Una discusión esperanzadora

El Real Zaragoza se rebela en casa de uno de los gigantes de la categoría y roza, con dos balones al poste, volver de Zorrilla con un resultado positivo

✍️Javier Hernández (@SepiaHdez)

📷 Archivo Alfonso Reyes (@Futbolgrafo)

El marcador final puede que resuma la distancia que existe entre ambas plantillas -y hasta que se quede algo corto-, pero no refleja la realidad del encuentro… y ojalá no contamine el relato de quienes deban explicarlo. El Real Zaragoza, muy mejorado con la pelota respecto al pálido estreno contra el Ibiza -aunque insistiendo con un sistema que anima a que se nos encuentren espacios por dentro y fomenta un ida y vuelta perjudicial para el apuro físico del equipo-, acumuló ocasiones y méritos para puntuar en casa de unos de los gigantes de la categoría. Se sumó un punto menos que en la primera jornada, es cierto, pero varios nos fuimos a dormir con el alma bastante más esperanzada: estamos para discutirle los partidos incluso a los rivales más poderosos.

Un zurdazo descomunal del central Javi Sánchez -desde más de 25 metros- y un fallo ‘juliosalinesco’ de Azón, en el área pequeña y a puerta vacía, fueron dos estruendos inesperados durante la primera mitad, donde se cocinó buena parte de la suerte del encuentro y que, lamentablemente, explotaron en contra de la misma trinchera. La nuestra. Toni Villa, acaso el futbolista local mejor intencionado, abrochó el resultado final, cuando el segundo acto se adentraba en su añadido, culminando una recuperación tras pérdida de Petrovic, a quien el exceso de óxido le sigue anaranjando en los pocos minutos que disputa.

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Se esperaba a Borja Sainz en el once titular. Al menos, lo esperábamos en la previa de leonsepia.com. El deficiente encuentro de Bermejo la jornada pasada y la intuición de que la propuesta del Valladolid -dejando la banda sólo para los carrileros y jugando con apenas un mediocentro- abriría espacios para ser castigados con bandas rápidas y profundas nos llevaba a creer en ello. Pero no fue así. JIM repitió el 4141 y la misma alineación que contra el Ibiza -con la sabida ausencia de Cristian- y el Real Zaragoza pareció mucho más que en el debut, casi desde el inicio.

Fran Gámez, emulando un gol que se hizo viral cuando jugaba en el Saguntino, estuvo a punto de sorprender a Roberto desde el centro del campo. El balón superó la portería por tan poco que llegó a rozar la parte superior de la red. Pudo ser el gol de la jornada -además de, quién sabe, el capítulo inicial de otra historia- y se quedó en una imagen segura para los resúmenes televisivos; pero sirva como metáfora de un Zaragoza desacomplejado y que siempre se creyó con opciones pese a la musculatura del adversario.

La primera parte bien pudo estar patrocinada por un anticoagulante. Al poco negociable 4141 de JIM, Pacheta le opuso un 352, que pasaba a ser un excesivo 3142 en fase ofensiva… y en la primera presión defensiva a la salida de balón aragonesa. El buen pie de Ratón dio un oxígeno vital para no ahogarse en esas esquinas del tablero, porque sus dos delanteros tapaban a nuestros dos centrales, Plano dificultaba los primeros giros sobre el eje  propio de Eguaras y sus carrileros iban arriba a tapar a nuestros laterales. Sólo alguna desesperante pérdida de James -a quien el partido atropelló en casi todo momento: fue sustituido al descanso- estuvo a punto de adelantar al Valladolid. Jair, impecable -pese a estar marcado por una amarilla muy rigurosa desde el inicio-, le madrugó la ocasión a Weissman.  

Cuando el Real Zaragoza parecía acomodarse a la propuesta del Valladolid y comenzaba a encontarle las rendijas interiores por las que amenazar con contras bien cosidas por Eguaras y Francho, el central Javi Sánchez recibió en la línea divisoria un balón robado por Roque Mesa a James, avanzó sin oposición una veintena de metros y descerrajó un disparo de zurda que bien pudo llevar la firma de un ex compañero de su presidente. Faltó una toma televisiva desde detrás de la portería pero, según todas las demás, ni dos Cristian hubieran evitado el tanto.

Francés, impasable una tarde más, redujo a cenizas a Gassama y, todavía con 0-0, disparó a quemarropa dentro del área, tras ganarle James una disputa aérea a Olaza -sí, han leído bien-; pero Roberto, tan inseguro por arriba como cuando estuvo por aquí, sí supo hacerse grande en esa acción terrestre y rechazó el disparo del canterano. El gol de Sánchez no desarmó al Real Zaragoza, al contrario: espoleó sus mejores minutos, que llegaron a su apogeo después de la pausa por hidratación. Ahí nos sacudieron dos ocasiones consecutivas de Azón que debieron variarle, sí o sí, el signo al resultado.

No hay comparación entre ambas. La segunda se puede fallar -pese al buen pase interior de James, que lo deja mano a mano ante Roberto, en el área-, porque el balón se terminó quedando algún centímetro atrás, Janko -recién salido por la lesión temprana de Luis Pérez- se opuso puntual y se sabe que la zurda del canterano aún no es sedosa en el golpeo. Quizá consciente de ello, y por evitarla, Azón le cruzó el empeine derecho a una asistencia de cabeza de Francho, quien rompió al espacio dentro del área y Eguaras lo encontró con una vaselina que fue una joya. Rematar de zurda -en realidad, bastaba con poner el interior y hacer un pase a la red- aseguraba encontrar puerta, pero podía meter en la ecuación al portero… Mejor evitar riesgos y ponerle el interior del pie derecho al ‘alley oop’ servido por Serrano; pero el tobillo se le cerró demasiado y el balón, en lugar de ganar recto el fondo de la portería, se torció hasta chocar con el poste. El periodismo del que siempre he querido desmarcarme hubiera titulado en portada: ¡Penazón! La pena fue grande.

Con algún sobresalto alterno más -disparo de Plano y remate de cabeza de Francho– se llegó al descanso y ambos técnicos se pusieron quirúrgicos. Especialmente, Pacheta. JIM quizá acertó con los nombres –Giménez por Azón y Sáinz por James-, pero el partido pedía situar a Borja por izquierda, para castigar la espalda de Janko y centrar a Narváez: Olaza es mucho mejor defensor y Bermejo no está -a día de hoy- para guiar el ataque zaragocista. Decíamos que especialmente Pacheta… Retiró al punta Gassama y dio entrada al pivote defensivo San Emeterio. El Real Zaragoza llegó al descanso siendo superior a su rival y el técnico local lo supo reconocer con este movimiento. No es poco, aunque no pueda canjearse por puntos y el materialismo lo invada todo, incluso con 40 jornadas por delante.

El cambio táctico le sentó mejor al Valladolid, porque consiguió bajarle las pulsaciones al partido y que pasen menos cosas siempre favorece a quien va por delante en el marcador. San Emeterio les ayudó a impermeabilizar el mediocampo sin balón y liberó de tensión defensiva, permitiéndoles influir más en ataque, a Villa, a Plano y a Mesa. Por el contrario, Bermejo no logró trascender por dentro, como interior derecho; mientras Francho es menos Francho como interior izquierdo que como derecho y a Eguaras, notable alto en la creación, se le volvió a vaciar su limitado tanque en los veinte minutos finales.

Adrián pasó de puntillas tras entrar por un enfadado -con muy poco motivo- Bermejo; a Borja Sainz le negó casi todas Olaza; Álvaro Giménez tuvo un áspero estreno y combinó batallas menores ganadas y perdidas con los expertos centrales del Valladolid; y Narváez, a quien habrá que potenciar en un sistema de dos delanteros si se termina quedando, las quiso casi todas y astilló el poste izquierdo de Roberto, en una falta que pretendió entrar por el mismo medio metro cuadrado que el zurdazo de Javi Sánchez de una hora antes. Faltó nada y menos.

Zapater volvió a no disputar ni un minuto, aunque en esta ocasión calentó, y el paupérrimo momento de forma de Petrovic hace que su ausencia se sienta aún más. Nieto, a quien también se presumía de inicio, sigue sin estrenarse y Lluis López debutó en los minutos finales, para proteger a Jair de una posible doble amarilla, y terminó siendo él el amonestado por una acción que quizá no fue ni falta. Duele verse con sólo un punto tras dos jornadas, pero el desempeño de ayer, con sus imperfecciones, golpeando dos veces los postes de Roberto, obligando a Pacheta a protegerse tras el descanso y aguantándole la discusión 90 minutos a uno de los gigantes de la categoría, en su casa, es para valorarlo y estar esperanzado. Quizá haya que rearmarse en un 442, con Narváez arriba, Francho y Eguaras al mando, Borja por derecha y doble lateral en izquierda. Veremos cómo se cierra el mercado y termina el mes: ojalá con un trunfo ante el Cartagena, que haga justicia en diferido con lo merecido en Valladolid y sofoque los primeros nervios poco constructivos de quienes habitan en las esquinas del camino y viven de agitarlos.

Real Valladolid: Roberto Jiménez; Luis Pérez (Janko 30) Joaquín, Kiko Olivas, Javi Sánchez (El Yamiq, 64), Olaza; Roque Mesa (Aguado, 85), Toni Villa, Óscar Plano (Alcaraz, 85); Weissman y Sekou Gassama (San Emeterio, 46).

Real Zaragoza: Ratón; Gámez, Francés, Jair (Lluís López, 82), Chavarría; Eguaras (Petrovic, 80), Francho, Igbekeme (Sainz, 46); Bermejo (Adrián Glez., 66), Narváez; y Azón (Álvaro Giménez, 46).

Árbitro: Prieto Iglesias (Comité Navarro). Amonestó a Jair (8), Javi Sánchez (18), Olaza (80), Chavarría (85), Lluís López (88), Narváez (93) y Roberto Jiménez (93).

Goles: 1-0, min. 16: Javi Sánchez. 2-0, min.90: Toni Villa.

Incidencias: Partido correspondiente a la segunda jornada de Liga, disputado en el Nuevo Zorrilla ante más de 10.000 espectadores.

6 comentarios en “Jornada 2. REAL VALLADOLID 2- REAL ZARAGOZA 0. Una discusión esperanzadora”

  1. Luis Pasamón Delgado

    Buenos días. Esperemos que la clave sea la que Eguaras dijo al final y sea por falta de físico en los minutos finales … creo que se ganaría mucho aguantando más el balón y no perdiéndolo tan rapido. De momento quiero creerte en tu optimismo pero la balanza tiende más a lo contrario . Esperemos tu próxima crónica sea la de la primera victoria .
    Saludos

    1. Javier Hernández Aguirán

      Buenos días,Luis!
      Es un optimismo controlado y cauteloso, en todo caso. Creo que hay varios ajustes por hacer (pasar a un doble pivote, jugar con Narváez al lado del nueve…), pero me parece que ayer dimos un paso adelante sensible respecto al empate contra el Ibiza.
      Ojalá ganamos al Cartagena y todo se vaya incomodando, la paciencia del poco responsable entorno especialmente.
      Abrazo grande

  2. Francisco Ruiz Espinosa

    Una crónica muy acertadamente. Coincido en todas las valoraciones. Creo que es clave que Narváez deje la banda y se coloque en el centro del ataque, y cerrar la plantilla al menos con un delantero más, diferente a los que hay.

    1. Javier Hernández Aguirán

      Gracias, Jorge!
      Siempre me ha parecido -cuando estuve dentro de la maquinaria- que el periodismo escrito priorizaba en exceso la rapidez en la entrega del texto. Poco importaba lo que escribieses si terminabas deprisa, a poder ser cinco minutos después de que acabe el partido. Y eso se puede hacer si… la segunda parte la intuyes pero no la ves; y si entre buscar una explicación y tirar de lugares comunes, haces lo segundo.
      Aquí, sin la presión del reloj, ni siquiera del de la hora de inicio de la imprenta, compartimos un primer análisis de voz en Twitch, para quienes desean reflexiones al primer toque, y le dedicamos el tiempo que una crónica necesita -privándonosla del sueño propio muchas veces- para que alcance su punto de cocción óptimo y, en la medida de lo posible, honrar un género devastado por llevar las prisas al extremo.
      Disculpa el ladrillo sobre mi gremio…
      Abrazo grande

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