Una lucha desigual. Hijos contra padres, dio la impresión. Si algo dejó patente el partido entre el Real Zaragoza y el Levante fue la notable diferencia física entre los futbolistas de ambos equipos. Algo que se mostraba una y otra vez en las jugadas a balón parado. Aquí, Giuliano Simeone (1,72) tuvo que verse las caras con Wesley (1,91), Iborra (1,90), Postigo (1,85) y Son (1,78).