REAL ZARAGOZA 4 – 1 RACING. Lo que el viento se llevó

LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ

El Real Zaragoza, impulsado por el cierzo y por una roja alertada por el VAR, da un portazo definitivo a cualquier peligro y tritura a un Racing que jugó 70 minutos con dos menos. Doblete de Simeone, Azón volvió a marcar. La Romareda hizo la ola

🐾 Javi Hernández (@SepiaHdez)

📷 Alfonso Reyes (@Futbolgrafo) y Daniel Marzo (@DMarzoFoto)

Quién nos iba a decir que ibamos a llegar al final de la temporada torciendo el gesto porque sólo quedan por delante seis jornadas y 18 puntos en juego… El Real Zaragoza vive su momento más feliz del curso y, cuando eso ocurre, los partidos se te resuelven solos. Un pisotón descontrolado del capitán Sainz-Maza sobre el tobillo apoyado de Grau mereció la revisión del VAR y supuso la primera expulsión visitante de la tarde. Ahí comenzó el súbito fin de un Racing que había arrancado incómodo y amenazante. Simeone, con un gol y forzando la roja del portero rival en apenas cinco minutos, aceleró el segundo triunfo consecutivo y nos cambió la mirada: el descenso está a once puntos más average y el octavo, sólo a tres.

En La Romareda se hizo la ola. Vivir para ver. La alegría es siempre bienvenida en esta fugaz existencia, pero nunca se hubiera sospechado que un resultado -por favorable y placentero que resultara- iba a generar ese efecto en la grada a estas alturas del melodrama. Mirémoslo por el otro lado. Existe tanto sufrimiento acumulado en nuestro sistema nervioso que, cuando volvamos a pelear de nuevo un ascenso, se va a generar una energía comparable a la de una central nuclear. Es muy improbable -salvo que Albacete y Cartagena se despeñen- que vaya a ocurrir antes de verano, pero todos nos ilusionamos con que sólo quede un año para despertarnos de esta macabra e interminable pesadilla.

Mientras esto ocurre, que ocurrirá y aquí lo celebraremos juntos, todas las cicatrices que vayan sanando son celebradas. Volver a abrazarse con tu gente, enlazando victorias en casa, era un deber que no podía llegar pendiente a la próxima temporada. El Real Zaragoza, además de acumular ya ocho jornadas sin perder, ha ganado diez de los últimos doce puntos posibles como local. Más allá de tratar de acabar lo más arriba posible el campeonato, mantener su actual idilio de resultados en La Romareda es una prioridad que irradiará el inicio del próximo. Quedan tres visitantes exigentes -Las Palmas, Cartagena y Tenerife- pero este equipo ahora, cuando ha conseguido juntar a su delantera titular, se cree capaz de ganar a cualquiera.

Escribá apeló a la ortodoxia y repitió la alineación que firmó un poco contestable triunfo ante el poderoso Granada. El técnico visitante, por su parte, escondió a sus tres delanteros centros en el banquillo y propuso un frente de ataque muy dinámico y asociativo, liderado por un Pombo con un fútbol mucho más maduro e intencionado. El Real Zaragoza logró lanzar una contra con mucho veneno al cuarto de hora, con Azón atacando el espacio a zancada limpia y poniendo un centro raso perfecto, que Simeone no logró rematar a portería. El conjunto aragonés le encontró las espaldas a su rival, porque habíamos perdido el mediocampo y el Racing empezaba a instalar su campamento base en campo rival.

Cuando daba la impresión de que nuestra principal amenaza iba a residir en las furibundas contras de Azón y Simeone, Sainz-Maza pisó feo el tobillo de Grau. Después de una acertada ley de la ventaja, que concluyó con un disparo desviado de Giuliano desde la frontal, Busquets Ferrer amonestó al mediocentro cántabro. La acción parecía bien arbitrada, nadie en el terreno de juego reclamó otra cosa y ahí se siente cuando una entrada es merecedora de expulsión. Pero llegó el indómito VAR y encontró una foto fija que dejaba al infractor con poca apelación posible. Roja y el racheado viento cambiaba de dirección.

Todos los partidos -hasta los que no haría falta- duran 90 minutos, pero algunos se pueden explicar en apenas cinco. Nada más estrenar el Real Zaragoza su superioridad, Bebé enroscó un centro con su zurda y Simeone anticipó el remate al central como sólo los mejores delanteros son capaces de hacer. Su golpeo entró por la única rendija posible, la escuadra derecha del portero, y una impiadosa galerna comenzaba a descargar sobre la tarde de Santander.

El rayo definitivo -con su correspondiente trueno- apenas tardó en llegar. Giuliano, a quien la única duda es saber en qué equipo de Primera va a jugar la próxima temporada, le madruga otra carrera al central y dispara antes de chocar con dureza con el portero. Parera, en su desesperada salida, rechaza el disparo -a puerta- con su brazo derecho fuera del área y ahí el reglamento no admite descargo: tarjeta roja. La segunda. Era el minuto 21 y al Racing le quedaban 70 minutos por delante con dos menos.

Bermejo insistió en lanzar él los libres directos que reclaman a un zurdo, pese al arma de destrucción masiva que es una buena coz de Bebé. Y lo hizo con la misma poca pericia que le supuso algún pito la semana pasada. Eso sí, el rechace volvió a su pierna buena, como si la pelota fuese un yo-yo, y ahí descerrajó un zurdazo imparable para el recién entrado Ezkieta. Dos a cero y dos jugadores más. Cuando el cierzo sopla a favor, parece que vuelas.

El Racing trataba de sobrevivir al naufragio con dos líneas de cuatro: la tercera se la llevó la tempestad. Entre Juergen y Pombo se las arreglaron para amonestar a Grau y a Bebé. Cristian tuvo que responder con la firmeza de los mejores a un muy buen disparo de Pombo abajo y sólo los dos postes evitaron que Francho marcara un golazo desde fuera del área. Justo antes del descanso, Azón -en un doble esfuerzo- terminó superando la resistencia del guardameta con un cabezazo y corrió a abrazarse con quien ha recuperado su hercúlea musculatura para la causa: Andrés Ubieto.

El Racing retiró a Germán, Aldasoro e Iñigo Vicente al descanso y no tiro la toalla blanca desde una esquina porque no se trataba de un combate de boxeo. Escribá sustituyo al amonestado y golpeado Grau por Zapater. El ejeano probó suerte a la hora de partido, pero un voraz Simeone se interpuso y terminó batiendo cruzado al portero y celebrando su noveno gol de la temporada. Molina y Eugeni dieron descanso a Francho y a un Bermejo con el gemelo algo tocado; mientras que Puche y Pau Sans cerraron las ventanas entrando por Bebé y un Azón despedido por la grada en pie. El VAR quiso volver a aparecer y señaló como penalti un contacto inherente al fútbol entre Lluis López y Alvés. Amonestó al catalán y Peque superó con rotundidad a Cristian. Campana y se acabó. La Ponferradina empató en Burgos a la hora de la cena, dejando un descenso que el viento se llevó a once puntos, más average.

REAL ZARAGOZA: Cristián Álvarez; Gámez, Lluís López, Jair, Nieto; Grau (Zapater, 46), Francho (Molina, 64); Bermejo (Eugeni, 64), Bebé (Puche, 74); Simeone y Azón (P. Sans, 74).

RACING: Parera; Medina, Germán (Moreno, 46), Ruben Alves, Saúl García; Íñigo Sáinz, Aldasoro (Fausto, 46); Juergen Elitim, Pombo (Mantilla, 79), Íñigo Vicente (Peque, 46); y Matheus (Ezkieta, 24).

ÁRBITRO: Busquets Ferrer (Comité Balear). Expulsó a Íñigo Sáenz (16) tras aviso del VAR. También mostró roja directa al portero Parera (21) por salvar un gol de Simeone con la mano fuera del área. Amonestó a Grau (28), Bebé (44) y Lluís López (83).

GOLES: 1-0, min. 19: Simeone. 2-0, min. 25: Bermejo. 3-0,min. 45+2: Azón. 4-0, min. 61: Simeone. 4-1, min. 84: Peque, de penalti.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la trigésimo sexta jornada de Liga, disputado en La Romareda. 21.000 espectadores.

2 comentarios en “REAL ZARAGOZA 4 – 1 RACING. Lo que el viento se llevó”

  1. Carlos Lorenzo Muñoz Urcola

    ¡Hola Javi! ¡Cuánta felicidad! ¿Te imaginas que pasara lo contrario al año de la pandemia? Que íbamos como un cohete y acabamos como un petardo de peseta… Esta liga parece que es al contrario… Ya se que es mucho soñar, pero ¿y si si?.
    Bueno, hay que quedar lo más arriba posible por el tema dinerario, lo que si se podrá hacer es una planificación reposada y sin agobio.
    A ver si atinan para el año proximo, que con el tufillo a 2a que dejan Espanyol y Valencia se pondrá un ascenso bastante caro .
    Buena crónica y análisis.

    1. Javier Hernández Aguirán

      Gracias, Carlos!
      Ojalá haya un milagro final, aunque parece más que improbable. El Albacete lo tiene muy en la mano, por calendario también, y ha demostrado ser un equipo muy fiable. Habrá que seguir ganando y ver si descarrilan de aquí al final contra todo pronóstico
      Creo que la octava plaza sí la podemos y debemos pelear. Y hasta la séptima, siempre que el Cartagena no gane esta jornada en Málaga
      Es muy importante terminar como lo estamos haciendo. Y pasar unas semanas de desahogo tras tanto sufrimiento
      Abrazo grande

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