justa; pero Bebé ataca el espacio con la determinación y la potencia de un bisonte, convierte su interminable espalda en un muro de lamentaciones para Alende, baja revoluciones nada más pisar el área y ganar posición de disparo, congela nuestras vidas unas décimas de segundo y no duda en encontrarle la rendija inferior derecha a Vidal. Camiseta fuera, baile y carnaval.

A la felicidad, aunque sea momentánea y no estemos seguros de cuánto puede durar, cuesta llegar. La primera mitad condensó el catálogo de desgracias que nos vienen azotando durante esta temporada: ocasiones falladas y lesiones sufridas. Cada vez que el fútbol podía golpearnos, nos castigaba mandíbula y pómulos -tobillo y cadera, en esta ocasión- hasta el punto de llegar al descanso casi contra las cuerdas. Pero este Real Zaragoza de Escribá, límitado por causas propias y ajenas, resiste e insiste. El fútbol y la vida terminan pagando, pes a que muchas veces parezca que ambos tienen cocodrilos en los bolsillos.

Bebé fue suplente y un aplicado Vada ocupó su lugar en banda izquierda. Mini punto para el Juego del Sepia, que no acertó en el lateral izquierdo ni en el acompañante de Francho, en cambio. Nieto y Zapater fueron los elegidos y su firmeza defensiva resultó clave para terminar ganando el choque sobre la bocina. También se acertó en el retorno desde el inicio de Fran Gámez, que atornilló su lateral y se proyectó con la precisión de sus mejores días.

Gámez pudo marcar al cuarto de hora, pero Giuliano -de soberbio control de zurda tras tenso pase de Mollejo– optó por cruzar un disparo, que se topó con el poste izquierdo del Andorra. Un pase paralelo a la línea de gol y Gámez hubiera canjeado en premio su generoso acompañamiento. El Real Zaragoza alternaba el repliegue en campo propio con audaces presiones durante la salida del balón del rival. Ahí Marc Aguado, de partido perfecto, emergía como el futbolista con todas las respuestas y el vértigo local por banda causaba las primeras agitaciones a nuestro muy desgastado sistema nervioso.

Mollejo cruzó el tobillo izquierdo ante un durísimo disparo de Marmol desde media distancia y pronto sintió que algo había saltado por los aires en su articulación. Intentó regresar tras ser atendido por los servicios médicos, pero en cuestión de segundos se sentó en el suelo de nuevo y pidió el cambio. En la celebración de la victoria se le vio con muletas y sin poder apoyar el pie… Todo indica que serán varias semanas las que tenga que estar apartado de los terrenos de juego.

Puche entró por él y el canterano pudo dejar malherido al Andorra al poco de ingresar en el terreno de juego. De nuevo tras un córner en contra, como ya había ocurrido en el disparo al poste de Simeone, el argentino volvió a comprometer a la defensa y al portero rival. El balón quedó sin dueño cerca de la frontal de los locales y con Vidal de excursión fuera del área, pero el canterano dio un paso corto de más para intentar asegurar el disparo a portería vacía, en lugar de alargar la zancada para ser atropellado por el guardameta y lograr una muy probable expulsión. Hay centésimas que pueden marcar una hora y media.

Bermejo, quizá por el exceso de completar los 90 minutos contra la Ponferradina en una temporada que obliga a llevarlo con más tacto, sintió un agudo dolor en la inserción de su cadera derecha durante un esfuerzo defensivo inmediatamente posterior y aguantó renqueante hasta el descanso, para no gastar una segunda ventana de cambios en la primera mitad. Fueron los peores momentos del Real Zaragoza, que se limitó a sobrevivir hasta alcanzar un intermedio que nunca llegaba -seis minutos de añadido-.

Bebé salió por Bermejo con el inicio de la segunda mitad y Vada pasó a banda derecha. El conjunto aragonés sorprendió al Andorra recuperando una decidida presión en campo contrario durante la salida de balón de su rival. Eder Sarabia se puso intervencionista y quemó sustituciones de dos en dos, porque notaba una avispa subiéndose por su barba… Escribá le puso argamasa a un mediocampo que podía agrietarse en los minutos finales y dio entrada a Alarcón por Vada, pasando un imperial Francho a la derecha. El partido se jugaba en la frontera y podía tomar cualquier dirección.

Puche, Bebé y Bakis probaron disparos de fogueo, mientras que Jacobo obligó a Cristian a estirarse para negar el triunfo de los andorranos en el 89. Cuando no se daba por malo el empate y se hacían cálculos mentales de cuántos partidos a cero llevábamos firmados esta temporada, el Real Zaragoza recuperó un último balón, conectó con Simeone y éste dio vuelo a Bebé para que llegara con toda una panadería bajo el brazo y declarara el estado de felicidad en la esquina contraria del estadio. De repente, la amenaza del descenso se ha alejado a seis puntos y estamos a solo uno del noveno. Ponga un bebé en su vida. No hace falta que sea literal pero, si lo es, escríbanos en nueve meses. Nos hará ilusión felicitarle.

ANDORRA: Vidal; Bundu (Germán Valera, 63), Petxarromán (Altimira, 75), Alende, Mármol, Pampín; Aguado, Hevel, Sergio Molina (Iván Gil, 56); Carlos Martínez (Bakis, 63) y Albanis (Jacobo Glez., 56).

REAL ZARAGOZA: Cristian Álvarez; Gámez, Francés, Jair, Nieto; Francho, Zapater (Grau, 86); Bermejo (Bebé, 46), Vada (Alarcón, 67); Mollejo (Puche, 31) y Simeone.

ÁRBITRO: Milla Alvendiz (Comité Andaluz). Amonestó a Bebé y al local Pampín.

GOLES: 0-1, min. 92: Bebé.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vigésimo sexta jornada de Liga, disputado en el Estadi Nacional. 2.200 espectadores.

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