Pablo Díaz Stalla

REAL ZARAGOZA 98-04. CAMPEÓN Copas DEL REY 01 y 04

carta al denostado empate

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Apreciado empate: perdónanos y cada vez que veas que… 

… no vamos a poder ganar un partido, vuelve con nosotros. Es cierto que nos llegamos a cansar el uno del otro y que hasta se te llegaron a buscar las huellas en la escena de algún crimen. ¿Quién no recuerda a algún pensador alertando de que sólo con empates se desciende…? Es cierto, con un pleno de 42 te terminas resbalando por el sumidero, pero no lo es menos que un empate tiene varias aristas positivas: no dejas de sumar, aunque sea un punto; evitas perder y que el rival se quede con todo el botín, y vas acumulando certezas para ir creciendo en juego y confianza. Conforme avanzó la racha de nueve consecutivos, le fuimos dando menos valor a la equis, como si la regalaran o fuese el mínimo que había asegurado sólo con saltar al terreno de juego… Ahora que hemos vuelto a perder por primera vez tras casi tres meses, como nos ocurre con todo en la vida, echamos de menos lo que creímos eterno y no supimos apreciar lo suficiente mientras lo tuvimos. Por supuesto, a mí también se me hizo larga aquella espiral que pareció interminable y me da toda la impresión de que a la plantilla también -sólo hay que recordar cómo fue la celebración en Burgos-, pero creo que todos hubiéramos dado como bueno el empate conforme avanzaba la segunda mitad y el Leganés se arreglaba para ir estrangulando nuestros argumentos. Ni hablar después del misil de Gaku: ahí un empate ya hubiera sido el Anillo único de Sauron.

Nieto golpeó mal, pero decidió bien: el pase era ahí atrás, al portero.

Partido plano, espeso y de poca calidad. De los muchos de esta categoría, que se deciden por un detalle, a favor o en contra. Y aquí hubo un pequeño error que nos dejó muy marcados. Cuando hablo de ‘pequeño error’ no es que el corporativismo y la empatía me animen a proteger a Nieto -a quien se le suelen afear más los errores que valorar los aciertos-, lo digo con conocimiento de causa directo. Durante buena parte de mi carrera profesional, el lateral izquierdo fue mi posición y sólo puedo decir que la decisión táctica fue la adecuada: conducción hacia tu portería, con espacio suficiente para dar un pase a tu portero y que él decida si despejar o jugar con otro compañero. El pequeño error estuvo en la ejecución, porque el golpeo da lugar a una cesión que no rueda lo suficiente y se convierte en un pase comprometido. Ahí ya suben a escena los caprichos del destino y éstos quisieron que el rechace de Cristian golpeara al delantero y el balón, que podía haber salido hacia cualquier lado, entrara en nuestra portería. No caigamos en la tentación de matar a quien yerra. Nadie lo pasa peor, en ese momento y durante los días siguientes, que el propio futbolista. Esto también lo digo por experiencia.

La lluvia pudo condicionar los planes de JIM

JIM nos sorprendió con alguna decisión poco esperada en la alineación y el partido se presentó bajo una lluvia imponente, que se precipitó desde primera hora de la tarde y regó el juego durante los 90 minutos. ¿Estuvieron ambos conceptos relacionados? Lo desconozco, pero es muy probable. Todos sabemos que los aguaceros obligan a un mayor desgaste muscular y articular, y este factor puntual suele obligar a maniobrar en una doble dirección: apostar por jugadores de un perfil más físico y reservar para la segunda parte a quienes acaban de salir de lesiones, para protegerles de una eventual recaída. Y es cierto: el tiempo es igual para todos, aunque a veces el dios Eolo -de quien se sospecha que está empadronado en la capital aragonesa- te hace un quiebro y, tras azotarte en contra durante toda la primera mitad, vuelves del descanso creyendo que va a favorecerte y compruebas que ha desaparecido… No fue el caso el otro día, pero me ha tocado vivirlo más de una vez.

¡13 jornadas sin perder! Deberíamos salir al balcón y aplaudir

Lo más importante tras una derrota, y aún más después de trece jornadas sin quedar con ella, pasa por cómo seas capaz de aceptarla. Es cierto que el encuentro no nos dejó las mejores sensaciones, pero este Real Zaragoza se ha ganado un crédito de equipo competitivo y capaz -al menos dentro de casi cada partido- de levantarse de uno o varios golpes en contra. Casi tres meses invictos se escribe en segundos y es tremendamente complicado de conseguir… No hay que anestesiarse con eso, pero sí merecería salir una tarde al balcón y aplaudir a modo de reconocimiento. El logro debe servir para cimentar nuestra confianza en el grupo y permitirle preparar con tranquilidad y optimismo -los buenos alimentos se dan por descontado en estas décadas de profesionalismo- el próximo encuentro. Será en el norte y lo volveremos a comentar desde el fondo de esta tribuna.

1 comentario en “CARTA AL DENOSTADO EMPATE”

  1. Bienvenido, Pablo, a este sitio y a tu casa.
    Fueron seis temporadas donde viviste lo que es el RZ, incluyendo un descenso que no ocurría desde hacía casi treinta años.
    Quien pensaría en aquel 2002 que ese tropiezo puntual hoy iba a ser marca de la casa, consecuencia de un cambio en la propiedad en 2006 propiciado por la ley de las sad que sustrajo la propiedad a sus legítimos poseedores, sus aficionados. Así está ahora el fútbol, en manos privadas y donde mandan las tv.
    Me encantó tu entrevista con Javier y Alfonso. Con revelaciones que nos gustan a los aficionados más veteranos porque las hemos compartido temporalmente y porque nos hacen comprender mejor el entorno en el que se produjeron.
    Me quedo con tu expectativa positiva.

    Tus crónicas desde esa Tribuna de Fondo NORTE, desde lo mejor del norte, vienen a poner siempre el dedo en la llaga, el matiz en lo mollar, como en esta última: valorando una derrota pero después de tres meses y… poniendo justicia sobre una cesión que, en efecto, salió corta pero que no invalida la intención ni al jugador. A partir de ella surgió el azar, en este caso negativo, como en cualquier acción de la vida. Y los intransigentes.
    Manta, infusiones, sofá y calor de hogar en estos primeros días de invierno para recuperar a la persona. Pero las mejores medicinas para Nieto son unos buenos entrenamientos y, sobre todo, una titularidad en Lezama que yo deseo.

    Las seguiremos leyendo con interés.
    Gracias por participar.

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