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LAS FINALES... SE JUEGAN
El Real Zaragoza recibe al Burgos tras dos sangrantes goleadas, ya sólo un puesto por encima del descenso, y se exige competir los 90 minutos para poder ganar. Escribá no duda de la salvación, enfría la titularidad de Sans y abre la de Luna
✍️ Javi Hernández (@SepiaHdez)
Daniel Marzo (@DMarzoFoto)
Hace ya demasiado tiempo, cuando ni la peor pesadilla nos anticipaba este presente -que es un regalo envenenado que nunca termina- y el Real Zaragoza asomaba con saludable regularidad en finales de distintas copas, convivíamos con uno de los axiomas felices del fútbol: las finales no se juegan, se ganan. Casi veinte años después de la última, Alberto Zapater -el único futbolista en el vestuario actual que levantó aquella Supercopa en Mestalla- ha reformulado el concepto, adaptándolo a estos tiempos de miseria y supervivencia: «Las finales no se anuncian, las finales se juegan».
Sólo si las juegas, puedes llegar a ganarlas. Las que levantan títulos y las más importantes: aquellas en las que tu vida deportiva está en juego. El Real Zaragoza, que hace apenas dos semanas temía por una recta final de la temporada en tierra de nadie, firmaría esta tranquilidad después de dos goleadas en contra que lo han situado delante del espejo de todas sus incertidumbres: sigue sin gol y ahora le marcan cada vez que le llegan al área… Escribá abundó en la idea del capitán, llegando incluso a anticiparla en la muy tensa rueda de prensa posterior a la derrota en Málaga. Vamos a dejar de decir que el próximo partido es una final, aunque lo sea, y vamos a empezar a jugarlos como tal; porque lo decimos y luego es el rival el único que parece que la está jugando.
El técnico valenciano arrancó la semana con una hora y media larga de reunión con la plantilla en el interior del vestuario de la Ciudad Deportiva y todos los ecos -públicos y privados- que han trascendido de la misma coinciden en lo positivo y necesario de esta charla grupal. «Deberían hacerlo en todas las empresas», señaló en la víspera de este choque un Escribá que enfrió la expectativa de una titularidad inminente de Pau Sans, abrió una rendija a la esperanza de la de Luna en el lateral derecho y mantuvo la duda razonable de por qué dibujo apostará sin dos delanteros natos -confiables- disponibles.
EL JUEGO DEL SEPIA
La prioridad principal, por encima de cualquier otra -y no hay pocas…-, es recuperar esa notable seguridad defensiva de hace apenas un par de partidos, que nos mostraba con 22 goles recibidos en 26 jornadas. Ahora llevamos 29 en 28. No se conoce caso de equipo que haya descendido encajando menos de un gol por encuentro. Por ahí pasa la suerte de nuestro futuro inmediato y habrá que ver qué soluciones se han trabajado estos días. La plantilla no da para protegerte con tres centrales -porque apenas cuenta con tres centrales de suficiente nivel- y Escribá también ha deslizado que, mientras Azón no se recupere -«le quedan aún un par de semanas»- y no se fiche un delantero en paro -«está difícil»-, no es sencillo sostener su preferido 442.
Puche podría regresar al once para recuperar esa fisonomía habitual, tras la porosidad sufrida en Málaga cambiando a a un 4231 con Vada de mediapunta. Resulta difícil imaginar que el argentino y Bermejo coincidan en la próxima alineación, después de lo visto y oído en La Rosaleda; mientras que Francho, Bebé, Simeone y el regreso de Zapater se dan por seguros. Escribá ha anunciado cambios, descartando que ninguno señale a nadie. La mitad o más pueden concentrarse en defensa –Gámez o Luna, Francés y hasta Fuentes-, pero lo que va a definir su nueva propuesta será los que se produzcan más adelante.
La opción que intuye el Juego del Sepia sería compatible con el alternativo 4231, pasando a Puche a banda derecha y situando a Bermejo en el enganche. Quizá por ahí terminen yendo los tiros. Aunque si se nos pidiera la opinión, aconsejaríamos reforzar el pasillo interior con un tercer centrocampista central y atacar con Bermejo por un lado, Bebé por el otro y Simeone en punta. Puede ser una reforma demasiado integral para una semana de apenas tres días y medio de entrenamiento… Ojalá no tenga que acometerse con mayor urgencia todavía en el futuro y ojalá Pau Sans vuelva a causar la misma gran impresión de su estreno, pese a que parece que no va a ser titular todavía. El Burgos, segunda mejor defensa de la categoría y tercer mejor visitante, llega sin dos baluartes en su retaguardia -Elguezábal y Serra- y sin el delantero Castel. De sus 16 goles encajados, este Real Zaragoza de pitones afeitados le ha marcado dos… Y ahora disparamos con el cañón de mirada telescópica de Bebé. El Racing ha ganado al Andorra y nos deja en primera línea de mar… de lava. Hoy debe arrancar la salvación. La casa de uno, pese a sumar apenas 18 puntos de 39 posibles hasta ahora, debería ser el refugio donde curarse de las hemorragias. No hay mejor lugar para comenzar a jugar -y a ganar- finales.
