El 'Señor X' y la difícil vida del salmón

El Real Zaragoza enlaza su sexto empate, no pierde desde agosto y necesita un nuevo triunfo que no llega. Incapaz de golpear primero en diez jornadas, Narváez igualó antes del descanso

✍️ Javier Hernández (@SepiaHdez)

📷 Archivo Alfonso Reyes (@Futbolgrafo)

El Real Zaragoza se ha convertido en el equipo que más empata en una de las ligas profesionales europeas en la que más se empata. Las quinielas van a plantearse no incluir sus partidos en el boleto y las casas de apuestas aceptarán pagos sólo por victoria o derrota. Ojalá todo quedara ahí. La CIA podría revisar documentos clasificados estos días y empezar a investigar si JIM y su equipo son el ‘Señor X‘ que se esconde detrás de alguno de sus casos por aclarar… ¿Será capaz el conjunto aragonés de ganar de nuevo más pronto que tarde y sacarse esta tela de araña de encima? Más vale, porque de las obsesiones cuesta más salir cada día que pasa y porque no es agradable tener a un servicio de inteligencia espiándote detrás de los matorrales.

En cualquier otro contexto -habiendo vencido un par de partidos en las últimas seis jornadas: los del Fuenla y el Sanse debieron ganarse, por ejemplo-, el empate ayer se habría dado por bueno. Porque lo fue: siempre es positivo sumar fuera de casa y, aún más, cuando el rival se ha mostrado superior. No se trató de un partido redondo del Málaga, que se debilitó con los cambios finales de su entrenador, pero tuvo el filo que se preveía por banda derecha y evidenció mejor orden y más fuelle en su mediocampo. El Real Zaragoza pudo hacer una de las dos cosas que ningún visitante había conseguido en La Rosaleda esta temporada: lo hizo Narváez, con un disparo improbable justo antes del descanso. Ganar lo tendrá que hacer otro. El Señor X parece que sólo sabe empatar -seis en apnea-; pero todavía es más que eso, aunque apenas vaya a valorarse: lleva desde agosto -casi dos meses- sin perder.

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Sin que sirva de precedente -aunque no es el primero ni el segundo en este ejercicio-, cantamos bingo cuando salió el cartón con la alineación de JIM. Podía olfatearse alguna variante más, pero fueron las dos que se daban por seguras: Francés por Lluis y Giménez por el lesionado Mesa. Tampoco se varió el sistema, para infortunio de Zapater y Vada, que sufrieron para hacer pie. José Alberto, técnico asturiano del Málaga, sí fue más intervencionista y resolvió la baja por sanción de Paulino dando entrada al delantero del filial Roberto, pasando a Brandon -habitual referencia arriba- a banda izquierda y cambiando al zurdo Kevin a la derecha.

El plan de los locales estaba bien estudiado: situar a sus principales amenazas ofensivas sobre los laterales del Real Zaragoza, de menor garantía defensiva que los centrales. Y sin balón, cuando Cristian se disponía a salir jugando desde atrás, presión alta y marca individual al triángulo Francés-Eguaras-Jair, aprovechando que Francho no estaba disponible y no había un cuarto hombre fiable en la zona para iniciar la acción. La solución estaba en buscar en largo a Giménez y cuando se hizo, tras diez minutos de cierto agobio, pudo respirar e instalarse ampliamente en campo rival.

Giménez, quien volvió a cuajar un partido notable -aunque los elogios los aglutinará Narváez y se le seguirá afeando que no ha marcado un gol en diez jornadas-, le ganó esas primeras acciones a Juande y a un soberbio Peybernes para que el Real Zaragoza viviese sus mejores momentos de la primera mitad. Quizá una violenta volea de zurda de Bermejo, cerrando un córner ensayado que se estaba alargando demasiado, queda como el principal recuerdo; pero fue un cuarto de hora donde el equipo se pareció a lo que viene siendo: recuperación en campo contrario tras pérdida y una sucesión de oleadas ofensivas. Con el escaso rédito que nos viene definiendo, eso sí.

Mientras el Málaga no salía de esa trampa, el 4141 de JIM, con Zapater tratando de ahogar al mediocentro Ramón parecía funcionar. El problema se intuía a la espalda de ese rato feliz. Cuando se volviese a jugar en campo propio, Chavarría podía pasar muy mala noche con la doble amenaza del escurridizo Kevin y del profundo Víctor Gómez, a quien Narváez apenas persiguió en alguna ocasión. Ahí, en la izquierda de un doble pivoTe en un 4231 -más que en su pertinaz marca al cerebro rival-, hacía falta la presencia de Zapater. Se supo luego y se sabía antes.

Chavarría decidió mal tratando de anticipar y robar el balón que Kevin esperaba de espaldas, cuando apenas era necesario contemporizar detrás suyo. Quedó superado al fallar su idea, Kevín habilitó en profundidad a Gómez ante la tenue resistencia de Narváez y Brandon anticipó a Gámez para rematar de tacón en el primer palo de Cristian. Décima jornada y décima ocasión en la que el Real Zaragoza no logra golpear primero.

Como una misma historia que nunca termina, volvía a tocar convivir y enfrentarse a un marcador en contra. Todo cansa y el león, que se manejó bien remontando cual salmón en partidos anteriores, tuvo una digestión muy pesada del gol de Brandón. Pareció tambalearse por momentos. El trasero de Cristian también tiene poderes y fue la última resistencia ante un disparo a bocajarro de Genaro, que pudo ser el 2-0 y suponer el jaque mate aún en la primera mitad.

Cuando peor parecía estar el equipo -en el partido y quizá en la temporada-, cuando más improbable parecía que, con ese ángulo sin apenas grados, llegará el gol de quien casi nunca marca donde todavía no se había marcado… Narváez disparó raso y el balón atravesó una rendija entre las piernas de Dani Martín. Gol, grito de desahogo, gesto de incredulidad, suspiro y descanso. A ninguno de los dos técnicos pareció gustarle lo vivido en la primera mitad y ambos realizaron una doble sustitución antes de que arrancara la segunda. José Alberto retiró a los dos amonestados, Jiménez y Genaro, por sus pares Cufré y Escassi; mientras que JIM retiró a Bermejo y a un decepcionante Vada -también amonestado- por la profundidad de Borja Sainz y el poso de Adrián.

Nada mejoró en la reanudación, aunque Sainz sí aportaba una ligera amenaza al espacio que hubiéramos necesitado en varios contragolpes imperfectos de la primera mitad. Adrián necesitaba -como le ocurría a Vada– ser el vértice ofensivo de un triángulo, empeñado en no rotar sobre sí mismo, pese a la ausencia por lesión de Francho. Sin el joven canterano, Eguaras y Zapater se necesitan cerca, pero JIM se resiste al ajuste. El Málaga comenzó a castigar el solar que se declaraba en nuestro mediocampo, al no poder Zapater sostener más de una hora el ida y vuelta algo suicida que se le había encomendado; y su banda derecha abusó de la soledad de Chavarría -con Narváez dimitido de sus responsabilidades defensivas- para dedicarle un rato de pesadilla con la sociedad ilimitada que fundaron Kevin y Gómez. Casi siempre Jair, ayer el mejor, sofocó cualquier conato de incendio.

José Alberto se vio ganador y quiso hacer demasiado. A falta de media hora hizo otro doble cambio: Gassama por Roberto -una pantera entró por un niño- y le perdonó la vida a su rival sentando a Kevin por un transparente Jairo. Antes de que JIM hiciera su segundo movimiento, agotó cambios y Antoñín ingresó por el temido Ramón, quedándose desprotegido ante cualquier lesión… Peybernes estuvo a punto de lastimarse la rodilla y generar un fenomenal problema. James entró por un exhausto Zapater, a falta de un cuarto de hora; y en el minuto 80, la entrada de Petrovic -por Giménez, cuando Narváez parecía más merecedor- nos ordenó como no estuvimos en todo el partido. El Real Zaragoza pasó a ser el imprevisto dueño del final del encuentro. El serbio -quien vio una amarilla obligada tras una pérdida de Gámez– mostró una mejor condición física y abrochó el doble pivote con Eguaras, pasando James a la izquierda y situando a Adrián en la mediapunta. Enseguida -bastante tarde de nuevo, en realidad- Azón sustituyó a Narváez, ya sin tiempo y con un descuento tímido.

El Real Zaragoza de JIM sigue dándole alpiste a los impacientes y a quienes exigen al equipo más de lo que se exigen a sí mismos; seguramente muchos de ellos coincidían en verano diciendo que ésta era la peor plantilla en estos nueve años en Segunda y ahora se lamentan porque el playoff queda a siete puntos… No pidamos coherencia donde reina la miopía y tampoco nos obsesionemos con el final del camino antes de transitarlo: se puede optar al playoff si se cree y respeta el proceso. Ahora mismo no somos ese equipo y no siéndolo, llevamos siete jornadas seguidas sin perder y ninguno de los diez rivales enfrentados hasta la fecha ha demostrado ser superior, pese a que muchos han marcado primero y nos han obligado a sufrir la difícil vida del salmón. Quien empata no pierde y quien no pierde, no está lejos de ganar. Aunque convenga hacerlo pronto, para decirle a la CIA que salga de detrás del matorral: que el Señor X ya no somos nosotros.

MÁLAGA: Dani Martín, Gómez, Juande, Peybernes, Jiménez (Cufré, 45´), Genaro (Escassi, 45´), Ramón (Antoñín, 73´), Kevin (Sekou 63´), Brandon, Jozabed y Roberto (Jairo, 63´).

REAL ZARAGOZA: Cristian, Gámez, Francés, Jair, Chavarria, Eguaras, Zapater (James, 76´), Vada (Adrián, 45´), Bermejo (Sainz, 45´), Narváez (Azón, 86´) y Giménez. (Petrovic, 80´).

ÁRBITRO: González Esteban (comité vasco). Amonestó a Genaro (min. 21), a Javi Jiménez (min. 24) y a Jairo (min. 69) por parte del Málaga; y a Vada (min. 37), a Narváez (min. 57), a Borja Sainz (min. 82) y a Petrovic (min. 87) por parte del Real Zaragoza.

GOLES: 1-0; Brandon (min. 28), 1-1; Narváez (min. 44).

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la décima jornada de Liga, disputada en La Rosaleda.

6 comentarios en “Jornada 10. MÁLAGA 1- REAL ZARAGOZA 1. El ‘Señor X’ y la difícil vida del salmón”

    1. Javier Hernández Aguirán

      Hola, Javier!
      A Adrián hay que meterlo en dinámica, porque no podemos permitirnos que una ficha como la suya apenas pague unos minutos. Y hay que darle un contexto de juego: necesita el 4231 para ser trascendente, como Vada, y a JIM le cuesta variar el 4141…
      Abrazos

  1. Hola a todos,
    Acabo de ver el partido leyendo tu crónica porque no lo vi en televisión. ¿No os parece que los cinco cambios están acabando de cargarse el futbol?.
    Abrazos a todos los resistentes.

    1. Javier Hernández Aguirán

      Gracias, Luis! Por el ánimo a la resistencia y el elogio a la crónica.
      A mi me gustan los cinco cambios en tres ventanas. Te permite ser más intervencionista y premia a los entrenadores que mejor gestionan un partido y una plantilla a lo largo de la temporada.
      JIM es más fuerte en lo segundo que en lo primero, pero es un tipo listo y sabrá sacarle rendimiento pese a que cuesta entender alguno de sus cambios.
      En alguna vida posterior (en ésta ya no sé si llego), me gustaría ser entrenador en un fútbol con cinco permutas
      Abrazo grande

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