REAL ZARAGOZA 1 – 0 GRANADA. ¡Tierra a la vista!

¡TIERRA A LA VISTA!

Un golazo con el exterior de Fran Gámez permite al Real Zaragoza derrotar al Granada y alcanzar los 44 puntos, situándose ya muy cerca de la orilla de la permanencia. Primer triunfo de la temporada ante uno de los seis de arriba

🐾 Javi Hernández (@SepiaHdez)

📷 Daniel Marzo (@DMarzoFoto)

Nunca hemos sido una plantilla para pelear el playoff esta temporada; pero cuando la salud nos ha permitido reunir a nuestro frente de ataque -por fin-, hemos sumado cuatro puntos ante dos de los grandes favoritos al ascenso directo. Somos otros cuando estamos todos. O casi, porque faltaban Mollejo y Vada. Este triunfo nos permite alcanzar los 44 puntos, dormir empatados con el décimo y darle una dentellada casi definitiva a la permanencia: nueve más average de ventaja, a falta de que la Ponferradina dispute su dramático partido ante el Leganés. Todavía navegamos en altamar, pero ya se divisa la orilla. Una obra de arte de Fran Gámez y Bermejo tumbó al Granada y supuso la primera victoria del Real Zaragoza ante uno de los seis de arriba de la tabla. Cuando estamos casi todos…

Esta racha negra ante los principales de la categoría venía con el asterisco y la nota al pie comentados: todavía no habíamos podido enfrentarnos a ninguno con Azón y Simeone de inicio. En realidad, en los 45 minutos que coincidieron contra el Levante la semana pasada, el Real Zaragoza ya había obtenido una victoria parcial, que sirvió para igualar la desventaja y sumar un valioso empate. Así que al axioma le hemos dado la vuelta por completo. Ahora podemos decir, sin faltarle a la verdad, que cada vez que el conjunto aragonés se ha enfrentado a uno de los seis mejores con su Zipi y Zape particular, ha obtenido la victoria.

Si cambiamos la brocha gorda por el pincel, advertiremos una cierta paradoja. Todo lo escrito hasta ahora es tan cierto como que dos errores muy groseros de Iván Azón en la definición, durante los diez primeros minutos, nos llevaron las manos a la cabeza e impidieron subir al marcador unos goles que se cantaron antes de tiempo en la grada. El canterano comenzó disparando al aire un perfecto pase de la muerte de Simeone, quien había ganado línea de fondo tras una muy buena conducción -con pase filtrado incluido- de Francho.

El Granada devolvió el susto, con Melendo y Uzuni frotando la lámpara y el tacón de Jair evitando males mayores: el blando disparo final de Quini lo blocó Cristian sin problemas. El partido era un carrusel. Azón ganaba una batalla en banda y se adentraba en el área, pero su generoso pase a Simeone encontró a Giuliano con el paso cambiado. La jugada tuvo una segunda oleada por el lado derecho y terminó llegando la pelota al pie de Iván sobre la línea de gol. Parecía imposible que no fuera gol, apenas hacia falta un leve contacto en la dirección adecuada… No fue así y volvía a resbalarse un gol casi celebrado.

Hay un último peaje para quien lleva tanto tiempo alejado de la competición y es el de subirse al tren en marcha. Azón está de vuelta muy felizmente -aquí ya fue capaz de aguantar casi 70 minutos y el Real Zaragoza multiplica su amenaza cuando se reúne con Simeone en la punta de ataque-, pero la finura del tiempista, la de llegar al lugar exacto en el momento y de la manera precisa, requiere de un mínimo rodaje en la máxima exigencia. Hoy era ese día y, por suerte, Gámez lo pudo reducir a anécdota gracias a la pintura para enmarcar que firmó justo antes del descanso.

Escribá apostó por ir con toda la munición desde el inicio: con Bebé y Bermejo escoltando a las pirañas. Francés, a quien esperábamos en la alineación, se mantuvo como suplente y Grau completó el doble error del Juego del Sepia sentando a Zapater. Paco López sorprendió a todos renunciando a la titularidad de Callejón y apostando por la mayor capacidad asociativa de Perea. Francho y Grau completaron un primer tiempo descomunal, con y sin pelota, para cortocircuitar esa deseada sociedad entre Melendo y Perea; mientras Nieto respiraba, acostumbrado a que los rivales vuelquen sus ataques por su zona, castigando la relajada espalda de Bebé.

Justo cuando La Romareda dedicó sus únicos silbidos de la tarde, tras la decepcionante decisión de Bermejo de ser él quien disparara un libre directo que parecía diseñado para Bebé -y de estrellarlo en la barrera, apenas levantando medio metro del suelo-, Sergio le pidió la pelota a Francho e inició una de sus verticales conducciones: ganó línea de fondo -tras una primera pared con Gámez- y se la volvió a pasar -ésta vez de tacón-, para que el lateral ensayase un centro o un disparo con la izquierda. ¡Epa! Parece que se perfila para darle con la derecha, con el exterior y… ¡Golazo! La pelota se cuela cerca de la escuadra derecha, haciendo imposible la estirada de Raúl Fernández. Casi dos temporadas después, Gámez marca su primer gol en partido oficial con el conjunto aragonés. Las obras de arte no se hacen de un día para otro.

El Real Zaragoza llegó al descanso sin demasiados apuros y salió en la segunda parte queriendo ser protagonista, cómodo con la pelota y flirteando con el segundo. Un muy buen córner sacado con la comba exacta por Bebé, vuelve a rematarlo -como ante el Albacete- Lluis López libre de marca. Su frentazo choca con el cuerpo de un portero, quien no hubiera podido hacer nada en caso de que el balón no tropezara con su humanidad. De susto a susto, porque el también lateral derecho Quini quiso emular a Gámez -con el empeine y desde fuera del área, en su caso- y disparó al larguero. El balón aterrizó sobre la línea de gol. Cristian suspiraba.

López da entrada a Callejón y a Bryan Zaragoza, quitando a un mediocentro y al ariete Weissman, para tener mayor amenaza por derecha -que Nieto pronto sofocó en otro partido colosal- y pasar a un 4132 que le duró poco. Apenas unos minutos después, cuando Escribá ya preparaba su respuésta y se miraba con algún temor la musculatura de Azón, Iván cabeceó un buen córner y su remate dio -camino portería- en el despegado brazo de Neva. El árbitro pudo verlo y el VAR debió advertirlo, pero la tecnología se inhibió de manera incomprensible e indignante. La acción nunca se revisó y el Granada se salvó de un muy probable segundo gol, que hubiera sido casi definitivo.

Puche susutituyó a Azón y Zapater entró por un notable Grau con calambres. Paco López retiró a sus dos laterales y dio entrada a un aplaudido Soro, para acabar con tres centrales y tres delanteros. Escribá reaccionaba dando entrada a Francés por Bermejo -y a Eugeni por Bebé– para terminar con un conveniente 541. Sólo la providencial cara de Perea, quien se interpuso involuntariamente ante un disparo lleno de veneno de Uzuni dentro del área, supuso un último escalofrío. Simeone terminó amonestado -pasa a estar apercibido-, desesperado ante un árbitro que no le dio una en los minutos finales, y sustituido por Gueye. Victoria de oro para acercarse a la permanencia, la primera de la temporada ante uno de los seis de arriba, gracias a un golazo descomunal de Gámez. El exterior de su bota derecha fue, al mismo tiempo, bisturí y catalejo. ¡Tierra a la vista!

REAL ZARAGOZA: Cristian Álvarez; Fran Gámez, Lluís López, Jair, Nieto; Bermejo (Eugeni, 87), Francho, Jaume Grau (Zapater, 68), Bebé (Francés, 87); Giuliano Simeone (Gueye, 89) e Iván Azón (Puche, 68).

GRANADA: Raúl Fernández; Quini (Bodiger, 77), Víctor Díaz, Ignasi Miquel, Neva (Soro, 82); Pol Lozano (Bryan, 62), Meseguer, Melendo (Diedhiou, 77); Uzuni, Weissman (Callejón, 62) y Perea.

ÁRBITRO: Hernández Maeso (Comité Extremeño). Amonestó con tarjeta amarilla a Giuliano Simeone.

GOLES: 1-0, min. 36: Fran Gámez.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la trigésimo quinta jornada de Liga, disputado en La Romareda. 15.500 espectadores. Se rindió homenaje al equipo femenino del Casademont Zaragoza, que recientemente se proclamó campeón de la Copa de la Reina de baloncesto. Hizo el saque de honor la capitana, Vega Gimeno.

Deja un comentario

Scroll al inicio