Disparen a la marmota

El Real Zaragoza, como en un mismo partido del que nunca escapa, vuelve a recibir un gol infantil, a merecer el triunfo y a quedarse sin él... Paciencia o plomo

✍️Javier Hernández (@SepiaHdez)

📷 Alfonso Reyes (@Futbolgrafo)

El vértigo ofensivo que nos regala este Real Zaragoza y la difícil aceptación de lo esquivo de sus marcadores hacen que las pulsaciones se mantengan disparadas incluso horas después de concluir cada encuentro. Porque son distintos -los partidos y sus crónicas-, aunque parezcan un mismo drama del que es imposible salir. Y si no escapamos pronto, esta maldita marmota quizá se nos lleve por delante… Paciencia o plomo, leones. Del buen juego sin victoria apenas se vive en esta sociedad nuestra, tan resultadista e impaciente, pero no muramos de ridículas urgencias mediado septiembre, por seguir persiguiendo victorias que se resbalan entre un bodegón de ocasiones y un preocupante retroceso defensivo.

Quizá ahí esté la principal preocupación, pese a que la tendencia general sea mirar al otro área: en cinco de las seis jornadas, el rival se ha adelantado. Ayer apenas tardó dos minutos en hacerlo. Recuperemos la seguridad perdida, no dudemos de la propuesta y muy pronto, antes de que la desazón haga tartamudear nuestras convicciones, seremos el equipo ganador que nos estamos mereciendo. Y nos felicitaremos por ello.

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La Real Sociedad B de Xabi Alonso se adelantó sin tiempo para acumular ningún mérito y volvió a obligar a remontar a un Real Zaragoza que estaría peleando por jugar competición europea si la International Board le quitara las porterías al reglamento. El juvenil Magunazelaia -sustituto a última hora del lesionado Karrikaburu- anticipó a Lluis López para cruzarse en un punto ciego del portero y ayudar a que el centro raso de Martín entrara -mansa y dolorosamente- en la red aragonesa.

Apenas se acumulaban sensaciones, todavía brumosas, como que la presión muy alta del filial donostiarra estaba complicando las primeras salidas de balón, y el Real Zaragoza y su afición -que volvió a recibir a su equipo cantando el himno en un emocionante a capella– eran convocados a un nuevo sobresfuerzo. El desafío fue aceptado por ambas partes, tanto en el césped como en la grada, con una entereza y una rebeldía impropias por todo lo sufrido hace apenas unos meses y por lo impuntuales que están siendo las alegrías.

JIM le aplicó su habitual mínimo común múltiplo a las novedades en el once titular. Vada y Azón se mantuvieron como balas de oro en la cartuchera para ser desenfundados en la media hora final. Se insistió con el 433 que grabó un Goya en los 20 primeros minutos de Fuenlabrada y Lluis fue el López que reemplazó al sancionado Gámez, pasando Francés a un lateral derecho que extrañó más de lo que se imaginaba.

Eguaras, Zapater y Francho fueron rebajando la espuma juvenil del Sanse y tomando el control del mediocampo. El Real Zaragoza consiguió reunir las tres dimensiones del juego ofensivo: fue ancho, profundo y asociativo. Un mano a mano de Narváez ante Ayesa-habilitado por un muy buen pase en largo del navarro- lo resolvió desconfiadamente, con un disparo al cuerpo del guardameta en lugar de buscarle una vaselina no demasiado exigente. Ahí se abrió la presa y el equipo de JIM vació su caudal durante un incontenible cuarto de hora, que amenazó con devastar a la Real Sociedad B.

Media docena de córners casi consecutivos, Chavarría con todas las llaves de su banda, Mesa frecuentando la línea de fondo por la suya y Francés poniendo alguna rosca exacta que la frente de Narváez no acertó a descifrar. El colombiano, aunque la ortodoxia obligue a concedérselo a Arambarri, por ser quien desvió a portería un remate que iba fuera, se liberó de su maleficio -ya van quedando menos- ante el arco rival y gritó gol tras aprovechar una desatención visitante cerca de su medialuna.

Una sedosa combinación entre Eguaras y Mesa permitó al canario adentrarse con toda la ventaja por el balcón derecho del área. Su disparo cruzado no encontró red, ni madera, ni ningún taco de las múltiples botas amigas que se estiraron para empujarla a gol. Un cierto armisticio final nos permitió llegar al descanso con empate en el marcador y con la tensión arterial bajando el pico de su curva.

JIM no hizo cambios al descanso, aunque un aturdimiento pasajero de Eguaras casi precipita la entrada de Vada a los pocos minutos de comenzar la segunda parte. Hasta que se movió el banquillo y fue uno de los sustituidos, llegaron los mejores minutos de Giménez, bastante más tibio en esta primera mitad que en la de la pasada jornada. Pitado tras resolver con escasa habilidad una contra que le fue estrangulando Nano Mesa, se rebeló con dos asistencias muy notables: una de cara a Narváez, para que rematase con todo el panorama a favor; y otra bombeada a Francés, quien le dio continuidad con un preciso globo ante Ayesa y sólo el esfuerzo final de González evitó que fuera el 2-1.

Alonso activó primero sus cambios, dando entrada al zaragozano Roberto López, y cambiando a un 4231, donde éste se convirtió en una amenaza permanente detrás del punta. JIM quiso ajustar con una triple modificación que no terminó de entenderse. Bermejo por Mesa pudo parecer natural, pero no era demasiado aconsejable mucho cuando tienes sancionado a tu profundo lateral derecho titular y en esa banda necesitas que el centrocampista vaya más por fuera que por dentro… Azón por Giménez sí entraba en el plan. Que ingresara Vada también, aunque no estaba tan claro por quién: Eguaras estaba muy recuperado, Francho influía por todo el campo y el colmillo de Zapater permitía recuperar con frecuencia en campo contrario. Se marchó Zapa y sólo la posterior expulsión de Ezkurdia -doble amarilla- hizo que la permuta no chirriara. Ahí el Sanse dio varios pasos atras y el campo terminó por inclinarse definitivamente hacia su portería.

Alonso ajustó. Situó a López de falso nueve y reforzó el medio retirando a su juvenil goleador. El Sanse acentuó unas pérdidas de tiempo insoportables, que ya venían practicando desde que se regresó del descanso. El árbitro las permitió sin penalizarlas con un añadido acorde y tuvo un gatillazo final poco confesable: metiéndose de nuevo la tarjeta en el bolsillo cuando, al inicio del descuento, advirtió que era Roberto López y que ya llevaba una. El contexto final obligaba a JIM a ser intervencionista y se quedó a medio camino. Entraron Borja Sainz y Adrián, como debía ser, pero lo hicieron demasiado tarde -el segundo de ellos, especialmente- y quizá no por el compañero adecuado. Sainz lo hizo por Francho, pasando Bermejo al interior y prescindiendo peligrosamente de demasiado pegamento en un centro del campo, que ya no tenía a Zapater. Con uno más, el partido pedía a Borja de lateral, a Francés de vuelta al centro de la defensa, a Francho de pivote defensivo y a Adrián con el detector de goles silbando desde segunda línea. Terminó entrando -por Francés-, ya en el 88, y disputó algún centro. Apenas le dio tiempo a nada más allá que a enfadarse con el colegiado, de tramo final desquiciante.

Narváez marcó un gol bien anulado por fuera de juego, Azón se pareció más a su versión de rematador impreciso de Valladolid que a la casi heroica de Fuenlabrada y Vada no pudo trascender en ningún momento. Incluso erró la última ocasión clarísima del atardecer. Nadie está exento de perder su magia momentáneamente y nadie debería avivar la desesperanza con todo lo que este equipo está demostrando. La electricidad lleva ya muchos años cara en el fútbol profesional y este Real Zaragoza está siendo capaz de conectar con su gente y de mantenerla enchufada todo el encuentro. Que las urgencias no se nos amontonen antes de tiempo: terminaremos teniendo los puntos que merecemos si no nos bizquea el intelecto mirando demasiado de cerca una clasificación que -aunque el oficio nos obliga a incorporar en la parte inferior de esta crónica…- el primer mes nunca dice muchas verdades. Si hay que disparar contra algo, por ahora, háganlo contra la marmota. Escaparemos de ella.

REAL ZARAGOZA: Cristian Álvarez; Francés (Adrián González, 89), Lluís López, Jair, Chavarría; Eguaras, Francho (Sainz, 83), Zapater (Vada, 68); Nano (Bermejo, 68), Narváez; y Álvaro Giménez (Azón, 68).

Real Sociedad B: Ayesa; Blasco, González de Zárate, Arambarri, Ezkurdia; Pokorny, Aldasoro; Djouahra (Alkain, 63), Ander Martín (Kortajarena, 89); Garrido (Roberto López, 63) y Magunazelaia (Zoilo, 80)..

Goles: 0-1, min. 1: Magunazelaia. 1-1, min. 19: Arambarri en propia puerta.

Árbitro: De la Fuente Ramos (Comité Castellano-leonés). Expulsó por doble amarilla a Ezkurdia (69 y 77) y a Urko González, miembro del cuerpo técnico vasco. Amonestó a Pokorny (21), Vada (72), Roberto López (74), Zoilo (90), Aldasoro (95) y Alcain (95).

Incidencias: Partido correspondiente a la sexta jornada de Liga, disputada en La Romareda. 18.000 espectadores.

8 comentarios en “Jornada 6. REAL ZARAGOZA 1- SANSE 1. Disparen a la marmota”

  1. Javier javierg.forcada@gmail.com

    Hay que cambiar algo. No se puede seguir sin goles. El juego es muy de equipo bien plantado, pero poco resolutivo. Más minutos de Adrián, Azon y Vada, seguro. Narváez, trabajar más. Único objetivo; gol

    1. Javier Hernández Aguirán

      Buenas, Javier!
      Diría que el principal cambio debería ser cerrar la portería propia: no encajar goles tan baratos, que nos obligan a remontar el río en cada partido. Los goles llegarán si el juego no deja de hacerlo. Creo que Adrián tuvo que jugar más minutos el sábado, desde que el Sanse se quedó con uno menos. Azón debe mejorar su limpieza en cada remate para ser el nueve titular y Vada, que será titular contra el Huesca como muy tarde, no consiguió trascender en los minutos que jugó por primera vez.
      Abrazos y disculpas públicas por el plantón del postpartido… Hoy, a las 15 horas, lo haremos.

  2. No puedo imaginar mejor símil que el día de la marmota, ciertamente.
    Javier, bien sabes que normalmente no me caracterizo por ser precisamente optimista. Y la verdad, estoy bastante preocupado. Salvo el día del Ibiza, hemos hecho TODO lo que tenemos que hacer como equipo para obtener mejor resultado… pero la realidad es que no se ha conseguido.
    Has comentado varias veces que debemos cortar el cordón umbilical que nos une a la temporada pasada… pero por más que pasan los partidos, no somos capaces. Pese a hacer todo, no ganamos y nos vuelve a penalizar los infantiles fallos que siempre nos cuentan un gol… y personalmente cada jugada de ataque del rival me genera tensión ya que no veo seguridad defensiva suficiente.
    ¿Hay que seguir con esta actitud? Sin duda… aunque también es cierto que esto consiste en marcar 1 gol más que el rival… y ya vemos lo que nos está pasando. En el fútbol no hay justicia… si existiera, nos tendrían que dar la copa de la Champions directamente, porque madre mía todo lo que tenemos encima en los últimos lustros o, mejor dicho, décadas.
    Por último, el año pasado nos cansamos de hablar de cómo a los jugadores les juega mala pasadas la mente. Mi mayor es que entren en un estado de bloqueo o de ansiedad, que haga que la cosa vaya a peor. Agarrarme al clavo ardiendo de que el día que entren los goles vamos a ir hacia arriba me lo quiero creer con ferviente creencia; pero nada me asegura que eso vaya a suceder, y la situación contraria por desgracia ya la hemos vivido y casi se nos lleva por delante.
    En fin, espero que el equipo siga con esta buena linea, pero por Dios, que la pelotita entre de una dichosa vez…

    1. Javier Hernández Aguirán

      Buenas, David!
      Creo que el equipo ha cortado ese cordón hace tiempo y quienes debemos hacerlo somos afición (en menos medida) y periodismo (en mayor). Este Real Zaragoza no tiene nada que ver con el de la pasada temporada: ni en propuesta, ni en juego, ni en capacidad para sobreponerse a la adversidad de un gol en contra. Ahí deberíamos concentrar las mejoras: en ponerlo más difícil al rival a la hora de encajar un gol. En cuanto logremos eso, seremos el equipo ganador que parecemos ser.
      Y no te confundas, tiendes al optimismo: en caso contrario, no serías abonado a leonsepia.com 😉
      Abrazos!

  3. Miguel Domingo Tolón

    Me recuerda mucho este arranque de temporada al que tuvimos con Natxo González, por favor tengamos paciencia con el equipo, las ocasiones se crean y terminarán por entrar más pronto que tarde. Por cierto el ambiente ayer en el campo fue como el de antes de la pandemia, un chute de zaragocismo en vena.

    1. Javier Hernández Aguirán

      Eso es, Miguel!
      Yo diría que incluso se ha empezado jugando mejor que aquella temporada y, en ella, pisando el acelerador de victorias en la segunda vuelta, se estuvo cerca del ascenso directo… Incluso con Víctor, hace dos campañas, no se despegó hasta que situó a Guti en el doble pivote, en noviembre, y en febrero éramos un misil. No conviene esperar tanto para empezar a ganar, pero tampoco tiene sentido ponernos nerviosos tan pronto.
      La eletricidad del ambiente en La Romareda es la mayor prueba de lo que este equipo genera y transmite
      Abrazos

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