SPORTING 1 – 0 RZARAGOZA. No me pises que llevo chanclas (J.24)

NO ME PISES QUE LLEVO CHANCLAS

El Real Zaragoza entró al partido como quien llega de la playa, recibió un gol de arranque y trató de sobrevivir -roja directa a Alarcón- con uno menos 85 minutos. Nieto también fue expulsado -segunda amarilla- en el 76... El VAR es un paparazzi

🐾Javi Hernández (@SepiaHdez)

📷Archivo Alfonso Reyes (@Futbolgrafo) y Daniel Marzo (@DMarzoFoto)

El Real Zaragoza hizo lo que no debía cuando pudo. Y lo que buenamente pudo el resto del partido. Casi todo. A los tres minutos de encuentro permitió lo que nunca debió ocurrir. Que el atormentado Sporting se adelantara de arranque. Un disparo desde la frontal de Queipo relajó toda la mar gruesa que azotó el paseo marítimo de Gijón durante estas últimas semanas. El cielo se despejó todavía más para los locales cuando Alarcón, tratando de zancadillear por detrás al propio Queipo un par de minutos más tarde, no encontró la pierna izquierda del último guaje y pisó accidentalmente su peroné derecho. Para el paparazzi VAR, chivato de fotos fijas que suelen contar medias verdades, la acción mereció avisar al árbitro y éste expulsó al chileno. Minuto 6: uno a cero en contra y 84 minutos -más añadidos- en inferioridad. En la frontera mejicana de El Paso comenzaba a vivirse una pesadilla.

Hablaremos del VAR todo lo mal que merece, porque ya vale de cargarse el juego que tanto ha marcado nuestras vidas desde niños. Y valoraremos el ejercicio de resistencia que sostuvo un muy reducido Real Zaragoza -con dos futbolistas menos incluso en el cuarto de hora final- durante todo el encuentro. Todo tendrá su espacio en los próximos párrafos. Pero el único gol lo recibes en igualdad numérica, en el tercer minuto de un partido al que llegabas sabiendo que tu rival estaba asediado por sus propios fantasmas… Si algo debías evitar era que se adelantaran rápido. Sólo eso. Y lo hicieron. El resto tuvo mucho de accidental y de elogiable, pero la azarosa roja de Alarcón nos tuvo que atropellar con empate a cero en el marcador.

Es cierto que la acción del único gol del encuentro tuvo más de mérito del rival que de demérito propio. La transición defensiva del Real Zaragoza fue correcta en cuanto a número: hasta seis futbolistas habían replegado cuando Diego Sánchez puso un centro tenso a la frontal del área. Ahí apareció Queipo, libre de toda atención, para disparar desde la medialuna como no se veía en Gijón desde la época de Lediakhov y superar la estirada de Cristian hacia su palo izquierdo.

Otro partido que tocaba remontar. Veníamos de hacerlo la jornada anterior, con más desventaja y con menos tiempo… Podíamos repetirlo, por más rabia que diera verse de nuevo por detrás en el marcador. O quizá no. Una aparente falta rutinaria de Alarcón en campo propio, que en directo pareció incluso riguroso amonestarla, nos terminó de cortar la digestión. Mano a la oreja y escalofrío general. Se rezaba porque su carrera hacia los banquillos implicara una amonestación a alguien del cuerpo técnico, pero se dirigió directo al monitor del VAR. ¿Qué podía ser? ¿No había sido una zancadilla la falta del andino? Ah, no. El fotograma cambiaba la percepción. Fue un pisotón por detrás, tan involuntario como poco defendible en este fútbol moderno de fiscales de foto fija. Roja para el chileno y aparente fundido a negro para lo que quedaba por delante.

Escribá reaccionó rápido y bien, como acostumbra, aunque es cierto que recurrió a las jerarquías y ahí Puche tenía el suelo menos firme que ninguno. Apenas cinco minutos más tarde, Jaume Grau entró por el canterano y Mollejo dejó la delantera para cubir la banda derecha en un 441. Quizá Grau pudo salir por Vada, proteger al apercibido y todavía no en plenitud argentino, pasando a Mollejo a la izquierda. Pero los galones son los galones. Entiéndase como un apunte sin ánimo ventajista, Vada vio su quinta amarilla en una falta intrascendente al inicio de la segunda mitad y también -igual que Jair, amonestado en el 94…- se perderá el próximo encuentro, contra la Ponferradina.

Llevamos ya media crónica y todavía no hemos comentado el once inicial del Real Zaragoza. El VAR nos atonta a todos. Vigaray terminó por no ser de la partida, pese a que la fisonomía de la convocatoria parecía animar a ello, y esta decisión técnica refuerza las dudas sobre su futuro más  o menos próximo en el conjunto aragonés. Quizá no salga en este mercado de invierno -veremos-, pero la estocada a sus esperanzas ha sido profunda. Por la otra banda, en una proyección poderosa de Nieto, casi marca Mollejo tras rematar un buen centro con el exterior de su bota. Cuellar le negó el gol con una parada de reflejos y llena de mérito, donde ni siquiera permitió un rechace suficiente para que Francho empatara a quemarropa.

La tecnología es cada vez más humana y los robots terminarán teniendo sentimientos. Esperaba haberme jubilado ya como cronista cuando eso ocurriera, pero quizá el futuro ya ha llegado. El VAR hizo la de los malos árbitros de toda la vida y pareció querer compensar el probable exceso de la roja directa a Alarcón. Llegando ya a la orilla del descanso, Campuzano marca el segundo tras una acción afortunada en la que le llega el rechace del disparo de un compañero en la pierna de Jair. El golpe parecía definitivo. Otra vez dos a cero abajo al acabar la primera mitad, pero con un jugador menos en esta ocasión… Demasiado.

Busquets Ferrer volvió a pedir calma y a llevarse el dedo al auricular. ¿Qué podía suceder ahora? Sí pareció que el delantero impedía el óptimo despeje de cabeza de Larra, pero daba cierta vergüenza ajena pensar que un gol podía anularse por tan poco. Se terminó haciendo por lo mismo. O menos. Mucho antes, cuando el Sporting sacaba el balón jugado al inicio de la acción y Mollejo presionaba  a los centrales, Insúa le derriba. No se sabe bien si pisándole o zancadilleándole. Dado que no hubo amonestación y de acuerdo a los precedentes, nos inclinaremos por lo segundo. Cuando el fútbol lo arbitraban señores con más tripa que pelo, esto ya se llamaba -prestado del toreo- el quite del perdón.

Simeone entró por Azón al descanso, cuando quizá el partido pedía que entrara por Vada para empezar jugando por izquierda y coincidir ambos un cuarto de hora en el terreno de juego. A los cinco minutos el VAR indultó por segunda vez al Real Zaragoza -después de condenarlo el partido casi completo con la roja a Alarcón– diciéndole al árbitro que no hacía falta que fuera a revisar una mano temeraria de Larra dentro del área, tan clara como poco influyente. Por suerte para los visitantes, el fútbol retrocedió una década y no se señaló penalti. Con 20 minutos por jugar y todavía vivos en el marcador, Escribá dio entrada a Manu Molina y a Zapater por Francho y Vada, para pasar a jugar un 432 con Mollejo y Simeone arriba.

Cuando algún cuervo -y no el del tequila- comenzaba a sobrevolar El Molinón, a Nieto le falló la frenada en los neumáticos y terminó pisando medio empeine de Rivera. Triple tirabuzón del afectado después, el árbitro recordó que se trataba de su infracción fetiche -ya expulsó a Simeone en Santander por lo mismo- y le enseñó al lateral la segunda amarilla. El Real Zaragoza jugaría con nueve los últimos quince minutos. Fuentes sustituyó a Mollejo, para evitar que él también viera la quinta y pasar a un 431 que tratara de evitar un segundo gol del Sporting y perder también el average. Cristian salvó el dos a cero al final del añadido y antes el orgulloso y esforzado león se las había arreglado para lanzar tres córners consecutivos con apenas nueve futbolistas… Francés casi conecta un cabezazo ganador -empatador- en uno de ellos. Se murió con las botas puestas, aunque se pisara demasiado con ellas y el partido lo empezáramos como quien llega de la playa: tarde y con chanclas.

SPORTING: Cuéllar, Guille Rosas, Insua, Izquierdoz, Jordi González (Valentín, 84), Diego Sánchez, Cristian Rivera (Varane, 84), Pedro Díaz, Aitor García (Carrillo, 74), Dani Queipo (Djuka, 74) y Víctor Campuzano (Cristo, 62).

REAL ZARAGOZA: Cristian Álvarez, Gaizka Larrazabal, Alejandro Francés, Jair Amador, Carlos Nieto, Tomás Alarcón, Francho Serrano (Alberto Zapater, 69), Miguel Puche (Jaume Grau, 12), Valentín Vada (Manu Molina, 69), Víctor Mollejo (Gabriel Fuentes, 80) e Iván Azón (Giuliano Simeone, 45)

ÁRBITRO: Busquets Ferrer (Comité Balear). Expulsó a Alarcón tras revisión del VAR (6); y a Nieto, por doble amarilla (17 y 76). Amonestó a Campuzano (33), Vada (56), Grau (57) y Jair (94).

GOLES: 1-0, min. 3: Queipo.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vigésimo cuarta jornada de Liga, disputado en El Molinón. 16.500 espectadores.

2 comentarios en “SPORTING 1 – 0 RZARAGOZA. No me pises que llevo chanclas (J.24)”

  1. Carlos Lorenzo Muñoz Urcola

    Hola Javi, viendo las imágenes entiendo que Insúa pisa deliberadamente a Mollejo, el movimiento que hace con la pierna es la de buscarlo ¿para provocar a Mollejo y buscar la tarjeta? . Y si el árbitro pita la falta, sin balón, debería haber sacado tarjeta amarilla, cuando menos, o roja por agresión. De todas formas, el equipo respondió y casi logró el empate…

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Carlos!
      A mí me cuesta ver el pisotón, la verdad. Pero si el árbitro lo señaló a instancias del VAR, tienes toda la razón en que no tiene ningún sentido que no amoneste a Insúa
      Lástima haber permitido que el rival marcara tan pronto, hubiéramos salido muy reforzados de este partido siendo capaces de puntuar…
      Abrazos

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